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¡Ahí te dejo Madrid!

Escribe: Fhaidel
Tengo que decirlo: No me animaba la idea de visitar Madrid. No tenia nada en contra, simplemente era un lugar que no me llamaba para nada la atención visitar. Me imaginaba y soñaba (y aún...

 
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¡Ahí te dejo Madrid!

Madrid, España — viernes, 15 de julio de 2005

Tengo que decirlo: No me animaba la idea de visitar Madrid. No tenia nada en contra, simplemente era un lugar que no me llamaba para nada la atención visitar. Me imaginaba y soñaba (y aún sueño) con cualquier destino, menos con España.
Sucede entonces que tengo la nueva oportunidad de irme a pasar algún tiempo nuevamente con mis tíos de Suiza y pues ya saben como somos los viajeros aventurados: buscamos las mejores opciones económicamente hablando. Por esa razón, terminé saliendo de Caracas en un vuelo rumbo a Madrid, pues me salía por un costo mucho menor que irme por aquí cerca, digamos, a Miami. Pagué 199 USD + Impuestos. Era casi un regalo. Así que aproveché y me embarqué hacia una de las ciudades menos llamativas para mí.
Resulta que en Madrid viven unos primos, así que la estadía estaba asegurada. Por acá, en la línea aérea (Santa Bárbara Airlines, son Venezolanos) me solicitaron una carta de invitación, que mis primos tuvieron que hacer notariar en Madrid. En realidad solo presenté el fulano documento en el Aeropuerto de Maiquetía (el de Ccs) al salir, ya luego no lo usé nunca más.
Después de unas 8 horas de vuelo, cómodo y agradable, arribé. El aeropuerto de barajas no me causó mucha impresión. Mi primo me buscó al aeropuerto y llegamos al piso (por acá preferimos decirle apartamento) tomando el metro. Punto uno de valor a Madrid: Buen sistema de Metro. Excelente.
Cuando llegué, terminando el invierno de 2005, 1ero de marzo, había un frío tremendo que no sentí sino hasta salir del subterráneo. Hacía 4º. Todos se quejaban del frío. Estaban impresionados. Yo como no conocía el clima de Madrid, pues no sabía que decir. Simplemente yo tenía suficiente frío, para mi costumbre al clima tropical.
Salí y por fin veo la ciudad. ¿Saben una cosa? ¡ME ENCANTÓ! Me gustó tremendamente Madrid. Me enamoré de Madrid.
Es una ciudad muy limpia, muy ordenada, bastante tranquila sin dejar de ser dinámica. Eso me gusta. No aturde pero tampoco aburre. Me parece una ciudad con alma latina, y personalidad europea. (Yo considero que las ciudades tienen personalidad) y sobre todo, bastante económica para lo que he conocido del común de Europa.
Solo pude pasarme una semana en Madrid, así que si quería conocerla mejor, tenía que administrar bien el tiempo. En primer lugar decidí que caminaría lo más que pudiera, porque a mi juicio, para conocer una ciudad tienes que andarla a pie.
Caminé y caminé, y caminé de norte a sur y de este a oeste por toda la Madrid que pude, los dos primeros días. Desde Chamartín hasta Usera, desde Latina hasta San Blas.
Ya luego comprendí que si quería conocer más, mis piernas solas no me ayudarían mucho a aprovechar el tiempo, así que me volví un adicto al Metro. Nunca me perdí en Madrid, pues todo está correctamente señalado, guiado y muy ordenado. ¡Ojala no cambie!
Antes de salir de Venezuela me preguntaba: ¿Pero que puedo conocer en Madrid? Les cuento que la mejor respuesta la tuve aquí en Viajeros.com dónde encontré el diario de Tikal (<a ref="http://www.viajeros.com/diario-112.html">http://www.viajeros.com/diario-112.html</a>) Gracias Tikal. (De hecho, comparto ideas y opiniones de esta viajera, a quien no conozco)
Visité los lugares que ella refiere en su diario. Pero es que una cosa es verla en fotografías y otra es en directo. Para mi las fotos no muestran el encantó de Madrid. Se ve el aire añejo, pero no la calidez de la gente y su dinámica.
Llegué a la Plaza Cibeles. Estaba helada. Una capa de hielo cristalino la cubría. Se veía genial. Sus leones parecían tener colmillos, pero era el agua que intentó caer y no pudo contra el frío. 5º marcaba el termómetro de la parada del bus junto a ella.
Por allí cerca llegué a Neptuno, me fui hasta llegar al Prado (obvio: visité el museo), anduve por Recoletos, Gran Vía, las torres Kío, Plaza España, Plaza Mayor, Sol.
En sol me pasó algo particular. Yo andaba buscando el kilómetro cero que dice Tikal. Me detengo en un lugar de la calle pues no veo nada. Entonces decido preguntar a un muchacho que pasaba:
- Oye, disculpa ¿Me podrías decir dónde encuentro el kilómetro cero?
- ¿El origen de las vías?
- ¡Sí!
- Vale tío, pero si lo tienes frente.
¡jaja! Pues si, miré abajo y casi que mi pie estaba encima de la marca. Juro que yo había mirado y no lo había notado. jaja!
Fui a Ventas, a Palacio y sus jardines, el Faro de Moncloa por la Universidad Complutense, al templo de Debot, que ya estaba cerrado para cuando llegué, el retiro (llegué como a las 7 p.m. y había mucha gente extraña, fumando y bebiendo. Muchachos consumiendo droga, y otros tantos turistas) Es bonito el lugar, pero no me gustó la gente que encontré a esa hora allí.
Y así conocí muchos otros lugares de Madrid. Toda una semana en la fría y maravillosa Madrid.
Algo que me gustaría contarle es lo que me sucedió con el idioma. Fíjense que pues tenemos una lengua en común, ¿no? El castellano. Pues si, pero por esas razones del vulgarismo, tuve que cambiar mi vocabulario. Casi un cambio de idioma. Quise comerme un sánduche de jamón y queso, por ejemplo, y resulta que terminé comiendo u Bocadillo de jamón serrano con extra de queso. aquí en mi tierra es pan de sándwich y no pan francés o no sé tipo será, y cuando pedimos jamón, aquí es jamón tipo York y no serrano. Dejé de ser un chamo para convertirme en un Tío, y ya no era muchacho sino Chaval. Resulta que yo no era Venezolano sino veneco, y mucho menos Suramericano sino Sudaco (me suenan despectivos, no me gusta) Pues la Cibeles no está en una Redoma sino en una Glorieta. Además no se me daban las 8 y cuarto en algún lugar sino las 8 menos cuarto. En el restaurante no me preguntan si es ¿para comer aquí o para llevar? sino que si es ¿para tomar o para llevar? Y de las groserías ni les cuento porque habría que hacer otro diccionario. Y esas no son las únicas palabras y expresiones diferentes, son muchas más. Pero al fin de cuentas eso me parece muy interesante.
Ya al final de mi estadía me fui a Toledo. Eso es cuento del próximo Álbum. Y de allí sigue mi paseo por Europa en 2005.
Suerte a todos.

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publicado el 15/jul/2005, 13.51
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