Siempre pensé que en Egipto hacía mucho calor, y es así, pero no mucho más de lo que hace en el interior de España en pleno julio, alrededor de 40º-42º. Por lo que hay que llevar ropa muy cómoda de algodón, pantalones cortos, que aunque son árabes no se asustan al ver las piernas de las mujeres como en otros paises. Imprescindibles: un sombrero, abanico y calzado muy cómodo.
No lavarse los dientes con agua del grifo, y lo típico que debe saber todo viajero: no comas fruta pelada (sandia y melón proohibido), no comer platos frios o sin cocinar, ni ensaladas, y sobre todo nada de salsas o mahonesas.
Y una cosa importante, no se debe beber agua helada cuando hace tanto calor.
Escogimos un viaje que nos llevase a los lugares más emblemáticos de este pais tan sorprendente, Luxor (2 noches), un crucero por el Lago Nasser (3 noches) para ver los templos Nubios, el típico crucero por el Nilo (3 noches), unos dias en Hurgada en el Mar Rojo (3 noches) y los últimos dias en el Cairo (3 noches), en total 15 maravillosos dias.
Llegamos a Luxor por la mañana para hacer noche y salir temprano en el comboy que nos llevaría a Abu Simbel pasando por Aswan. El Hotel era el Mövenpick, que está situado en la isla de los cocodrilos, es una lengua que hace el propio Nilo. Por la noche fuimos a ver el espectáculo de luz y sonido en español del Templo de Karnak, muy bueno pero muy caro, 25 euros por persona con la agencia, por vuestra cuenta es más barato. Madrugamos mucho para hacer el largo viaje a las tierras del alto Egipto, fue el primer contacto con el desierto el cual cruzamos durante 6 largas horas, el aire acondicionado no se notaba y si tocabas las lunas del autobus ardían del calor, aquí si rondabamos los 50º.
El comboy es una caravana de autobuses y coches escoltados por un coche de la policia turistica delante y otro detrás, ninguno se puede desviar ni salir desde que se sale hasta la llegada, es obligatorio para moverte por la zona más turistica del pais y así evitar atentados.
---CRUCERO LAGO NASSER--- Alto Egipto
Nada más llegar a Abu Simbel nos llevaron a la motonave "Eugene", un barco pequeño decorado estilo colonial. Los camarotes son todos muy pequeñitos pero muy acogedores, es el mejor de los cinco que hay en el Lago. Nunca se nos olvidará las tertulias por la noche en la terraza del barco, con los candiles y ese cielo estrellado tan impresionante de la antigüa Nubia.
Por la tarde, desde el mismo barco subimos unas escaleras y allí estaban, delante de nuestras narices los templos de Abu Simbel con toda su grandiosidad, estabamos anclados a los pies de los templos y no lo sabíamos, fue impresionante.
El primero con el que te encuentras es el más conocido, el Templo de Ramses II presidido por sus cuatro colosos, y un poco más allá el Templo de Nefertari, su esposa. Nunca imaginé que fueran tan altos, aunque te digan que miden 33 metros de altura y 38 de ancho, no te puedes hacer idea hasta que no estás allí y los ves con tus propios ojos, ¡y todo eso lo hicieron hace tantíiisimos años, con la única ayuda de sus manos!. No te has repuesto del asombro cuando entras en el interior del Templo de Ramses II, ¡qué maravilla!, la sala hipóstila está plagada de relieves que representan batallas del faraón y momentos de su vida. El techo está soportado por ocho pilares de 9.15 metros de alto, en los que el rey está representado con la forma del dios osiris, y al fondo se ve el santuario con los tres dioses Ptah, AMon Ramses II y Ra Harajte. Es imposible cerrar la boca, no he visto nada más bonito.
El Templo de Nefertari también es muy bonito, está esculpido en su nombre y en el de la diosa Hathor de la belleza y el amor. Tiene 12 metros de alto por 28 de ancho, está encabezado por seis estatuas de 10 metros, de las cuales cuatro representan a Ramses II y dos a Nefertari, en su interior además de relieves, tiene pinturas que todavía se conservan, y está sostenido por seis columnas coronadas por la cabeza de la diosa Hathor sobre su sistro.
Nos quedamos en el recinto tomando algo fresquito y comentando lo que habíamos visto y todos coincidíamos en lo espectacular que eran esos templos.
Se hizo de noche y tuvimos la ocasión de ver el espectáculo de luz y sonido en español, muy interesante, por su explicación del porqué de esta construcción en la antigüedad y de cómo los salvó la Unesco de las aguas al crear el lago Nasser.
Por la noche nos aguardaba otra sorpresa, despues de la ansiada ducha nos arreglamos y subimos a la cena que nos ofrecían en la terraza de la motonave, decorado con velas, música clásica, qué más podíamos pedir, pero... ¡¡el barco se mueve, estamos en marcha!!... hasta q lo vimos, no lo podíamos creer, el barco se había situado para que ver Abu Simbel iluminado, espectacular, girábamos despacio para que todos tuviesemos la oportunidad de verlo de frente en algún momento de la cena.
El remate para esa noche tan bonita fue una velada a la luz de la luna y las estrellas con los nuevos amigos, es de lo mejor de los viajes, la gente que conoces.
Este crucero es muy tranquilo, los templos que se ven los dias posteriores no son tan impresionantes como Abu Simbel, pero tienen su encanto, las excursiones para verlos son muy relajadas, suelen ser al final del día cuando el sol está bajo y al borde de la orilla, con lo cual te trasladan en barcas a motor y no tienes que hacer largos trayectos.
La segunda noche te ofrecen una cena de gala en el comedor principal, muy elegante, la verdad es que nos sorprendió la cantidad de atenciones que tuvieron con nosotros, desde los cócteles a media mañana, mientras tomábamos el sol en la terraza, hasta el té de las 5:00 con pastas y riquísimas tartas. La comida era muy buena en comparación con el resto del viaje.
El T. de Kasr Ibrim lo ves desde el barco porque están trabajando en él, El Templo de Amada, el T. de Amon Ra y RA Harmakis y el de Dakka y Moharakka son pequeños pero muy importantes por la cantidad de historia que esconden en su interior, todos tienen algo que se diferencia de los demás, escritura demótica, algún relieve que hable de algo que allí ocurrió, etc. La mayoria de estos se utilizaron com iglesia en el periodo cristiano y al cubrir con estuco sus relieves se protegieron hasta la actualidad.
El último templo que se visita es el de Kalabsha, fue construido por el emperador romano Octavio Augusto y dedicado al dios de la ferilidad mandoulis. Aqui está el quiosco de Kertasi con sus columnas con la cabeza de Hathor.
El crucero termina en Aswan, con la visita de la presa y el Obelisco Inacabado. La última noche a bordo, pero en un recinto de militares y no se puede salir del barco.
---ASWAN---
Como teníamos un dia libre hasta la hora de zarpar en el nuevo barco que nos llevaría por el Nilo, aprovechamos para conocer un poco la ciudad, nos dimos un paseo en calesa, visitamos el Museo Nubio, y nos subimos a una faluca para ver la isla elefantina.
No podeis perderos el Templo de Filae en la isla de Agilkia, para llegar allí coged un taxi a Filae, hay que pagar una barca para llegar a la isla, si veis algún guia de una agencia española pedidle si porfavor os puede pasar con ellos, de este modo os saldrá más económico, pues el barco cuesta lo mismo 2 que 30 personas y al guia le da igual. Es de los más bonitos que hemos visto en Egipto, los primeros templos de Filae fueron construidos por Nectanebo I, después continuó Ptolomeo VIII, Evergetes II, luego decorado por Neo Dionisio y terminado por Tiberio. De lo más bonito del recinto es el Quiosco de Trajano, y al final hay un bar para tomar algo fresquito con unas vistas muy bonitas.
----CRUCERO NILO--- Bajo Egipto
Los barcos que hacen el trayecto del Nilo no tienen nada que ver con los del Lago Nasser, son mucho más grandes y la atención no es tan cuidada.
Empezabamos la parte del viaje más dura, grandes madrugones, y menos tiempo libre.
El primer templo que vimos fue el de Kom-Ombo dedicado a dos triadas de dioses:
-Sobek (dios cocodrillo), Hathor (su madre) y Jonsu (su hermano)
-Horus , Tasenetnofret (la hermana) y Panebtawy (el señor de los dos paises)
Algunos relieves están sin terminar, por lo que han facilitado información sobre los métodos artísticos utilizados para ello en esta época. Aquí hay un calendario egipcio muy bien conservado. Todo el templo es una maravilla. Y nosotros nos empezamos a dar cuenta de la tranquilidad que vivimos en el crucero por el Lago Nasser y la locura que era este. Al final de la explicación te dejan un raro libre para visitar, pero no merece la pena por la cantidad de gente que hay, lo mejor es bajar a una terracita que hay antes de llegar a los barcos y tomar alguna bebida y una shisa o pipa de agua, de verdad que es muy relajante ver la puesta de sol mientras te fumas una pipa.
La segunda noche era la fiesta de la chilaba, algo muy típico, fue muy divertida. Las chilabas las tienes que comprar y rondan entre los 6 y 8 euros, las más sencillas, en el barco están bien de precio.
El templo de Edfu dedicado a Horus (el halcon) está muy bien conservado, sobre todo el techo de la sala hipóstila, tampoco podeis dejar de verlo.
Y por fin llegamos a Luxor de nuevo, para ver Karnak de dia. Tiene unas columnas enormes y todo el templo en si no se puede explicar, hay que verlo, es tan inmenso que las cámaras de fotos no cogen nada, no eres capaz de fotografiar una columna entera (21 metros de altura) a no ser que seas un fotógrafo experto. Todo es magnífico, la avenida de esfinges, los templos, las capillas, las estatuas, la sala hipóstila, el lago sagrado, los obeliscos, todo el templo es precioso.
Al dia siguiente nos dimos la gran madrugada, aunque es mejor así para ver el Valle de los Reyes, el Templo de la reima Hathshepsut en Deir el Bahari y el Templo de Ramses III en Medinet Habu, aquí si que pasamos mucho calor y eso que nos dijo el guia que no era de los dias más calurosos.
De camino nos chocamos con Los colosos de Memnon, están muy deteriorados pero aun así se aprecia la grandiosidad. El Valle de los Reyes es otro de los imprescindibles de Egipto, vimos la KV.34 tumba de Tutmosis III, que tiene dos plantas, es impresionante. La segunda tumba fue la KV.14 tumba de Tausert y Setnakht, que tiene unas pinturas muy conservadas y un sarcófago en la tumba más al fondo. La tercera fue la KV.15 tumba de Seti II, la cual tiene una momia posiblemente de algun empleado.
Lo mejor del Templo de la reina Hathshepsut son las vistas que tiene.
El templo de Ramses III tambien está muy conservado y es muy bonito, pero te pilla muy cansado y lo ves de pasada, casi sin ganas.
Te ofrecen una excursión por la noche en calesa por Luxor, y fumar una shisa en un sitio típico, no es muy cara 11 euros, y está curioso, pues te meten por un mercado donde compran ellos y ves un poco de sus costumbres, pero nos parecío que estabamos invadiendo su intimidad, fue algo raro.
---HURGADA-Mar Rojo---
Tres dias de descanso en una zona muy turística de playa, con un mar de un azul intenso y donde lo mejor que se puede hacer es bucear. Nosotros hicimos el bautizo, nos costó 60 euros cada uno, incluye snorquel y dos inmersiones de aprox. 10 minutos, pero muy intensos. Lo recomendamos porque no da nada de miedo, no es complicado y ves corales y una cantidad de peces distintos y de tantos colores que te deja alucinado.
----EL CAIRO---
El viaje fue agotador siete horas de autocar hasta llegar al Cairo.
Es una ciudad muy grande, el tráfico una locura, los semáforos que funcionan no los respetan y cuando se dan un golpe discuten y lo arreglan con dinero, allí no hay seguro. Es una mezcla de coches, carros, burros, pitidos, humo. La contaminación se mastica es horrible, el cielo es gris oscuro. Pero aún así merece la pena conocerlo.
El mercado de Jan El Jalily (Khan El Khalily) es lo más grande en bazar que he visto, impresionante, la cantidad de tiendas que hay, callejuelas y productos mil. Hay una tienda de un egipcio que los españoles le llamamos Jordi, donde puedes encontrar todos los souvenirs a un buen precio y fijo, porque el regateo llega a cansar demasiado, está en la entrada al bazar, en la calle 5 Rapeia El Silahdar, es dificil encontrarlo y si te llevan te asustará por donde te meten, pero merece la pena ir, te ahorras una pasta y encima te invita a una coca-cola. Si quereis comprar una shisa esperad al Cairo y compradla aquí, no te engañará.
El barrio Copto no es gran cosa,pero si teneis tiempo visitadlo. El museo egipcio es imprescindible, es un caos, por eso es recomendable ir con un guia para enterarte de algo, aquí está el tesoro del faraón Tutankhamen, y no os lo podeis perder, es muy curioso ver todo su ajuar funerario.
En la ciudadela, puedes ver la danza de los derviches, es gratis el martes por la tarde, cuidado que todo cierra a las 14:00, nosotros no pudimos ver la mezquita de alabastro por eso. La ciudad de los muertos es muy peligrosa. Y todo se puede hacer por vuestra cuenta, no pagueis el pastón que te piden por las visitas. En el Cairo no hay peligro, te puedes mover sin problema.
Nosotros conocimos a un taxista y fuimos a varios sitios con el, pactábamos el precio, chapurreando ingles, y así recorrimos el Cairo y fuimos a Saqqara a ver la pirámide escalonada que merece la pena, nos costó muy barato 80 libras egipcias ida y vuelta.
¡¡Y llegó el gran dia!!, las Pirámides de Giza, Keops, Kefren y Micerinos, por fin las ibamos a conocer, las hemos visto mil veces en libros, en películas, en documentales, en fotos de amigos, pero es cierto lo que te dicen, son IMPRESONANTES, 137 metros de altura, tienes que alejarte para que entren en la foro enteras. Y siempre la misma pregunta: ¿cómo fue posible que levantaran esto? En aquella época no se conocía la brújula y los utensilios utilizados fueron la escuadra y la plomada.
No nos hemos recuperado del asombro y nos llevan a ver la Esfinge, la vista es espectacular, las pirámides al fondo y la esfinge presidiendo tan magestuosa, parece mentira que lleve ahí tantísimos años a la interperie.
Al elegir hotel en el Cairo hay dos opciones, en las piramides o en el centro, lo bueno de estar en la ciudad es a la hora de moverte, enseguida llegas a cualquier lado, pero la gente que se alojó en las pirámides estaba atontada con las vistas que tenía por el dia y por la noche con las pirámides iluminadas. Nosotros escogimos el Conrad, y además de estar en todo el centro, es un hotel estupendo.
Esto es lo que vi en Egipto, seguramente se me olvide muchas cosas, por eso digo que lo mejor es ir allí y verlo. |
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