
De los Valles a la Quebrada - Parte 4
Viaje a las Nubes - Salta/Jujuy | 0 comentarios.
|
(continúa de Parte 3)
La camioneta estaba muy buena! Era una Mercedes, tipo traffic, con aire acondicionado y provisionada con oxígeno y coca contra el apunamiento.
Atamos las mochilas en el techo y, antes que nada, fuimos a comprar agua y después empezamos con el recorrido.
Comenzamos bordeando el Río Toro (casi seco), recorriendo la quebrada del mismo nombre donde los colores que abundaban eran marrón oscuro y un poco de verde.
Hicimos una escala en Ing. Maury, donde esperamos al tren para fotografiarlo, mientras hacía sus maniobras de zig-zag para subir a la montaña.
Luego entramos en una carrera, donde lo fuimos siguiendo durante varios kilómetros, hasta que finalmente lo perdimos a la altura de Puerta Tastil.
Nosotros seguimos por la ruta, que va por el lado opuesto de la montaña al que va el tren y llegamos a un pueblo que se llama Santa Rosa de Tastil (pueblito al que el tren no llega), donde hicimos una pequeña parada, en la que visitamos el museo de arqueología.
Es un pequeño museito, donde se pueden apreciar unas vasijas y hasta una momia! Pero sin dudas lo más relevante es una especie de xilofón, hecho con piedras, donde la guía toca “Para Elisa”.
Siguiendo el camino, pudimos ver unos guanacos (especie de llamas salvajes). Ya los colores eran más vistosos. Había varios tonos distintos en unos paisajes increíbles.
Seguimos adelante hasta llegar al punto más alto del recorrido (4080 msnm), en Abra Blanca. Luego llegamos a San Antonio de los Cobres, donde almorzamos. Es un “pueblo fantasma”, donde vive muy poca gente, porque es un lugar muy inhóspito. Pero es HERMOSO!
Muchos aprovecharon para ir al hospital del pueblo y tomar oxígeno, ya que, por más que no estaban mal, era reconfortante.
Siguiendo nuestro recorrido, tomamos la famosa ruta 40 (la que une Ushuaia, la ciudad más sureña del país, con La Quiaca, la más norteña, en un recorrido de 5121 kilómetros) hasta ingresar a la provincia de Jujuy y ver las imponentes Salinas Grandes. Este es un paisaje tan hermoso como raro. Es sin dudas el lugar más extraño en el que estuve! Kilómetros de mar blanco de sal!
Continuando el viaje por La Puna y volviendo a las montañas oscuras llegamos a la cuesta del Lipán. Se trata de una cuesta donde se bajan 2000 metros de altura en sólo 20 kilómetros, hasta llegar a la localidad de Purmamarca.
Allá bajamos y nos despedimos de la camioneta, teníamos la idea de quedarnos. Lamentablemente había muuuuuucha gente y estaba superpoblado, dado que justo ese día era el famoso “Festival de Coplas”.
Como no conseguimos lugar, intentamos reservar plazas en Tilcara, a unos 30 kilómetros de ahí, pero como tampoco conseguimos, terminamos en un pueblito que queda 5 kilómetros antes, llamado Maimará.
Paramos en una pensión llena de moscas que quedaba atrás de un almacén.
(continúa en Parte 5) |
Publicar en
|
¿Qué te pareció este diario? |
|
|