Sacagawea: Exploradora y diplomática del Nuevo Mundo
Sacagawea fue una indígena con grandes capacidades de exploradora y diplomática que abrió las puertas de su tierra guiando a los famosos expedicionarios Lewis y Clark desde la costa este hasta la costa oeste de América.
Sacagawea fue una mujer que se enfrentó a una historia trágica y supo sobreponerse a las dificultades, siguiendo siempre fiel a su propio corazón.
Una viajera más que se convierte en un símbolo para una nación entera y por qué no, en un modelo para tantos otros que sepan valorar su historia.
Escribe: Administrador
publicado
sin valoraciones
sin comentarios
La belleza indígena puso luces en el camino de los aventureros indicando los pasos a seguir para explorar las costas del Océano Pacífico de Norteamérica, pasando así a formar parte de algunos de los viajes más importantes que abrieron paso al reconocimiento del territorio en este nuevo continente.
Siendo aún una niña de 12 años, fue raptada por miembros de una organización tribal hostil a su grupo originario, los Hidatsa, quienes más tarde la dieron como parte de pago en una transacción comercial con un canadiense, Toussaint Charbonneau, que fue un descendiente de franceses dedicado al comercio de pieles.
Los años transcurrieron y este comerciante decidió convertirla en su esposa. Así es como al poco tiempo y con tan sólo 16 años, Sacagawea y el comerciante tuvieron un hijo varón.
Camino a la costa pacífica
En el primer lustro del siglo XIX, su marido fue contactado por los expedicionarios Lewis y Clark, quienes a pedido del presidente Jefferson debían encontrar la ruta más adecuada que llevara a la costa del Océano Pacífico. El presidente buscaba mediante esta expedición –que requería cruzar más de once estados norteamericanos– hallar el camino apropiado que llevara desde el Mississippi hasta el Océano Pacífico en el menor tiempo posible, con el encargo extra para Lewis y Clark de acercarse a las tribus nativas que eran hostiles a la conquista.Así es como Sacagawea pasó no sólo a ser “la voz” de los expedicionarios (conocía y podía traducir varios idiomas indígenas), sino que además se convirtió en el puente cultural obligado para cada actividad del grupo. Sacagawea cruzó montañas, ríos y bosques junto a su marido y su pequeño hijo llamado Pompei, a quien llevó cargado en sus espaldas durante toda la expedición.
Con respecto al nombre del niño hay varias fuentes que se diferencian, algunos dicen que se llamaba Jean Baptista y que fue Clark quien lo apodó Pompy; otros dicen que Sacagawea le puso Pomp, ya que en su lengua madre, significaba “el primer viajero”.
El conocimiento de esta viajera, no sólo los guió, sino que además los protegió. Al ser nacida dentro de una tribu indígena, Sacagawea tenía amplios conocimientos sobre plantas medicinales y curativas, sabiduría que en varias ocasiones tuvo que aplicar durante la exploración de Dakota del norte. Su hijo fue un gran talismán, ya que siempre en las tribus locales solía causar una impresión pacífica, por lo que los forasteros no eran tratados de manera agresiva.
Luego de esta maravillosa coincidencia, Sacagawea estaba con sentimientos encontrados, ya que por un lado le hubiera gustado dejar la expedición y quedarse junto a su tribu... pero llena de coraje, decidió seguir el viaje. Tuvo que negociar duramente con su hermano el aprovisionamiento y transporte para continuar con la expedición, demostrando sus dotes naturales para la diplomacia.
Los resultados de la exploración
La exploración llevada a cabo por esta viajera junto a su marido, su hijo y los dos aventureros contratados por el gobierno fue de gran ayuda para el reconocimiento del terreno norteamericano y para tomar posesión de territorios antes desconocidos. Sacagawea había recorrido unos 7,500 kilómetros, a pie a veces y en botes o canoas cuando viajaban por los grandes ríos.Gracias a esta expedición –la primera de forma oficial en cruzar Norteamérica– Estados Unidos anexó de forma definitiva el territorio de Oregon y Luisana. El presidente Jefferson quedó tan satisfecho con la proeza que nombró a Lewis gobernador de Luisiana; pero la suerte de Lewis duró poco ya que dos años más tarde murió misteriosamente en un viaje hacia la capital.
Un desenlace paradójico
Cuando los niños quedaron desprotegidos, Clark, encariñado por todo lo vivido con esta familia, los adoptó.Otros piensan que la niña que nació en el fuerte era hija de la otra mujer de Charbonneau: una indígena también del grupo Sheshone, que el marido de Sacagawea había adquirido en condiciones similares a las que se produjeron con ella, y que la que falleció en 1812 fue justamente esta mujer.
En realidad, nunca se supo a ciencia cierta en qué año murió la indígena, pero se cree que fue para 1812; sin embargo, una anciana que decía ser ella, vivió hasta 1884 en una reserva natural de la tribu originaria de Sacagawea.
Lo que nos dejó
No hay fotos ni retratos de la gran exploradora, pero un artista se encargó de imaginarla y retratarla, seguramente conmovido por su valentía y por qué no, movido por sus sentimientos patrios. Hoy en día la moneda de un dólar estadounidense lleva inmortalizado aquel retrato de Sacagawea y su pequeño niño, además de encontrarse en todo el territorio estatuas, arroyos, lagos, parques, canciones, baladas y poemas que honran a Sacagawea más que a cualquier otra mujer en la historia norteamericana.
Norteamerica indígena sacagawea meriwether lewis william clark mississippi
Últimos comentarios
Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o inicia sesión aquí