JUEVES 12 DE AGOSTO 11º DIA NAVEGACION POR EL CHAO PRAYA
EL DIA DE LA REINA
Antes de las 6, los móviles/despertadores, ya habían empezado a sonar. Yo me desperté de los primeros y en un periquete ya estaba en pie, gastando alguna broma a los demás. Había que ir deprisa, pues los monjes no esperaban, y si no se estaba a la hora acordada, pues adiós.
Con la cara medio adormilada, y sin apenas tiempo de asearse demasiado, ya estabamos en tierra firme, divisando a lo lejos, por nuestra derecha a unas figuras anaranjadas, que iban caminando al lado de la carretera mientras la gente del pueblo se les acercaba para darles sus ofrendas en forma de comida. Eran los monjes. 5 monjes casi todos de edad avanzada que sin dirigirnos la mirada, ni mucho menos palabra alguna se acercaron a donde estabamos nosotros. Wandy nos fue dirigiendo sobre cómo y que hacer.
Tuvimos primero que descalzarnos, y evitar las risas que a más de uno se nos escapaban. Uno a uno, todos nos fuimos acercando y depositando nuestras ofrendas en unos cuencos que cada monje llevaba. Había uno solo de arroz, y los otros se iban llenando de lo que cada persona les daba. Pastelitos, frutas, galletas, de todo menos dinero. Cuando todos acabamos de darles algo, Wandy nos hizo arrodillar, mientras el que iba el primero empezó a recitar una oración, o cántico, en un mismo tono, sin inmutarse, como si fuera un robot que repetía unos sones automáticamente. Nosotros, en silencio, nos mirábamos los unos a los otros, intentando que la sonrisa no se nos notara demasiado.
Thailandia es el país más budista del mundo. El 95% de la población practica el budismo, además esta es la religión oficial del estado, y el rey debe ser obligatoriamente budista. Pero el budismo, contra lo que yo pensaba no es una religión uniforme. Hay varios tipos de budismo y el que impera en Thailandia es el llamado budismo Theravada.
La otra gran rama del budismo es el budismo Mahayana. Los preceptos de una u otra clase se recogen en unos textos llamados Sutras.
Se dice que este es el más fiel a la enseñanza de Buda, el llamado budismo Theverada y que lleva más de 2000 años inalterado, petrificado. El fin del budismo es alcanzar el Nirvana, el estado puro, la reencarnación, el paso a una vida mejor. Ser un buen practicante “asegura” una reencarnación mejor. El budismo cuajó en Thailandia allá por el siglo VI de nuestra era, y desde entonces los monasterios se utilizaron como hostales para viajeros, asilos de ancianos y sobre todo como centros educativos. En la actualidad el monasterio también ejerce como escuela universitaria en algunos casos, con una educación que es gratuita y en la cual a los alumnos tan sólo se les pide que colaboren en las tareas domésticas.
Los monjes budistas son los encargados de transmitir el código ético del budismo Theravada: 5 preceptos: no matar, no robar, no abusar del sexo, no mentir y no envenenar bebidas. Estos preceptos no forman ninguna ley escrita, tan solo son las recomendaciones que el budismo ha llamado la recta conducta.
En algunos monasterios Thailandeses, los monjes complementan estos preceptos con otros más que son; no comer después del mediodía, no usar adornos, no asistir a espectáculos, no utilizar dinero y no dormir en camas blandas. Después de la ordenación los monjes deben practicar más de 200 normas más.
Pero sobre Buda y el budismo, aún aprendí más cosas.
El budismo se basa en las cuatro nobles verdades: “la verdad del sufrimiento”, “la verdad del origen del sufrimiento”, “la verdad del cese del sufrimiento” y la verdad del camino”….La explicación abreviada de las mismas es la siguiente: Buda descubrió que la vida se halla repleta de sufrimiento, en especial del sufrimiento provocado por el inevitable dolor provocado por el fallecimiento o desaparición de las personas u objetos que se aprecian. Buda se dio cuenta de que el origen del dolor, reside en el deseo, y el deseo viene de una concepción errónea, basada en la ignorancia de las cosas. El sufrimiento se elimina si se evita el deseo y la ignorancia…con ello se puede alcanzar el Nirvana, el fin de todo sufrimiento.
Regresamos al barco a desayunar, y a ducharnos los que no lo habiamos podido hacer antes. El desayuno estaba compuesto de tostadas, mermeladas, café, leche y fruta, siempre teníamos mucha fruta a nuestra disposición.
Hoy era el día de la Reina, su cumpleaños, y era el día, en que debíamos de mostrar nuestras interpretaciones artísticas, y también decidir Encarna y yo, si nos íbamos al rió Kwai o no…Mª Carmen, estaba a ratos como ausente, triste, y como por la noche se había levantado de la cama, y había salido a cubierta, pues yo le hice broma, sobre a quien habría ido a buscar…más tarde me entere de la tristeza de Carmen y de su salida nocturna.
Aun no habiamos terminado de desayunar y las bicicletas ya estaban preparadas. Había una para cada uno, y entre todos las bajamos del barco y allí nos las repartimos, o mejor dicho, cada uno cogió la que quiso, o pudo. Pilar Two, no sabía ir en bici, y Jordi, la llevo todo el rato a ella en la parte de atrás, sin rechistar, sin inmutarse…
Empezamos a movernos por la plaza, intentando coger confianza a las bicis, o al menos, no caernos demasiado con ellas, y despues de hacernos un montón de fotos, nos adentramos por las calles del pueblo. Wandy iba delante de guía con nosotros, y uno de los “marineros” del barco también nos acompañaba. Parecíamos los de Verano Azul, pedaleando, chillando, y adelantándonos los unos a los otros.
Por los caminos, la gente nos miraba y nos sonreía, siempre nos sonreían. La sonrisa forma parte de la cultura Thai, lo que ellos llaman “Sanuk”, o diversión. Para un Thailandes, todo debe hacerse con “Sanuk”, con alegría, con diversión: trabajar, caminar, contemplar a los demás. Todo ello es Sanuk, y por eso casi siempre sonreían.
El saludo Thai, el saludo que siempre nos ofrecían y que nosotros intentábamos imitar con más o menos gracia, era el juntar las manos con las palmas abiertas, e inclinar ligeramente la cabeza mientras les decíamos “Saban di ha” o “Saban di Krup”. El saludo Thailandés se llama “Wai”.
Mientras pedaleábamos, también contemplábamos la flora del lugar, y Wandy, nos iba indicando que clase de arboles eran los que nos encontrábamos por el camino. Las bicis no es que fueran último modelo, pues la que no frenaba bien, hacía ruido, o se le salía la cadena con suma facilidad. La mía emitía un chirrido cada vez que quería frenar, que se me oía a varios metros de distancia.
Al cabo de unos minutos de pedaleo, paramos en un taller que fabricaba cuchillos y adornos de acero inoxidable. Recipientes para la sal y la pimienta, bandejas, cuchillos, cucharas, marcos de fotos,…todo en un acero brillante y según Wandy mucho más barato que en las ciudades, pues aquella fabrica, servia a las principales tiendas del país. Y lógicamente casi todos terminamos comprando algo, o bien un salero, o bien un juego de cucharas…
Seguimos un rato más en bici, y nuestra próxima parada fue en una caseta donde vendían unos champiñones que ellos mismos cultivaban. Lo que más atrajo nuestra atención del lugar, fue un enorme cerdo que dormitaba encima de unas hojas…ni con los ruidos de todo el grupo lo conseguimos despertar, y cuando salimos de comprar los champiñones, que por cierto no los compramos nosotros sino Wandy, el cerdo se había metido en su cobertizo, y seguía durmiendo.
De vuelta a la carretera, a pedalear. A veces uno se adelantaba para hacer una foto al resto del grupo; otras veces lo hacía otro…en una de estas escapadas Marta Two se fue lejos, para intentar captar una foto de todo el pelotón, pero…pero…nos desviamos y tuvo que regresar. Marta Two, era Delineante. Tarde tiempo en averiguar su profesión y se lo pregunté abiertamente, pues lo necesitaba saber para mi “redacción” nocturna. Marta, tenía esa fina y simpática ironía, que solía acompañar a varias de sus frases. Cuando te miraba fijamente, podías notar como su mirada te traspasaba. Intensa, un pelin coqueta, jugando siempre con las combinaciones de color de su ropa, y sobre todo su particular pose fotográfica. Cuando quería realizar una instantánea, daba la impresión de ser una profesional, no ya por la cámara grande que llevaba, sino por la manera en que lo hacia. Podías tardar en acercarte a ella, pero cuando llegabas, su picadura de escorpión te envenenaba positivamente.
En el desvío que Wandy, nos hizo realizar, fuimos a ver un templo; el Wat Chedi Nakorn Loung. De todos los templos, por cientos que hubiésemos visto, siempre podíamos destacar algo, y de este, unas imponentes escaleras, que conducían al altar, donde una puerta de cristal, impedía la entrada al Buda en cuestión. Wandy, con ayuda de alguien del lugar, nos abrió la puerta, y después de descalzarse, entramos. Era tan solo un Buda más, cierto, pero un Buda que estaba en un templo, con unas columnas de un azul intenso, que destacaban sobre el dorado del techo…sobrecargado de ornamentación, con imágenes de Buda esculpidas en lo alto del templo, en el techo.
Al lado de este, había una casa o vivienda, donde en el patio de la entrada, una dorada imagen de Buda, presidía la puerta principal.
Muchos Budas, tienen en su cabeza una especie de sombrero de varios pisos, o mejor dicho de su cabeza les sale un largo palo, en el cual hay unos aros dorados. El que está más cerca de la cabeza es el más grande, y a medida que se llega al final del palo, es más pequeño. Representa la llegada al Nirvana, al paraíso, a la meta final de todo budista. Y el de este Wat, lo tenía. Según el idioma sánscrito, que era el que se hablaba en la zona en la antigüedad, un Wat, es un recinto budista, morada para pupilos, donde también se suelen ordenar los monjes. Esto era en la antigüedad. Actualmente un Wat es cualquier templo…y un Wat tiene multitud de salas, destinadas cada una a diferentes usos; vivienda, salón de estudio, biblioteca, lugar de oración, e incluso lugar donde se guardan las cenizas de los diferentes monjes que han vivido en el lugar, aunque nosotros le encontramos otra utilidad…
Antes de partir de nuevo, vimos a un grupo de monjes, que en silencio subían a una furgoneta, y que según nos dijo Wandy, iban a recoger limosnas. Estos nos miraban en silencio, sin pestañear, y nosotros les mirábamos a ellos con curiosidad y alboroto.
Y otra vez a pedalear…habiamos hablado de dar un “premio”, a la caída más simpática…y creo que se lo tuvimos que dar a Carmen. Mª Carmen se cayó de la bicicleta, pero sin hacerse daño, y Pilar One, que iba detrás suyo, casi se tropieza con ella. El percance fue motivo de bromas, pero nadie se hizo nada…además Carmen, llevaba un día…
Siguiente parada: abastecimiento. Compra de agua, y descanso…el agua era el bien más preciado en aquellos momentos; el calor, el sol, el esfuerzo…agua….”naam”, en Thailandés. Siguiente parada: fábrica de dulces.
Wandy, nos llevo a una fábrica que hacían dulces con cacahuetes, miel, azúcar…y todo artesanal. En el lugar había una sala donde una docena de personas, cortaban y envasaban los dulces que se iban fabricando. Una mujer al fondo de todo, con un tamiz, iba sacudiendo los cacahuetes; en una pequeña olla que daba vueltas, un fuego los iba tostando, y más adelante, otra anciana mujer, iba removiendo la mezcla de pasta con unas palas enormes en una especie de paellera enorme, pero con más fondo. Y todo ello mientras nosotros, los turistas íbamos incordiando, haciendo fotos y preguntando al guía. Las mujeres del lugar nos sonreían…siempre nos sonreían….
Y claro, despues de la visita, había que comprar algo…creo que todos nos llevamos dulces de aquel lugar. Tenían unas bolsas con 10 tortas de cacahuetes, mezclados con azúcar, miel y sésamo que se llamaban Khao Kay Sart, y que creo que compramos todos. Habían mas especialidades de la casa, pero la mayoría nos llevamos la misma.
De vuelta una vez más a la carretera, y tras un paron forzoso, porque Pilar One tuvo un reventón en la rueda, llegamos al final de la aventura ciclista del día. El barco nos estaba esperando en una zona, llena de arboles, coches y Thailandeses, que se miraban con curiosidad nuestro barco.
Al ir a subir a él, mientras me estaba bajando de la bici, Encarna se dio cuenta de que llevaba mi mochila abierta….-“ ¿ y la cámara, donde está?”….Glupsssssss…¿dónde estaba la cámara?…Enseguida me vinieron todos los temores…que si se me había caído por el camino…o quizás me la habría dejado en la tienda de cacahuetes, al ir a pagar los dulces….pense en volver con la bici, a la tienda…eran unos 10 minutos en bici, pero daba igual…debía de recuperarla…más por las fotos, que no por la cámara en si, pues aun que la cámara no era barata, la podía reemplazar, pero las fotos que llevaba en ella, los recuerdos, eso era irremplazable. Wandy, muy hábilmente, consiguió el teléfono de la fabrica, despues de pedirlo en la central de la empresa…llamo a ella, y SI!!!!...efectivamente la cámara estaba allí.
Uno de los detalles más hermosos de todo el viaje, lo tuvo un Thailandes que estaba hablando con un grupo, y que enterándose de lo ocurrido, se ofreció en llevarnos con su coche, a buscarla. Nos llevo en un 4x4, con asientos de cuero, precioso y bastante nuevo, mientras nos iba contando en medio inglés, que era el maestro de la escuela, y que tenia como alumnos a niños de todas las edades. Encarna que se sentó detrás, me iba traduciendo lo que me decía mi chofer, y en 5 minutos llegamos a la fabrica. Salte literalmente del coche, y corrí hacia la tienda…un señor ya mayor, y con un chico en brazos, tenia mi cámara en sus manos, jugando con ella….Daba igual…la recogí… creo que les di las gracias cientos de veces, y les fui lanzando besos a todos, mientras ellos se reían…pero yo ya tenia mi cámara.
Cuando regrese al lugar donde nos esperaba el grupo, quise darle a mi chofer una propina, o un regalo a modo de gracias por el favor…y no quería…creo que incluso se molesto por ello…me dijo que no, cientos de veces, y yo al final me escabullí de él, y le deje unos cientos de Baths en el asiento de su coche…para la escuela, le dije, para que comprase algo para los chicos de la escuela… al menos así lo acepto…
Sin más contratiempos, embarcamos ya de nuevo, y tocaba ponerse a comer, pues era el mediodía ya….como pasa el tiempo a veces…
Después de comer, tocaba ensayar….La actuación era por la noche, y aun no habíamos ensayado la coreografía en el lugar de la actuación…y las chicas igual… o sea que les dijimos a las chicas que nos dejaran la cubierta, y ellas se fueron al camarote a ensayar…Con casi todas las ideas que aportó Jossel, pues alguna no la aceptamos, habíamos preparado una actuación más que sorprendente, y el que más nos sorprendió a todos fue Jordi, por la desenvoltura, la improvisación y lo bien que lo hacia, diantre…
Despues del ensayo mutuo, más relax…por el río, veíamos a nuestra izquierda, un pueblo, que tenía toda su fachada marítima engalanada y con un montón de personas, subidas en una especie de barco, o de mirador marítimo, también adornado. Predominaban los colores azul y amarillo, y una música festiva que llegaba a nuestros oídos….Era la fiesta de la reina…su cumpleaños.
Wandy se reía de nosotros y de nuestros ensayos. La mayoría de las veces estaba leyendo en español, pues nos contó que hacía poco que lo hablaba. Y no lo hacía nada mal. Otras veces leía la prensa del país. Thailandia tiene una prensa que se considera de las más libres del sudeste asiático, aunque la censura y sobre todo si es sobre la familia real, está muy extendida. La prensa internacional llega sin problemas al país y los periódicos más populares son el Bangkok Post y el Nation, que se editan en inglés aunque posean una edición en Thailandés.
Intentar leer la prensa en Thailandés era lógicamente imposible…el alfabeto Thai, contiene 76 letras, pero repartidas en 21 sonidos vocales y en varias entonaciones, dependiendo del sexo al que uno se dirigiera. Eso sin contar con las entonaciones del norte del país, que son distintas de las del sur…
Al cabo de un rato, a nuestra derecha, avistamos las ruinas del parque histórico de Ayutthaya, y lo primero que vimos fue la torre blanca, preciosa, imponente del Wat Chai Wattanaran, que en cierto modo me recordaba a la torre de las aguas que se está construyendo en Barcelona. Siguiendo el cauce del Chao Praya, fuimos observando varios Wats, que componían el parque histórico de la ciudad, y en uno de ellos, un grupo de japoneses, ataviados con paraguas, estaban contemplando las ruinas. Al menos ellos no se mojaban.
Wandy, entonces pidió al grupo una fianza para encargarles la excursión del río Kwai. Encarna y yo, ya habiamos decidido que no iríamos, y que por el contrario intentaríamos ver el Gran Palace y si podíamos algo más, como el palacio de mármol, etc. Mª Carmen se había ido al solarium. Llevaba todo el día triste, y un pequeño rumor sobre la salud de su padre, ya había empezado a circular.
Me fui hacia el solarium, y Carmen estaba allí, sola con los ojos humedecidos, y casi le obligué a que me contara lo que le pasaba. Me comentó que llevaba tiempo sin poder hablar con su padre, y que había tenido un mal presentimiento, y que por eso ayer por la noche, se levantó y hasta que no pudo hablar con él, no paró. Su padre había tenido como un pequeño infarto, y lo habían ingresado para observarlo, pero ya estaba mejor, y como ella, había podido hablar con él, ya se tranquilizó…me abrazó llorando mientras yo intentaba animarla…siempre la llamaba Bisbalina por su melena rubia rizada. Mª Carmen era casi siempre el blanco de nuestras bromas; siempre se prestaba a ello, pues jamás salía un no de su boca. Trabajaba cuidando niños con alguna dificultad psíquica, y nos comentó que este trabajo la llenaba, que era algo vocacional. Quizás no fue la persona con la que más intimé, pero no por ello dejé de darme cuenta, de que era alguien de una gran emotividad, sencilla, a la que le gustaba a veces evadirse de todo y tener su rato de tranquilidad, de soledad, como buscando su espacio propio…podía pasar desapercibida, pero cuando no estaba se notaba su ausencia. Una chica especial.
Despues del pago de la fianza de la excursión, nueva parada. Ahora tocaba visitar el templo Wat Phutthaisawan, que también formaba parte del parque histórico de Ayutthaya, aunque estaba en la otra parte del río. En el recinto se alternaban construcciones restauradas con otras que seguían estando de la misma manera que cuando lo saquearon. Subimos un montón de altos escalones, para entrar en una torre, en la cual dentro había una imagen de un Buda…y un par de murciélagos en el techo, a los cuales Wandy, consiguió hacer mover un poco, con la luz de su linterna.
Una enorme plaza, y en cada lado de ella, una fila de más de 40 Budas dorados y sentados, perfectamente alineados…quizás habría más de 150 imágenes en toda la plaza…en el exterior, una pequeña construcción de madera, elevada del suelo, con ofrendas de comida en su exterior…era una ofrenda para la diosa fertilidad, y un tronco de madera, en forma de falo, lo simbolizaba.
Entramos en el templo en sí, y además de otra imagen inmensa de un Buda dorado, hubo algo en ese templo que lo hizo diferente. Al entrar a mano derecha, había un pequeño pasillo, donde al final de él, estaban 2 monjes sentados, callados, sin moverse. Yo me acerqué hacia ellos, con disimulo…me moría de ganas por hablar con uno de ellos, por comunicarme, y no se me ocurrió mejor cosa, que detenerme a escasos metros de ellos, contemplando unas fotos de un calendario que tenían en la pared. En una de ellas estaba la foto del abuelo del actual Rey…Una institución en el país.
Al cabo de un rato vino Encarna, y le indiqué las fotos, la del abuelo, y la de un monje, que imagino que era alguien importante para ellos.
Los monjes nos miraban.
Al cabo de unos instantes se acerco Marta One, y le repetí lo mismo…los monjes empezaron a mirar que era lo que yo enseñaba a todos los que venían.
Luego vino Pilar One, y lo mismo…entonces fue cuando uno de ellos, se levantó y despues de mirar la foto del abuelo del Rey, nos dijo…”Grand Father”….SI…SI…asentimos nosotros, …habiamos entablado comunicación con unos monjes…ahora ya nos miraban y sonreían y se pusieron a hablar entre ellos….
No es que fuera un gran dialogo, pero luego también nos indicaron una foto del monarca actual…quizás no entendían el echo de que mirara tanto las fotos, pero yo al menos, había comprobado que los monjes también hablan…aunque sea poco.
Al salir del templo, en el exterior había un gran Gong, y una maza muy pesada, que si se sacudía con fuerza en el gong, emitía un sonido escandaloso…y los Thailandeses que salían del templo, nos animaban a que lo tocásemos con más fuerza…y lo tocamos…
Después de este templo, y de navegar un poco más, paramos en un lugar que Wandy, nos indicó que era un cementerio de portugueses. Que la mayoría habían muerto de cáncer en los huesos, y que ahora estaban restaurando el lugar, y convirtiéndolo en un museo
Lo visitamos, pero un poco a la carrera, pues a pesar de que algunos de nosotros, nos adentramos por entre las ruinas, no creo que fuera de los lugares que más nos gustaron. De nuevo nuestro barco causaba admiración, y cada vez que parábamos, un montón de gente, sobre todo niños, se acercaban para verlo.
Vuelta al barco, navegación, mientras aprovechábamos para tumbarnos en las colchonetas y beber una cerveza, y despues nueva parada. Esta vez nos detuvimos en el pueblo de Babg Pa In, y lo primero que fuimos a ver y rápido, pues empezaba a llover, es el Wat Niwet Thamaprawat, y que es un templo Budista, dentro de una estructura de iglesia católica de estilo gótico. Dentro del templo, observamos a las primeras monjas budistas…al menos las primeras que yo vi.
Muchas mujeres en Thailandia, cuando enviudan, se ofrecen para monjas…llevaban el pelo corto, muy corto, casi rapado al cero, y una túnica blanca…En el templo había 3, que hablaban entre sí, y nos observaban.
Algo que vi en aquel templo y en otros mas, era a familias enteras, padre e hijos, sentados frente a la imagen, como el que va a pasar un rato en el templo…tan solo estaban sentados, hablando entre si, sin hacer escándalo, como dejando pasar el tiempo, como buscando una paz.
Había un libro cerca de lo que podría ser el altar, para que todo aquel que lo quisiera, firmara en un libro de felicitaciones que luego era enviado a la Reina. Supongo que la Reina no leería todos los libros de todos los templos del país, a pesar de que Wandy nos dijo que si. Pilar One y yo le deseamos un feliz cumpleaños.
Saliendo del templo, caminamos un poco hasta la otra orilla del río, donde frente a nosotros, estaba un conjunto de palacios de los Reyes, aun que no eran muy utilizados. Wandy, nos contó anécdotas del palacio, y de las visitas que se hacían en él. Caminamos por la orilla, por un paseo, y nos dirigimos hacia un transporte muy original. Para cruzar el río, había una especie de Tirolina, que era accionada por unos monjes en lo alto de la torre. Nos subimos en dos grupos, pues no cambiamos todos en él, y nos fuimos al otro lado del río…y todos nos las quisimos ingeniar para hacernos fotos en la Tirolina, pero no fue tarea fácil.
En el otro lado del río, estaba lo que parecía que iba ser un baile, o una fiesta en honor a la Reina. Había dos escenarios que se estaban limpiando y un montón de sillas, que varias personas intentaban secar de la lluvia que había caído antes. Los tenderetes de comida y bebidas se estaban preparando, y un ambiente de pre-fiesta se respiraba en el aire. Pero esa no era nuestra fiesta. Y regresamos a la Tirolina, al barco y a navegar otra vez, para ahora si, ir en busca, sin saberlo, de nuestra fiesta. La propia y a la que nos invitaron. Antes por eso, compramos unos “pinchos” de una especie de pollo caramelizado en un puesto de comida.
Despues de un breve paseo en barco, llegamos al lugar donde pasaríamos la noche. No estabamos siguiendo la ruta que nos marcaba nuestro planing, ni mañana tampoco la íbamos a seguir al cien por cien, pero como lo que hacíamos, y las cosas que veíamos, estaban más o menos bien, tampoco protestamos demasiado.
Al llegar al pueblo, fuimos hacia la plaza principal que se divisaba desde el barco. Había un montón de gente, y dos escenarios en la plaza; uno de frente a nosotros y otro a nuestra derecha. Las personas del lugar nos miraban con cara de curiosidad. Ellos iban a celebrar la fiesta, el homenaje a su Reina, y de pronto aparecían unos turistas despistados que no tenían la menor idea de lo que se celebraba allí. Abundaban las mujeres con vestidos azules, pues el azul es el color de la Reina.
Los reyes en Thailandia, son considerados como semi dioses, se les idolatra. Existe un culto al Rey muy extendido, y los Thailandeses no soportan que nadie hable mal de su Rey.
Su nombre es Bhumibol Adulyadej, nacido en EEUU en 1927, o sea que ya tiene 77 años, y su esposa Sirikit, cumplía hoy 70…aunque en toda Thailandia no vimos ni una foto de la Reina con su edad actual, y si muchas de más joven…y es que como nos dijo Martín al principio, en Thailandia, se hace mucho la pelota.
El rey de Thailandia es de la dinastía Chakri, y lleva el nombre de Rama IX. Sustituyo lógicamente a su padre, que tan solo llego a reinar un año, y es sobrino de Rama VII, un personaje elevado a la categoría de Dios por los Thailandeses, pues es el monarca que más cosas hizo para el país.
Los Reyes tienen 4 hijos, y según un real decreto debe heredar el trono el primer hijo varón o en su defecto el hermano. El heredero del país, ya tiene 52 años….A los Thailandeses no les gusta nada que se les nombren las películas del Rey de Siam, pues según ellos, ofrecen una imagen del país que no es cierta.
Hoy íbamos a celebrar el cumpleaños de la reina, fiesta oficial en todo el país.
Sin saber el que hacer, Wandy, poco a poco nos fue informando de lo que se hacía en el lugar. A las 7 y 10 de la tarde, (hora en que nació la reina), era el momento cumbre de la ceremonia. Mientras estabamos hablando entre nosotros nos empezaron a dar velas, una a cada una, para que las encendiéramos en el momento que nos indicaran…. ¿Nos estaban dejando incorporar a su fiesta? Nos apartamos a un lateral, mientras todas las personas que estaban en la plaza, empezaban a agruparse y formar filas, como si fuera un desfile militar. Estaban las autoridades del pueblo, gente normal, policías, y un grupo de bailarinas vestidas con unos vistosos trajes Thailandeses.
Sigilosamente me acerqué hasta donde estaban las 8 chicas, y me puse cerca de ellas, para hacerme una foto. Wandy me animo a que me acercara más y al final me arrodillé al lado de ellas. Lo que no sabía es que ellas, se habían puesto detrás de mí, haciendo un semi circulo, y yo en plan estrella, delante de todas ellas….
PRECIOSO…
Pero los duendes del lugar hicieron que aquella foto que debía ser preciosa, saliera borrosa…mecachis…
Despues Wandy nos llevo al lado de las chicas, y todos nos pusimos en formación de a dos, al lado de ellas. Ibamos a ser cómplices de su celebración… ¿pero que teníamos que hacer?
Los mosquitos nos acribillaban por todas partes, y yo volví con las piernas masacradas de picaduras. Al cabo de unos instantes de estar en la formación, empezó la ceremonia. Lógicamente no entendíamos nada de nada, pues el idioma no ayudaba demasiado, pero primero unas personas empezaron a llevar ofrendas a una foto gigante de la reina que estaba en el escenario. Wandy nos iba haciendo de maestro de ceremonias, mientras que nosotros no podíamos más que reír y hacernos bromas…a pesar de que la ceremonia no la entendíamos, o como mínimo no la valorábamos lo suficiente, lo más importante, lo realmente digno de elogio, es que aquellas personas, nos invitaron a participar en un acto que para ellos era importante; Y no era un acto turístico, era un acto oficial, real, importante para ellos…y un grupo de catalanes, estaban siendo partícipes de todo.
Nos sentíamos muy observados, pues varias veces se acercaban personas a hacernos fotos. Despues de unas cuantas ofrendas, nos pusimos serios para escuchar el himno Thailandés. Encendimos las velas y supongo que cantaron una especie de cumpleaños feliz.
Terminado el himno y con alguna ofrenda más, que Wandy nos iba contando quienes eran y que hacían, llegó el momento de los bailes. En el escenario de las ofrendas, cuatro de las chicas con las que me había hecho la foto, bailaron una especie de baile del país, muy lento, con movimientos suaves. Despues se dirigieron al otro escenario que estaba al lado, y entonces las ocho, realizaron otro baile algo más movido, pero no mucho. Seguidamente otro grupo de bailarinas, adornadas con un traje con plumas, bailaron una canción que una chica interpretó.
El himno Thailandés, lo emiten todas las emisoras de radio y televisión un par de veces al día e incluso en los cines suena antes de las películas. Los Thailandeses dejan todo lo que están haciendo cuando suena su himno, y les gusta que los extranjeros hagan lo mismo.
Animada, no es que fuera una fiesta muy animada, y nos decíamos a nosotros mismos, que en Cataluña, las celebraciones son más movidas. Un policía del lugar, me preguntó de donde éramos en un inglés bastante atípico, pero como el mío, tampoco era muy eficiente, terminamos por entendernos bastante bien.
Como que la fiesta, por así decirlo iba decayendo, decidimos ir al barco, cenar, y preparar nuestra fiesta particular. Wandy se quedo un rato más en la plaza, mientras nosotros, cenando, veíamos como la celebración iba decayendo de intensidad y de gentío. Aun así, los bailes no pararon aunque en la plaza no hubiera más de 6 u 8 personas.
Ahora nos tocaba a nosotros. Despues de cenar, apartamos sofás, hicimos espacio…y el show empezó.
Todo el grupo sentado en una hilera, frente a mí, y el escenario para mi sólo. Entonces empece a leer y a ratos recitar el escrito que me había preparado. Y lo que leí, fue algo en lo que todos nos sentíamos participes. “Fabricar” una Reina, a través de los trabajos de cada uno.
“¿QUÉ ES UNA REINA?, ¿CÓMO SE FABRICA?,¿UNA REINA NACE O SE HACE?
¿PARA QUE SIRVE UNA REINA?
HOY VAMOS A RESPONDER A TODAS ESTAS PREGUNTAS, CON LA AYUDA DE TODOS.
PARA HACER UNA REINA, INTERVIENEN MUCHOS PROYECTOS E IDEAS.
UNA REINA DEBE PLANIFICARSE, ELABORARSE, DEBE HABER UN SÓLIDO PROYECTO
LO 1º ES LA PLANIFICACIÓN, EL DIBUJO, LA IDEA, EL PLANO…PARA ELLO MARTA TWO
NOS HARÁ LOS DIBUJOS, LOS PLANOS DE CÓMO DEBE DER SER UNA REINA, NUESTRA REINA.
ESTE PLANO, ESTA IDEA, ESTE DIBUJO, HABRA QUE REGISTRARLO, RELLENAR PAPELES, Y
PARA SEGUIR CON EL PROYECTO NOS DIRIGIREMOS A LA OFICINA DE ATENCION
AL CIUDADANO, DONDE ENRIC, NOS AYUDARA EN LOS TRÁMITES.
ACTO SEGUIDO, DEBEREMOS PEDIR PERMISO EN LA OFICINA DE URBANISMO, DONDE
ANGELS NOS ATENDERÁ Y SOLUCIONARÁ LAS DUDAS QUE TENGAMOS.
PARA QUE UNA REINA FUNCIONE, ES NECESARIO QUE CUENTE CON UN BUEN PROGRAMA,
UNA SOLIDA BASE, Y PARA ELLO JORDI NOS REALIZARA EL PROGRAMA DE CÓMO DEBE
FUNCIONAR UNA REINA.
UNA REINA DEBE TENER BUENA EDUCACION, BUENOS MODALES, UNA EDUCACIÓN ESPECIAL
Y Mª CARMEN, SE ENCARGARA, DE REALIZAR LA EDUCACION ESPECIAL QUE DEBE
POSEER UNA REINA.
UNA REINA DEBE DE ESTAR AL SERVICIO DE SU PUEBLO SIEMPRE, A TODAS HORAS, CON
UNA SONRISA PERPETUA, ETERNA. PILAR ONE, SERA LA ENCARGADA QUE NUESTRA REINA
POSEA UNA SONRISA INMACULADA.
PARA CUALQUIER EVENTUALIDAD O PROBLEMA QUE PUEDA SALIR CON LA SALUD DE LA REINA
TENDREMOS A SILVIA PREPARADA EN EL DEPARTAMENTO DE URGENCIAS REALES PARA
ATENDERLA.
Y SI EL FALLO DE LA REINA, FUERA MAS GRAVE, ENTONCES JOSSEL SE ENCARGARÍA DE REPARAR EL SISTEMA OPERATIVO RAM QUEEN, O D BASE REINA 4
DEBEMOS ENCONTRAR LA FORMULA, PARA QUE NUESTRO PROYECTO SEA UN ÉXITO. PARA ELLO
PILAR TWO, NOS REALIZARA LA FORMULA QUIMICA, QUE GARANTIZE QUE NUESTRA REINA SEA
PERFECTA.
COSTUMBRES, HISTORIA, SOCIEDAD. SON TEMAS QUE UNA REINA DEBE CONOCER Y DOMINAR.
Y ENCARNA SE ENCARGARA DE PROPORCIONAR LOS CONOCIMIENTOS HISTORICOS QUE
NUESTRA REINA NECESITA.
TODO BUEN EQUIPO, DEBE SER DIRIGIDO CON ORDEN, EFICACIA, PROFESIONALIDAD, RIGOR
Y SERIEDAD. POR ELLO LA DIRECCIÓN DEL PROYECTO SERA PARA MARTA ONE.
SI LA IDEA FUNCIONA,Y NUESTRO PROGRAMA TIENE ÉXITO, LO VENDEREMOS A TODAS LAS
MONARQUÍAS MUNDIALES, Y DE ESA LABOR SE ENCARGARÁ LLORENÇ
UNA REINA DEBE TENER, BUEN HUMOR, COMPAÑERISMO, ADAPTABILIDAD, SOCIABILIDAD,
SINCERIDAD, NOBLE CORAZON…Y ESO ES ALGO QUE TODOS TENEMOS EN NUESTRO INTERIOR
GOOD SAVE THE QUEEN
Terminada la lectura, aplausos y algún abrazo…había pasado la primera parte del show.
Ahora les tocaba el turno a las chicas, y primero de todo a cambiarse en el camarote.
En cinco minutos estaban todas arriba, vestidas sólo con un pareo y descalzas. Nos ubicaron a nosotros, y empezaron ellas su show. Nos iban a cantar la chica yeye, pero con una letra propia, mientras bailaban y nos sonreían. Alguna de ellas, perdió bastante la timidez en esto, y se colocaron de manera, que ninguna de ellas, tuviera delante suyo a su pareja.
Su letra decía así:
NO TE QUIERES ENTERAR, YE YE
QUE EN THAILANDIA TU YA ESTAS, YE YE, YE YE
Y SIN QUERERLO NOS HEMOS CONOCIDO
Y LA AVENTURA HA SIDO MAYOR.
PERO EL TREKKING EMPEZO, YE YE
Y DE BARRO NOS LLENO, YE YE YE YE
CON EL RAFTING AQUELLA AGUA ESPERADA
EMPAPADOS NOS DEJO
VENTE A NUESTRA RUTA
UNA RUTA YE YE
QUE INCLUYE FURGONETA Y UN GUIA EN INGLES
CON 8 LADYS ANIMADAS
Y 4 RAMBOS EN ACCION
UNA RUTA YE YE
UNA RUTA YE YE
QUE TE SORPRENDA DE VERDAD.
Y nos sorprendieron…vaya que sí. Y aunque la canción que cantaron era la que me esperaba, pues gracias a las indiscreciones de algunas de ellas, me lo intuí, lo habían hecho mas que bien…
En la parte final de su canción, nos levantaron a nosotros y nos pusieron a bailar con ellas.
Nos habían puesto el listón muy alto, pero los chicos íbamos confiados en nuestras posibilidades.
Les hicimos algunas fotos a todas juntas y luego empezamos la tercera parte del show.
Primero hicimos un simulacro de sorteo para decidir quien iba a colaborar con nosotros, y le “toco” a Mº Carmen, a la que hicimos bajar a las literas, para buscarnos unas cosas que previamente ya le habríamos dejado a la vista.
Despues Enric, Jossel y yo nos bajamos abajo mientras Jordi ejercía de maestro de ceremonias. Y hay que destacar a Jordi. Lo bien que lo hizo todo, y sobre todo la gracia que le ponía. Habiamos preparado como un pequeño casting y que después de el, empezaríamos a cantar.
El primero en salir, fui yo, intentando simular a Darth Vader. Me dirigí a Angels, y le hice una salutación que Enric me pidió que le hiciera. Despues salió Jossel imitando a RoboCop, y finalmente Enric imitando a un protagonista de la película Días de Fútbol. Eramos tres, faltaba el cuarto y ese era Jordi. Nos fuimos a cambiar y también subimos solo con un pareo, y la cara pintada por unas rallas, con un pintalabios que había comprado Enric. Despues cada uno canto un par de frases de una canción, mientras los demás lo desacreditamos, hasta que al final Jordi, con un LEFT-RIGHT, nos dio pie para que nos pusiéramos todos en línea a su lado…left-right…. Ayutthaya y la canción de mecano, Hawai-Bombay
BANKOKG- CHIANG MAI SON UN PARAISO
EL TREKIKING Y EL RAFTING, ACOJONAN UN POQUITO
NUESTROS BUDITAS, SE HAN HECHO AMIGOS
Y EL RECLINADO, UN POCO ABANDONADO
LA NOCHE JUGANDO, HACIÉNDONOS BROMAS
ESPADAS LUMINOSAS, Y MUCHAS MAS COSAS
DENTRO DEL RIO, VALIENTES AMIGOS
MENOS ELEFANTE, Y OBSERVAR LOS DE AQUÍ DELANTE…
Genial…nos aplaudieron, pero aún no estaba todo. Nos pusimos en circulo y empezamos a tararear muy suavemente, Amigos Para Siempre, y cuando la melodía estaba entera, nos acercamos a las chicas y las sacamos a bailar.
Fue un fin de fiesta perfecto, sensacional. Nos dimos todos una lección a nosotros mismos, de saber hacer bien las cosas, con humor, venciendo a la timidez…llevábamos un montón de días de viaje, y en todo él, ni siquiera habiamos hablado de política, o de temas que daban mas al debate…tan solo reíamos, observábamos, viajábamos, y nos entreteníamos preparando un show como aquel.
Quizás era la magia de Thailandia, o quizás era la magia de un grupo de personas que aunque diferentes, compartían varias cosas en común.
Nos hicimos mas fotos, comentamos lo bien que nos había salido, y sobre todo reímos…pero nos dimos cuenta de que el personal del barco quería dormir, por lo cual, bajamos a las literas a seguir la fiesta…
Nos hicimos fotos en las literas, y aprovechamos para intercambiarnos las letras de las canciones.
A veces en un nuevo ataque de humor, nos poníamos a cantar pero sin bailar.
El día de la reina, fue también nuestro nuevo super día…y llevábamos varios así…
Con el eco de las Ladys y los Rambos, pasamos página a otro día. Mañana debíamos de llegar a Bangkok, y finalizar la travesía en el barco. El barco del humor.
VIERNES 13 DE AGOSTO 12º DIA NAVEGACION-BANGKOK
EL FINAL DE NUESTRO MINI CRUCERO
No madrugamos tanto como el día anterior, pero de nuevo algún móvil nos hizo de despertador. Varios de nosotros nos llevamos el móvil a Thailandia, pero yo quise dejarlo en casa, y pasar unos días sin estar pendiente de él. Ducha y a desayunar. Algunos empezamos a recoger un poco el equipaje, pues hoy a media tarde debíamos estar ya en Bangkok.
Despues del desayuno, tocaba excursión en bici, y de nuevo tuvimos que hacer todo el ritual de bajar las bicis, por la pequeña pasarela del barco.
Esta vez Wandy nos llevó al principio por carretera, y con un pequeño desnivel en un puente, que costó un poco de pasar. Luego nos internamos por un camino de tierra donde unos metros mas adelante, todos nos paramos pues creímos ver una serpiente entre las hojas de unos arbustos. El paseo de esta mañana fue corto, muy corto; no vimos nada curioso, y tan solo en la parte final del paseo, llegamos al embarcadero donde ya estaba el barco, y para acceder a él, tuvimos que cruzar por una construcción de madera que unos operarios estaban haciendo. Y debíamos pisar por el suelo, que estaban poniendo en ese momento.
A todos nos extraño lo corta de la excursión, pero como los planes se iban cambiando casi sobre la marcha…
O sea que la mejor tarea posible era el tumbarse en las colchonetas y charlar o simplemente vaguear.
Al cabo de un buen rato el barco se detuvo de nuevo, y esta vez íbamos a visitar un mercado local de alimentos. De mercados ya habiamos visto algunos, pero siempre nos sorprendía alguna cosa del que estabamos viendo.
Entramos en una tienda pequeña de música, que cuando estuvimos los 13 dentro, ocupábamos toda la tienda, y empezamos a curiosear los cientos de Cds que estaban expuestos. Queríamos comprar música actual Thailandesa…
Siguiendo por el mercado, nos partimos en dos o tres grupos y durante mucho rato perdimos a Jossel y a Wandy. Compramos dulces, galletas y frutas, curioseamos los puestos de venta, dejamos que las gentes del lugar nos miraran con curiosidad, sonreíamos, caminamos…. Y volvimos al barco. Al salir del mercado reencontramos a Jossel y Wandy, que se habían quedado en la tienda de música comprando algunos discos.
Y el juego que nos dio el disco de Jossel!!!!!!!!!
En el barco, mientras los cocineros preparaban la comida, el grupo nos dedicamos a no hacer nada, que era lo que mejor hacíamos en momentos como aquellos…y de fondo escuchábamos la música que Jossel había comprado. De todas las canciones que escuchamos, había una muy pegadiza, movida y hasta de melodía divertida que enseguida nos gusto a todos, y Wandy nos la repetía una y otra vez, pues vio que esa canción nos alegraba…pero eso fue por la mañana…la fiesta musical, fue por la tarde.
Despues de comer, paramos en la isla de Ko Kred, una pequeña isleta en medio del Chao Praya, que está habitada por personas de la etnia Mon. Los Mon, fueron los que dominaron toda la región central de Thailandia entre los siglos VI y X, y se distinguen por ser muy buenos alfareros.
Paseamos por en medio de aquellas muy estrechas calles, contemplando las tiendas que permanecían abiertas, y en la mayoría de las cuales, se vendían figuras de cerámica, arcilla o porcelana. Continuamente debíamos apartarnos, para dejar paso a las Moto-Taxis, que sin parar pasaban por el lugar.
¿Qué si nos gustó la isla?…Bueno, no demasiado. Su único encanto por decirlo así, era la estrechez de sus calles y el calor que hacia. Además los artículos que vimos en las tiendas, primaban más la cantidad que no la calidad.
En la isla también hay (y no la vimos) una escuela de ciegos, en la cual se les enseña masaje-terapia, y un templo budista que estaba en la parte final de nuestra visita a la isla, pero del cual tan solo vimos la entrada, pues creo que la desgana con la que estabamos haciendo la visita, no nos invitaba a entrar en él.
De nuevo de vuelta al barco, y tan solo unos instantes despues, empezamos a ver las siluetas de los altos edificios de la capital. La isla está a tan solo 10 Km, de Bangkok.
Le dimos una propina a Wandy y a todos los miembros de la tripulación, y una vez más creo que les dejamos sorprendidos, pues quizás no todos la esperaban.
Pero aún tuvimos tiempo para una última mini fiesta. Estábamos todos en el suelo, o en los sofás charlando, tranquilos, cuando Wandy, nos puso la canción Thailandesa que tanto nos gustaba y que nos daba siempre pie para movernos. Como por arte de magia, o como dotados de un mecanismo de arranque automático todos nos pusimos a bailar, sentados moviendo los brazos, o de pie…Wandy nos ponía la canción una y otra vez, y en una de ellas hicimos venir a bailar a una de las cocineras, que también se incorporó a la fiesta. Era algo que teníamos. Podíamos estar en silencio, pero en un segundo, estar en la juerga más movida.
Varias veces nos puso Wandy la canción, hasta que ya por cansancio, dejamos de bailar.
Contemplando la suciedad del Chao Praya, los rascacielos confundiéndose con las casas de madera y a otras embarcaciones que surcaban el río, llegamos al embarcadero donde nos debíamos apear. El subir las maletas por la escalera, fue otra proeza, sobre todo la de Pilar One, que abultaba y pesaba una barbaridad.
Nos dividimos en dos coches, y hacia el hotel, a descansar…o lo que apeteciera.
Al caer la noche, nos encontramos en recepción para ir a cenar por última vez todos juntos. Mañana nos íbamos a la isla de Ko Samet, pero Jossel y Silvia se quedaban en Bangkok, pues por la noche regresaban a Barcelona. Decidimos ir a un restaurante cerca del hotel, que hacían pescado, y así poder probar las gambas que habiamos visto los primeros días…y creo que nos desilusiono un poco la comida.
La carta era mayoritariamente de pescado, gambas, langosta, crustáceos y peces de varias maneras. También había los típicos platos Thai, que fuimos comiendo durante todo el viaje. La cocina Thai, está considerada una de las mejores del mundo. Suelen aderezar sus platos con especias picantes, curry la mayoría de veces, pero siempre que pedíamos sin picante, se nos respetaba. La mayoría de platos se acompañaban de arroz. El arroz vendría a ser como el pan, siempre esta presente en todas las comidas. La leche de coco, los platos con cacahuetes, la salsa de soja, los noodels, las verduras finamente cortadas, el jengibre, guindillas…aprendimos y disfrutamos con las comidas.
Aquella noche, por ser una cena especial, por la despedida de Jossel y Silvia, pedimos vino. Primero bebimos 2 botellas de vino francés, y luego otra de Rioja. El vino en Thailandia es proporcionalmente carísimo.
La mayoría nos pedimos un plato de gambas, que compartíamos con la pareja y está una especie de calamar gigante. Si todas las cenas nos costaban sobre entre los 200-300 baths (4 –6 euros) esta nos costo 1250 (24 euros) por cabeza. Durante la cena, el vino hizo algún efecto en la locuacidad de Marta One, y los comentarios sobre su Wat particular, sobre su templo más intimo nos hicieron reír un buen rato…jugando con los horóscopos, le hice una carta astral a medida a Marta Two, diciéndole cosas de su carácter, que ella se asombró al ver que lo acertaba plenamente. Lo mejor de aquella cena, las conversaciones con las Martas…lo peor, que Jossel y Silvia se iban…y el precio claro.
Saliendo de cenar, la actividad obligada eran las compras. Y todos nos embullimos en la vorágine del mercadillo, y como era de esperar, terminamos separándonos, pues cada uno iba lo suyo, lógicamente. Las imitaciones de todo tipo, se vendían sin problemas. Bolsos de las mejores marcas, y que la mayoría no estaban expuestos, sino que eran enseñados por catalogo; relojes de todo tipo y de cualquier marca, a precios baratisimos; Discos y Dvds de cualquier película, incluso las que aun no sé habían estrenado en Cataluña, (la terminal, por ejemplo), prendas de todas las marcas…Lacoste, Hugo Boos, Ralph Laurent, etc…camisetas de Thailandia…muchas camisetas del país, jarrones de madera, Budas de todo tipo y forma, y mil artículos de regalo más…si alguna vez volvemos a Thailandia, vendremos con la maleta vacía, pues la llenaremos en los mercadillos.
En una de las travesías que salían de la calle principal, estaban los bares de alterne, alternándose con los puestos del mercado. Si uno se despistaba, era agarrado por los porteros del local e introducido dentro del bar. Las chicas, o mejor dicho, las niñas de 14, 15 o quizás 16 años, bailaban en bikini, en una tarima que estaba siempre enfrente de la puerta de entrada, por lo cual desde la calle se veía el espectáculo…
La prostitucion en Thailandia, o el llamado turismo sexual, lo teníamos en toda su crudeza delante de nuestros ojos. Si bien es cierto que cuando alguna vez vimos a algún hombre entrar en un local de estos, casi siempre era de nacionalidad anglosajona. ( Inglés, estadounidense, australiano). Los españoles suelen ir a los países latinos. El idioma hace mucho.
Tenias que quitarte a los captadores de encima, y cuando lo hacías siempre te ofrecían carteles con posturas, o Dvds de sexo. Sexo para hetero sexuales, gays, lesbianas…había para todos…casas de masaje en los pisos superiores de los locales y que en los letreros de la entrada indicaba Body Massage.
Delante de los locales, habían unos enormes carteles con los precios de las bebidas que se cobraban en el interior, y eso también era un motivo de reclamo. Los precios super baratos para un local de estas características. Un Chivas, 3 euros; una cerveza entre 1 y 2 euros…
La prostitución en Thailandia a pesar de ser una lacra social, también tiene otras visiones. Hasta mediados del siglo XX, los grandes hombres del país, o los más acaudalados, tenían a su esposa, y luego a otras mujeres adiestradas en el sexo, que eran las llamadas concubinas. Estaba también socialmente bien visto, que los hombres tuvieran 2 esposas. Una para la casa y los hijos, y otra siempre más joven para el sexo.
Los inmigrantes chinos que llegaron a Thailandia, fueron los primeros que crearon los burdeles o las zona de alterne, y aunque esta practica fue prohibida en 1950, el numero de mujeres que la ejercían aumento rápidamente. En la guerra de Vietnam muchos soldados se desplazaban a Thailandia para alternar, y crearon una nueva clase de prostitutas que solo atendían a extranjeros. Thailandia se la clasifica como el paraíso del sexo; Quizás es de los países más conocidos, sin embargo en Filipinas, el turismo sexual es mayor que en Thailandia. Muchas de estas mujeres son analfabetas, emigran de sus aldeas, dejando atrás familia y muchas veces miseria. Cuando regresan, generalmente con bastante dinero, son tratadas con respeto, son consideradas “alguien”…pues para algunas personas el ser concubina era ser de un rango social elevado…y la prostitucion era para ellas, como un concubinato.
Volvimos hacia el hotel, encontrándonos con parte del grupo, y con Jossel y Silvia…nos despedimos de ellos, con la sensación de haber conocido a dos personas encantadoras, y con el amargo recuerdo de no saber cuando los volveríamos a ver. Antes aún tuvimos tiempo de comprar una maleta, pues una de las que llevábamos ya estaba pidiendo a gritos la jubilación, y como suponíamos que nos faltaría espacio para las compras, optamos por comprar una un poco más grande.
Llegamos a nuestra habitación, arreglamos un poco las maletas…y a dormir…mañana de nuevo iríamos en barco, pero solo un trozo. El trozo que va desde tierra firme hasta la isla de Ko Samet. Nuestra isla.
Nuestro nuevo destino.
SABADO 14 DE AGOSTO 13º DIA BANGKOK-KO SAMET
LA ISLA
Por penúltima vez nos íbamos del Narai, y después de dejar parte del equipaje en la consigna del hotel, nos subimos a un mini autobús, o mejor dicho a una furgoneta con asientos que nos debía llevar hasta Ban Pe, y desde allí coger una embarcación hasta Ko Samet.
Nos repartimos como pudimos, y emprendimos otra travesía. Pilar One, iba delante, al lado del conductor, pero no creo que hablaran mucho; primero por el idioma y luego porque el conductor no parecía muy conversador…
Marta Two le dio una cassette suya al chofer para que la pusiera, pues era de música algo más actual, y ello nos dio pie para ponernos a hablar de gustos musicales…descubrimos que la mayoría de los chicos teníamos en nuestra casa un disco de Luis Miguel.
Nuestro destino, Ko Samet estaba a unos 238 Km de Bangkok. Casi unas 3 horas de viaje a través de varias autovías que nos llevaban primero hacía Rayong, y en ella tomar un desvío de unos 10 minutos que nos llevaba al pueblo de Ban Pe. Ban Pe es utilizado mayoritariamente como puerto de embarque para Ko Samet.
A la hora y media de viaje, paramos en una gasolinera con autoservicio para quien quisiera ir al baño, o comprar cualquier cosa. La parada de 15 minutos, y de vuelta al coche. En una hora y media más llegábamos a Ban Pe.
El coche nos dejó en la terminal del Ferry, donde se compraban los billetes para ir a la isla. Nos recogieron las maletas a todos los que íbamos al mismo hotel, y las pusieron todas juntas para llevarlas a la barca.
Como teníamos algo de tiempo, decidimos ir a comer en una calle que estaba al lado de la oficina y que se veía llena de tiendas y de puestos de comida. Tras andar unos metros nos decidimos entrar en un establecimiento que era algo así como una cafetería, pero que también hacia platos combinados, e incluso bocatas.
Mientras comíamos, veíamos un canal de deportes en la televisión del lugar. Había que comer rápido, pues el tiempo no nos sobraba. De vuelta al recinto de los billetes, al cabo de unos minutos, llamaron a los de nuestro hotel y nos subieron en un trenecito, para llevarnos a la barca.
Al menos nuestras maletas estaban, pues las veíamos apiladas en un lateral. Entramos en el transbordador y nos sentamos en la parte de atrás, todos juntos. Puntual la barca se fue. No íbamos demasiadas personas en el barco; aparte de nosotros 10, unas 2 o 3 parejas mas y un grupito de japoneses. Queríamos hacer una foto desde la parte delantera del barco, para así poder tener una vista de la llegada a la isla, pero el balanceo de la barca por el oleaje, hacía presagiar que o nos agarrábamos, o caeríamos al agua. En una de las sacudidas, termine dentro de la cabina de mando, mientras los que estaban dentro se reían. Al final Marta Two y yo, sentados en unas sillas de la parte delantera, pudimos hacer una foto de la isla, Ko Samet.
Ko Samet es una pequeña isla de tan solo 13 Km², parecida en forma a una T. Al llegar a la costa, o mejor dicho al “puerto”, la primera impresión no era la de una playa paradisíaca que todos nos imaginábamos. Nos bajamos de la lancha para subirnos en una furgoneta descapotable que nos iba a conducir a nuestro hotel. El Sai Kaew Beach Resort… El nombre sonaba bien y por las fotos que algunos habíamos visto en Internet, o en los folletos del embarcadero, parecía que íbamos a estar en una especie de paraíso, ideal para descansar de todo el ajetreo del viaje.
El clima de la isla era casi perfecto. Sol…mucho sol alternado con ráfagas matinales de viento y con escasez de lluvia. En todos los días que estuvimos en Ko Samet, no nos llovió ninguna vez.
De camino al hotel, pasamos por varias zonas de vegetación, pero sin vida “comercial”, hasta que al final llegando ya cerca del hotel, cruzamos una calle con multitud de tiendas, bares, restaurantes…y gente…
Nuestro hotel, estaba dentro del Parque Nacional Laem Ya-Ko Samet. Para entrar al parque se paga una entrada, que valía 200 baths, pero nosotros llevábamos un ticket que nos permitía entrar y salir de él sin pagar…teníamos la entrada pagada en el viaje…al menos por ahora.
Tuvimos que esperar unos minutos a que nos dieran las habitaciones, y la primera impresión del lugar, quizás no fue la que esperábamos. Las hermosas casitas con vistas a la playa, no estaban, y si acaso no eran las que nos dieron a nosotros. El agua no era tan verde como nos habíamos imaginado…pero había sol, y arena, y un bar al lado del mar, que también hacía de restaurante con mesas de madera, blancas, algo gastadas.
Cuando al fin nos dieron las habitaciones, no estábamos todos juntos. A Encarna y a mí, nos dieron una en la segunda fila, casi justo detrás del bar. En nuestra misma fila, estaban Jordi y Pilar Two, y más en la esquina Carmen y Pilar One.
Las dos Martas y Enric y Angels los pusieron algo más atrás, en una tercera fila.
La habitación, con suelos de piedra y una cama inmensa, parecía de diseño….de ese diseño moderno, en que falta de todo. El baño no tenia repisas para dejar los neceseres. El suelo del baño, de cemento puro. Y por si no hubiera bastante, las arañas se paseaban por las paredes del baño tan tranquilas. La ducha también era original….sin comentarios.
Creo que tuvimos una pequeña decepción, pero no por las condiciones, porque en peores sitios habiamos estado, si no por que quizás nos habíamos creado demasiadas expectativas.
Y como en la isla habíamos venido a descansar y a tomar el sol, pues eso hicimos. Tomar el sol. Al cabo de unos instantes de habernos instalado, ya estábamos en la playa. Enric y Angels no vinieron pues querían descansar un rato. El sol era más que implacable, y a poco rato que se estuviera expuesto a él, ya quemaba. Lo peor de toda la playa, era la constante presencia, y a veces hasta molesta de las masajistas que venían constantemente a ofrecerse. Un masaje en la playa!!! Sonaba bien. Pero menos mal que no lo hicimos. Marta One, lo probó y no nos lo aconsejó. No tenían ni idea, y estaban más pendientes de charlar las masajistas entre ellas, que no de dar un masaje.
Encarna y yo nos fuimos a pasear por la arena. Toda la playa estaba llena de hamacas, con diferentes bares, al menos hacía nuestra izquierda que fue al primer lugar que fuimos. Después de unos 300 metros, en que se terminaba la arena, y que para seguir caminando había que sortear unas pequeñas rocas en forma de acantilado, vimos una pequeña construcción con un Buda dentro. Nos resultó chocante que en aquel lugar de diversión, hubiera una imagen de Buda. Por el interior de la playa, casi ocultas entre algunos arboles, había unas casitas de madera, que se intuían que debían ser de más lujo que las nuestras.
Volvimos hacía atrás, dirigiéndonos hacía la otra parte de la playa, y comprobamos que toda la arena estaba llena de cojines, hamacas, sillas, mesas… de los bares que suelen emplear la arena como extensión de sus locales. Aquello prometía, pues pensamos que por la noche, debería de haber un ambiente estupendo, con los bares al lado del agua, luces tenues y música…empez |
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