Este fue el primer viaje que no me prepare demasiado, es decir, no lo programe lo suficiente, será por eso, no lo se, que me lleve una agradable sorpresa con ese hermoso país. Llegue de día, y pude apreciar las vírgenes y grandes montanas, la extensa vegetación que se pierde en el árido desierto. No es un desierto de arena, porque a pocos kilómetros del aeropuerto se encuentra el océano. Pero por la sequedad y el calor del mediodía, en medio de la nada, sentí que estaba llegando por primera vez a territorio africano.
El aeropuerto de ciudad del cabo, no tiene nada que envidiarle a los del primer mundo. Los baños están equipados con computadoras que muestran publicidad, las salas de recepción son enormes, nuevas, limpias, con negocios, cafés, etc.
Si me dejo llevar por la primera impresión como hasta ahora, en pocos minutos, en el viaje del aeropuerto a la ciudad, cambiaria mi imagen de nuevo, pensaría que estoy en el África del hambre, la pobreza, por eso, dejare que ustedes lleguen a su conclusión.
A los costados de la carretera principal, se encuentran los shark, son las casas prefabricadas, donde habitan la gente de color. Ellos se las arman con chapas, y son de un solo ambiente. Las familias que habitan en el lugar, vienen de todas las pueblos del interior del país. Se ubican cerca de la ciudad, porque hay mejor oportunidad de empleo, pero como no tienen nada, es la única forma de tener una vivienda decente.
Al llegar a la ciudad el panorama cambia de nuevo, la calle central esta muy concurrida, con grandes tiendas, shoppings, cafés, restoranes, y si nos alejamos un poco mas, llegamos a una de las mas hermosas áreas que yo conocí, clifton beach. Son grandes casas al estilo mediterráneo, todas ubicadas frente al mar o sobre las montanas, a un lado y otro del camino. Mientras subimos la cuesta, el paisaje no deja de maravillarme, hay petit hotel, parking, vigilancia, y casas sobre la playa. Baje a caminar por clifton beach, el color del agua es celeste, azul, al acércame a mojar mis pies, casi me quedo sin ellos, no podía sentirlos, porque el agua es helada. Realmente es como una anestesia para mis pies.
Seguí caminando a campos Bay, otra hermosa área de playas, donde también se puede apreciar table mountain, la gran montaña que bordea la ciudad.
El verano es una época genial para aprovechar al máximo, ya que los días son largísimos, el sol sale a las de la mañana y se esconde a las 8.30 de la noche.
Otro lugar imperdible es el waterfront, como su nombre lo indica, esta frente al mar, es el puerto de la ciudad, donde llegan desde embarcaciones de mercaderías hasta cruceros de lujo. Los más importantes del mundo, tienen su parada obligada en ese punto. Donde es un gran mail, con tiendas de marcas, cafés, restoranes, artesanías, museos, aquarium, etc. Lleva el nombre de Victoria wf, en honor a la reina de Inglaterra.
Los freemarket, están en y cerca de la estación de buses y de trenes, los precios hay que pelearlos, siempre se obtiene algún descuento, y los artículos varían desde ropa, calzado, comida, música y artesanías típicas del lugar, como mascaras, pulseras, etc.
La verdad es una experiencia que vale la pena, la gente del lugar son muy amables y amigables, sobre todo la gente de color, no se preocupen por la seguridad, que esta igual que en todas partes del mundo, moviéndose con precaución y sabiendo las áreas mas seguras, disfrutaran de un viaje a la aventura verdadera, no hay montanas rusas, ni coches chocadores, pero si mucha adrenalina y lugares por explorar. |
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