Ya la nieve pasaba en Suiza. Ya conocí la Suiza Francesa, que era la única que me faltaba por conocer. En casa me distraía con la computadora y conversaba con amigos por el Messenger. Mi tía se preocupaba porque decía que yo ya me estaba aburriendo en Suiza. En realidad ya había paseado bastante, y con el clima gélido de afuera ni provocaba salir. Además, Suiza es toda exageradamente tranquila. Casi ni se ve gente en las calles. Es muy bueno para andarse y meditar, andar en paz y eterna paz. Sin ruidos, sin nada fuera de orden.
Entonces me dice ella: Fhaidel, yo creo que estas aburrido. Decide: O te vas para Italia o te regresas a España y sigues paseando por allá, porque allá si que son más movidos que aquí.
Uh... a ver. Si me quedo en Suiza... ¡es que ya la conozco! pero se está bien. O aprovecho mi estadía en Europa y me voy a otro lado. Esa opción me suena bien. Entonces: ¿España o Italia? - Decidido: De Italia solo conozco Milán (Milano), así que... "L"Italia, aspett me, per favore. Qui vado."
Entonces, como sé como son los suizos, me imaginé que ya todo estaba fríamente calculado y planificado, así que solo me quedaba revisar el plan (Mein Fahrplan
) que ya, obviamente, mis tíos Suizos debieron haber elaborado.
Pregunto: ¿A dónde iré? ¿Por cuánto tiempo?
Respuesta: Irás a Torino (Turín) por 3 días. En ese tiempo puedes ir a Génova y Florencia.
OK. Hecho. Me voy a L"Italia.
Así son todos los suizos. Te planifican todo, todo, todo. Porque o las cosas salen perfectas o salen perfectas, no hay más opción. Y son todos, no solo mis parientes. Eso lo comprobé. ¡En serio!
Bien, a ejecutar el plan.
Paso 1: Conectarse a la web de la SBB CFF FFS (los trenes suizos www.sbb.ch)
Ubicado el tren, comprado el boleto Zug-Torino, me voy con mi respectiva Mochila a casa de Patricia y Mauro, mis anfitriones en Italia, a quienes no conocía. Ella es venezolana, él es italiano.
Llego a Turín con mi gorra con la bandera de Venezuela, que me identificaría en la estación, y la veo a ella ir y venir de un andén a otro, buscándome. La reconocí por la bandera de Venezuela que ella mostraba como diciendo: Aquí estoy yo, ¿dónde estas tú?
- Patricia, sono io, Fhaidel.
Así con un fuerte abrazo me recibieron en la casa de Fiat. Una publicidad inmensa en la estación te recuerda eso, que has llegado a la casa de la "Fabbrica Italiana Automobili Torino" FIAT.
Paso seguido de la bienvenida, nos acercamos al punto de información, dónde Patricia, en su buen Italiano, les comenta que yo soy un visitante de Venezuela y que quiero conocer Turín, que me sugieren. Muy amablemente nos explican (bueno, a ella en Italiano y luego ella a mi) y nos regalan una excelente guía turística de la ciudad. Un libro excelente.
Salimos al estacionamiento donde nos espera su esposo Mauro. Como dije, Mauro no habla español y yo tampoco propiamente italiano. Una presentación de parte de nuestra intérprete y saludos en idiomas entrecruzados.
Ahora vamos a casa, a descansar. A partir de mañana tengo tres días para pasear. Viajar en tren agota.
De bienvenida: Una pizza. Mamma mía, me dije, que pizza. Era una cosa gigante que se desbordaba del plato. Eso, dicen, era una pizza normal. No quiero imaginarme la grande o extra-grande. Demasiado buena. En Turín hay que comer Pizza!
En esta noche había que planificar el paseo a Italia en tres días.
OK, me dicen Mauro y Patricia: Ya debes tener un plan suizo ¿no?
Uh... ¿Cómo saben?
- Los suizos son así, me dicen.
- Tienen razón. Veramente.
Del plan Suizo, ya tenía yo los lineamientos: Día 1: Turín. Día 2: Génova. Día 3: Florencia. Día 4: Retorno a Suiza.
Ahora revisando la guía turística, caemos en cuenta de que mi Día 1 era lunes, y el lunes casi todo está cerrado en Turín. Así que el día 1 suizo, pasaría a otra fecha. Movido al tercero. Nuevo Día 1: Génova.
Ahora, el Día 2: ¿Florencia?
Mauro dice: Florencia si es bonita, pero tampoco es que tenga muchas cosas. Puedes irte más bien a Roma.
¿Roma? Uh... Suena bien, pero... ¿No es como lejos? - Sí, tendría que salir en el tren muy de madrugada, llegar a Roma, pasar máximo 3 horas y luego regresar a Turín para el día 3. Es muy forzado, y agotador. Entonces Roma descartada. Si los suizos se enteraban de que pretendíamos alterar el plan de Florencia, nos decapitaban a los tres. Yo pregunto: ¿Venecia? (en realidad ya lo tenía premeditado, jeje)
Mauro, que quería que me fuera a los mejores lugares en tan corto plazo, averigua de inmediato en la web de Trenitalia (www.trenitalia.it) y entonces...
Día 2: Venecia.
Día 3: Turín.
En este diario me adelantaré a los hechos, pues prefiero contar todo lo de Turín de una sola vez. Así que me salto el día 1 y el 2 que quedan para otro diario, y retomo el día 3.
Nuevo día y mi último en Italia por este período. Vuelvo a mi guía, y salgo a patear las calles de Turín con mi mochila, después que Patricia me ha dejado junto al Río Po, rumbo a su trabajo.
Mi impresión: Torino es una ciudad imponente, majestuosa, elegante. Con razón la ciudad de los antiguos reyes de Italia. Turín es grandísimo. Así que solo me fui por el centro y sus alrededores. Ya con eso tendría mucho que recorrer.
Cuando estén en Turín no deben dejar de comer Helados (Gelatos) Son gigantes, son riquísimos, son baratos. Nunca había comido tanto helado (Cornettos -> Barquillas)
Conocí el Palacio Real, el Museo Egipcio, donde conocí mis primeras momias en directo. Impresionante. Entrada: 6,50 €. La web de los Museos de Turín está en www.museitorino.it. Este museo es el segundo más grande del mundo después del de El Cairo (Egipcio, digo) Yo aprovechaba las explicaciones que las guías del museo les daban a los niños de las escuelas (tratando de entender Italiano, que se le prestas atención, lo comprendes todo aún sin saberlo como tal)
Anoche al llegar de Venecia, Mauro y Patricia, me llevaron a ver la Mole Antonelliana, símbolo de Torino. Es imponente. De noche luce bien, de día mejor. Así tuve un abreboca de uno de los lugares que visitaría a la mañana siguiente.
La Mole: En la Mole está el Museo del Cine. El Museo más alto del mundo (167 metros) En el centro del museo hay un ascensor panorámico que te lleva a lo alto de la Mole y tienes una vista tremenda de la ciudad.
Visita al museo y subir en el ascensor: 6,80 € (www.museonazionaledelcinema.it)
Entré al Museo de Ciencias Naturales, por un aviso de DINOSAURIOS ARGENTINOS. Me llamó la atención, pero... luego de entrar no me impresionó tanto. En realidad vi lo que se puede ver en un museo de ciencia natural: Piedras, minerales, animales disecados, y... ¿los dinosaurios? No sé. Pero creo que más me impresionaron los Dinosaurios que vi en St. Gallent (Suiza), aquellos si eran tremendos, gigantes, pero aquí no. Aquí vi canguros, lobos y cosas así, pero estos eran más chicos.
Saben ustedes que Turín es la sede las Olimpiadas de Invierno 2006, así que la ciudad se está preparando para esto. Han edificado el Atrium (Atrio). Una estructura muy contemporánea, fuera de serie. Un lugar que visitar para conocer sobre lo que Turín hizo y hace por las olimpiadas.
Para el tiempo en que la visité, la ciudad tenía muchas vías cerradas y varios desvíos, pues estaban (y a esta fecha todavía están) construyendo la línea 1 del Metro de Turín. Una ciudad como esta ya merece un sistema de Metro.
En fin... Me encantó Turín. Muy limpio para el común de Italia. Muy desastroso como toda Italia para la óptica Suiza (No para mí. Siempre digo que Italia es socialmente lo mismo que Venezuela), y muy dinámica para el ojo de este latino, y tan bella, majestuosa, imperial y elegante como solo él puede ser: Turín.
Con un maravilloso recuerdo de la región de Piemonte, me despido de Italia en el 2005.
Gracias Patricia, Gracias Mauro.
Y USTEDES NO DEJEN DE IR A TORINO. |
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