
Espectros pampinos
Oficinas Salitreras Santiago humberstone y Santa Laura. | 0 comentarios.
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Existe un lugar al que todo viajero devería llegar, un lugar mágico, desgastado por las camanchacas nocturnas y las bajas temperatúras, lleno de historias y cultura, impregnado de dolor, sufrimiento y muerte. El lugar al que me refiero es la Oficina Salitrera Santiago Humberstone y su vecina Santa Laura, ambas, yacen en un total abandono a merced del frío, sal, camanchacas y sol.
Se hubícan en la priméra región de chile, más especificamente en la comuna de Pozo al monte, cercano a Iquique, ciudad costera y capital de la región.
En su tiempo de esplendor, éstas oficínas generában un gran ingreso económico para nuestro país, siendo el principal exportador de Salitre y sub-productos deribados como el yodo y el azúfre.
Estas oficínas estában bajo la dirección de compañias que en su mayoría eran Inglesas, preocupadas de la producción y muy poco de sus trabajadores, los cuales sufrieron y murieron bajo el latigo de la "Revolución Industrial"
Y luego de esta breve reseña, les cuento lo que están esperando... ¡Mi encuentro con un espectro pampino!
Me encontraba en una de mis visitas a la oficina salitrera de Santiago Humberstone con el fín de encontrar algúnas antiguedades de la epoca para mi coleccion personal (les mostrare algúnas en fotos), caminaba completamente solo, rodeado de ruidos de latas de techo y silvidos de viento colandose por las rendijas, rodeandote como cuales raptores a su presa, te sientes observado, y, porque no decirlo, un poco asustado.
Fue en uno de estos momentos y al interior de uno de los galpones correspondiente a la bodega de herramientas cuando en uno de los rincones pude ver lo que era una sombra, se podrán imaginar lo que eso signifíca tomando en cuenta el lugar y en las condiciones de soledad en la que me encontrába, por muy alto que sea tu registro de voz, tus gritos se ahogan en la soledad del desierto. Es simplemente, una sensación indescriptible, la sombra se desplazó desde un rincón a otro no se si era otro turista o simplemente un trabajador del galpón recorriendo lo que, antiguamente, fueran sus dependencias laborales; lo cierto es que su energía quedó en ese lugar, eso era indiscutible. Pero ¿quien era ese personaje? Que deceos tenía de poder entablar una conversación con el, de poder saber cuales eran sus actividades, su vida, sus miedos y sus sueños. Pero la verdad no fui capaz nisiquiera de poder moverme.
Permanecer una hora en estado letargico, es una sensación única, sin poder salir de ese espacio que sientes como tu refúgio, ese espacio que, sin serlo, te brinda un escudo protector y te hace invisible a lo desconocido. Pero no crean que estuve ahí todo el dia, no. Solo fue una hora, luego pude dar los primeros pasos en busca de una explicación y aunque no la encontré sigo cada véz que puedo visitando las oficinas y a sus moradores porque sigue siendo un hermoso lugar y me llena de satisfacciones saber que podre encontrar un nuevo tesoro en mi proxima visita.
Esta es la primera parte, lugo viene una segunda, porque no se imaginan lo que encontre entre los escombros. Quizas fue un regalo del espectro. |
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