
Partida de Nacimiento de Iquitos
Iquitos - Peru | 0 comentarios.
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PARTIDA DE NACIMIENTO DE IQUITOS
Ciento cuarenta y un años después que aparecieron los barquitos peruanos delante de Padre Isla y frente a la orilla izquierda del Amazonas donde estaban una veintena de chozas de techo de palma y una cincuentena de indígenas Iquito, la discusión todavía sigue en carne viva, ya que no se ha cerrado la brecha histórica de cuándo fue fundada formalmente esta ciudad que ya cuenta con la mayor cantidad de habitantes de toda la amazonía peruana.
Discusiones al margen, el asunto es que este entrañable pueblo que alguna vez nos vio nacer, se mantiene en la cresta de la ola. Y no es para menos. Los viajeros exploradores europeos que pasaron delante de este territorio en los siglos diecisiete y dieciocho no fueron los suficientemente visionarios como para acertar que en su momento el lugar produciría una metròli que años después se consolidaría como tal.
La coyuntura gubernamental de don Ramón Castilla, que gestionó la adquisición de los cuatro buques de guerra y posteriormente la creación oficial de Iquitos como puerto fluvial peruano, propiciaron que el humilde lugar habitado por indígenas Iquito creciera vertiginosamente.
En menos de treinta años el auge y avance del nuevo pueblo fue innegable. Hacia mil ochocientos noventa por obra y gracia del auge del caucho exportado a Europa, Iquitos ya tenía un enorme perfil citadino. La construcción de casas y mansiones por parte de los ricos caucheros, perfilaron una ciudad que trataba de tener una aire europeo que se desprendía de las paredes forradas de mosaicos portugueses y sevillanos y la moda traída directamente desde de Londres, París y Madrid, hicieron olvidar muy pronto el modestísimo origen de este pueblo de auténtica raíz indígena Iquito.
La lejana e inalcanzable Lima fue suplantada por las capitales europeas que proveían de moda, estudios y negocios que se efectuaban con mas facilidad y que estaban al alcance de un viaje en barco que con mucha facilidad permitía unir directamente Iquitos con Liverpool o Lisboa en la vieja Europa.
El auge cauchero tendría su clímax en la primera década del siglo nueve y muy poco tiempo después, como consecuencia de la primera guerra mundial, se esfumaría definitivamente como resultado del trabajo efectuado por los vivísimos ingleses que se llevaron semillas de caucho a sus colonias en el sur del Asia y empezaron a producir jebe en granes cantidades y a precios tremendamente menores que el producido en la amazonìa sudamericana.
Fue la primera noche negra para la economía amazónica peruana. Esta fugaz bonanza económica marcó definitivamente a la ciudad y la dejó con las características que hasta ahora conserva.
Iquitos y sus habitantes siempre estarán muy lejos de la capital de la república y este hecho marcará definitivamente sentimientos y emociones que se traducirán en movimientos y levantamientos militares y populares pidiendo mayor atención por parte del gobierno central a una región enorme incomunicada permanentemente y teniendo como frontera a cinco países deferentes.
Loreto y, particularmente Iquitos su capital, tendrán períodos de bonanza económica que, así como llegaban, se iban rápidamente, indicando que si en el principio fue el caucho, luego el barbasco, y finalmente el petróleo, que en todos los casos se acaban y agotan, marcarán para siempre a una región que definitivamente está para mayores cosas dentro del concierto nacional e internacional.
Curiosamente Iquitos fue una metrópoli desde el principio. Posiblemente su secular aislamiento y su posición insular la han llevado como una constante inédita a tener los últimos adelantos que se daban y dan en el mundo. Ejemplos de esto los tenemos a montones. Por ejemplo hacia los años veinte cuando el cine marcaba la pauta en Francia y Estados Unidos, en Iquitos las salas cinematográficas rebosaban de un público que apreciaba en directo los éxitos de Rodolfo Valentino y Theda Bara que causaban furor en Nueva York. Londres y París. Muy poco tiempo después que Marconi inventara la telegrafía sin hilos, Iquitos ya se comunicaba con Lima utilizando tres gigantescas torres de acero instaladas estratégicamente en esta ciudad, Orellana y el Pachitea respectivamente, para lograr transmitir telegramas en forma instantánea. La centralista Lima que es signada como el sumumm del Perú, recién tuvo sistema de televisión por cable hace muy pocos años. Este servicio en Iquitos fue establecido en la década de los sesenta ofreciendo una cincuentena de canales de televisión de todo el mundo.
Posiblemente por este aislamiento físico ha originado estas formas diferentes de ver y apreciar la vida de los seres humanos que habitamos en esta parte del país. Comportamientos un tanto liberarles, expresividad corporal a flor de piel, especialmente del mundo femenino, signan a este pueblo con características singulares y muy especiales que nos diferencian nítidamente de los demás.
A casi ciento cincuenta años de la llegada de los pequeños barcos de guerra adquiridos en Inglaterra, podemos afirmar que Iquitos se ha convertido en una metrópoli de casi medio millón de habitantes que a pesar de sus ruidos molestos, de la terrible contaminación ambiental en todas sus formas, sigue apostando al futuro y esperando que sus líderes concierten de una vez por todas que el destino de Iquitos está necesariamente ligado al destino de la amazonìa peruana.
No es exagerado entonces reconocer que la frase aquella del carpent tua poma nepotes está vigente y que nosotros, como hijos de esta tierra amazonìca debemos hacer lo imposible para conseguir su grandeza.
Fuera de un cuadrilátero de edificaciones bonitas que representan una preciosa época, la mayor herencia cultural nuestra se encuentra subsumida en el profundo significado de la interculturalidad, que relaciona directamente a todas las naciones indígenas que fueron los habitantes de siempre de este llano amazónico. Esta herencia indígena deberá ser respetada y preservada necesariamente, ya que parte de nuestra sangre y genética tiene que ver directamente con ella.
La generación actual de jóvenes amazónicos recibirán una herencia que tendrán que proteger y conservar, ya que parte del éxito de todos ellos dependerá directamente de la forma como enfrenten esta interculturalidad y comprendan como deben de entender y manejar la biodiversidad en toda la amazonìa. Ahí estará el reto que la historia pone en sus manos como trampolín que permitirá saltar adecuadamente al futuro.
Jamás encontraremos la partida de nacimiento o de fundación de este pueblo. Podremos adecuar fechas y actos oficiales propios de la vida civilizada de un país, pero ninguno de ellos es el punto de partida donde se inicia la andadura de un pueblo que con los pocos años que tiene ha calado hondo en el espíritu de sus habitantes y en la mente de todos aquellos que creen y apuestan por el futuro de esta tierra caliente, generosa y noble como una opción valida de respetar a la naturaleza donde nos encontramos todos nosotros.
Por: Jesus Erickson Flores Lopez ( Jesuser) |
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