El arte del regateo

El arte del regateo

Usualmente no tenemos la oportunidad de poner en práctica nuestras habilidades negociativas en casa. Sin embargo, el regateo es un modo de vida en muchos países destinos, incluyendo Asia, Oriente Medio, África y algunos lugares de Sudamérica. Aquí te ofrecemos 6 tips para que puedas regatear y obtener mayor ventaja en los mercados del mundo.

Escribe: Viajeros.com
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Regatear es parte de la experiencia cultural de un viaje, especialmente cuando hay de por medio objetos únicos de joyería, tejidos tradicionales y artesanías para llevar de vuelta a casa. Algunos países como Marruecos, Egipto y Tailandia gozan de muy buena reputación por sus mercados, en los que el regateo es una obligación.

El proceso de regateo en países extranjeros puede ser distinto de lo que es en casa. Un par de consejos pueden ayudarte a negociar bien, evitando problemas de comunicación.

1. Saber dónde empezar

Al principio puede basarse simplemente en la intuición de cómo conducir los negocios. Aunque estamos habituados a ser saludados por los comerciantes cuando entramos en una tienda, en este caso el contacto visual es considerado una invitación directa al regateo. Evita el contacto visual con el vendedor hasta que no estés seguro de lo que quieres comprar.

Recuerda que el precio que te dicen al principio o el que ves en una etiqueta es sólo un punto de partida. Se estila que el vendedor aumente el precio de venta para tener un margen de regateo. Este precio puede ser incluso tres o cuatro veces mayor al que está dispuesto a aceptar. Es costumbre mostrarse asombrado por el precio elevado y comenzar allí la negociación. Dependiendo del país, no deberías terminar pagando más de la mitad del precio original.

2. Sólo preguntas serias

Sólo regatea por objetos que realmente quieras comprar. Los comerciantes no sienten respeto por las personas que les hacen perder el tiempo. Si no estás interesado, o cambiaste de opinión antes de establecer un precio, dí simplemente "No, gracias" y vete. No traten de explicarle o disculparte, los vendedores que no hablan fluidamente español (o el idioma en el que te manejes) pueden pensar que les estás tomando el pelo.

Ten cuidado y sé honesto: regatea únicamente con aquello que sabes que puedes pagar. Una vez que has hecho una contraoferta, estás comprometido a pagar ese precio si es que el vendedor acepta.

3. Un paseo de compras

Comparar precios es siempre una buena idea, especialmente cuando no sabes cuál es el precio estándard de un objeto en un mercado. Busca objetos similares en otras tiendas y compara precios. Esto te dará una idea de lo que vale, permitiéndote regatear con conocimiento.

4. Conoce lo que estás comprando

Muchos sitios de viaje comerciales te advierten que debes chequear el valor y la autenticidad de los objetos que compras para prevenir que te engañen con falsificaciones, especialmente si se trata de oro, joyería u objetos de "diseñador".

De todos modos, ser engañado es una simple preocupación en comparación de los problemas que te pueden traer objetos de dudosa procedencia. Evita aquellas cosas que explotan el medio ambiente, que ponen en peligro a especies animales o que son ilegales para transportar. Si tienes alguna duda sobre un objeto que quieres comprar, puedes contactarte con tu embajada para chequear si puedes ingresarlo a tu país.

5. Investiga un poco antes de ir

Entérate qué objetos raros y originales puedes encontrar en ese país. Busca cosas que sean únicas o inusuales por alguna razón. Una parte de tu presupuesto podría estar destinado a estas cosas y quizás hasta tengas que resignar algunas comodidades para llevar a casa los souvenires que quieras.

Asegúrate de conocer las medidas que deben tomar los viajeros antes de comprar comida o tomar agua en ese destino. Es importante que te dés todas las vacunas necesarias en caso de necesitarlo. Puedes chequear en los diarios de viajes con viajeros que hayan estado en ese país.

Saber algunas frases en el idioma local puede hacer una gran diferencia en el regateo.

6. Sé justo en tus tratos

Tanto por una cuestión de respeto con las personas locales como por sentido común, no es conveniente ser agresivo a la hora de regatear. Lo que puede ser un pequeño descuento para tí, podría ser gran parte del ingreso mensual del comerciante. Comprar en mercados y adquirir objetos de arte y artesanías locales ayuda a la economía local y favorece el desarrollo interno del país.

Recuerda, tu principal meta es negociar y llegar a un trato donde ambos ganen: tú obtienes un precio razonable por un objeto único, mientras que el comerciante gana a cambio una interesante suma de dinero. Pero por sobre todo, el regateo es algo espontáneo, un momento para disfrutar. Practica tu mejor cara de poker y lleva contigo tus mejores habilidades de regateador profesional en tu próximo viaje.


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