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En el cursito de amazonia y desarrollo viajamos a la reserva de biosfera del manu, fue hace una semana y luego de tener una breve discucion con una madre de familia ke se kejo de ke el camion que nos trasportaria hasta Shintuya en Madre de Dios - provincia de MANU no tenia SOAT ni llantas de repuesto, pudimos zarpar del aeropuerto (paradero del pronaa). Agazapados al interior del mionca (si la policia te ve te hace chongo) llegamos a la carretera hacia Paucartambo, donde casi fuimos asaltados por las vendedoras de pan chuta de sabe Dios cuándo. Conforme subíamos y el tiempo mellaba nuestros animos, el paisaje se vislumbraba cada vez mejor, tambien se advertía la imprudencia del constructor de la carretera ke invadio terrenos sagrados de un cementerio (no se sabe si inka o preinka). Llegamos a Paucartambo, y luego d aprovisionarnos d pan y comer las delicias ke solo por un sol se pueden comer en el peru, comenzamos de nuevo el ascenso hasta AJANACO. Completamente ateridos bajamos del camion y el manu nos daba la bienvenida, asaltamos el albergue y nos llevamos la leña de los guardaparques y seguimos hasta el siguiente puesto d control: TRES CRUCES. ahi jateamos, cocinamos el menu de toda la semana: AJINOMEN. Luego de una noche de dura meditacion (y nada de alcohol por supuesto), salia el sol (como si no saliera en otros sitios) y todos embobados nos tomabamos fotos como m... luego se venia lo bueno... Parado en tres cruces, miras hacia tu derecha y vez ichu, hacia la izquierda, a 3 700 mt. de altitud se ve la montaña alta. el limite del parque nacional es la carretera, dentro todo esta verde y frondoso, pero fuera de ella no hay pasto, o el poko ke hay esta pekeñisimo y la tierra es más pobre de lo acostumbrado. Bueno, comenzamos a descender por una trocha en medio del monte, si no hubieramos hecho tanta alarhaca, si no hubieramos cantado a lo largo del camino, kizas hallamos visto un oso (je jeey) de anteojos o alguna pava d altura pero naa, caminamos como m... por 8 horas, no habia fin en aquel sendero sinuoso, pero lo peor de todo, es ke no había agua. Luego de alucinar con algunos hongos, de tomar el agua d algunas ramas, y de colmar la paciencia del guía Adrián con la pregunta: "cuánto falta" llegamos a la meta. Era el encuantro de la trocha con la carretera donde el chofer del camion nos esperaba con las cosas, pero ahi se venia lo bueno: conflitos por el agua. Sé ke la crisis mundial del agua se espera para el año 2025, pero esa tarde, a 4 horas de Pilcopata, las cosas se salieron de control. La poca agua ke habia no se daba abasto para las 25 gargantas sedientas, las pocas provisiones fueron terminadas en cuestion de segundos, a razon de un sorbo por cabeza, (parecíamos los ciegos de Saramango) tal era nuestra desesperacion ke el chofer del camion nos invito gaseosa, y he aki, la frase ke doimno una gran parte del viaje: una compañera, a la ke por motivos eticos solo llamremos Mama Zamba, con su botella de agua san antonio a la imtad, no la keria kompartir, y dijo: "llamenme egoista, mezkina o lo ke sea, pero esta es mi agua, y en la selva sobrevive el más fuerte", creo ke más adelante recordaría esto, cuando me pidio ayuda para cargar su mochila ke negligentemente habia atiborrado de cosas (cosmeticos y toda esa mierda ke llevan las mujeres como dos mudas d ropa), y yo quería decirselo más hiriente, pero solo atine a decirle: "en la selva sobrevive el más fuerte", aun no me explico por qué ya no me habla. Despues de esperar por dos horas a las ultimas de la fila (a la ke dos grupos d salvataje organizados por nosotros mismos fuimos a socorrrer), y a la llegada d estas en compañia del Profesor, nos pudimos enrumbar recien a Pilcopata. A media hora de nuestro primer destino, en la localidad de Patria, el carro paró, es ke sus faros ya no alumbraban nada, y en medio d la penumbra d la noche, el viaje parecia destinado a parar indefectiblemente, pero no podia ser así, y alumbrado por linternas, el camion llego a Pilcopata donde el panorama era (por el momento) igual de desalentador. el apagon era general, la sed y el calor: incontrolables. Tuvimos la suerte de ke el profesor nos habia gestionado un patio para tirar ahi las carpas, asi ke la noche no la pasamos mal. A la mañana siguiente, y a la hora d encender el primus, la realidad se presentó cruda, no habia en ninguna parte del pueblo kerosene pa preparar el combo. Pese a muchas insistencias por parte de mis compañeras, fuimos a buscar kerosene, pero la respuesta d la gente era: "ke vas a encontrar, aki no hay" y por qué? preguntabamos, y la respuesta era simple: "porque con eso dice ke se elabora droga". Habia ke prender carbon para prepar otra d nuestras especialidades d viaje: Tallarin con atun. D ahi venia el trabajo d campo, cada grupo debia investigar sobre temas como migracion, infraestructura, grupos etnolinguisticos y esas cosas en las ke nos intruyen a los aprendices antropologos. Sali a tomar unas cervezas (que likidaron mi presupuesto) con dos amigas, las ke luego invadieron mi carpa aeniendose a las consecuencias que esto podia provocar. A parte de pescar y d estar a punto d morir al bajar al rio, de bañarnos y d todas esas cosas y de funar peor ke chino en kiebra por los moskitos, Pilcopata habia termianado, venia el siguiente destino circular: Shintuya. |
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