Viaje al volcán vivo de Pacaya, en Guatemala

Viaje al volcán vivo de Pacaya, en Guatemala

¿Te imaginas recorriendo caminos de piedra entre corrientes de lava? Aunque parezca increíble, ese recorrido es posible y por demás económico.

Conoce aquí el relato de una maravillosa travesía al mundo de los volcanes de la mano de un viajero.

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San Vicente Pacaya, Guatemala. El 12 de julio de 2006, Christian tomó un bus hacia la ciudad de Escuintla, en Guatemala. Y luego de hacer trasbordo, nuevamente otro bus que lo llevó al pequeño poblado de San Vicente de Pacaya, muy cerca del volcán. Al llegar se encontró con que los buses que van camino al volcán ya habían pasado, por lo que –como buen viajero– decidió ir a pie, sólo tardaría una hora y media en llegar hasta la base del gigante. Sin embargo, fue muy grata la sorpresa cuando a los pocos pasos un bus se detuvo y le ofreció llevarlo gratis hasta allá.

Viaje al volcán vivo de Pacaya, en GuatemalaEn la base del volcán hay un pequeño puesto donde se cobra una entrada económica, incluso ridícula ante el tamaño y lo fantástico de lo que uno descubre entre las huellas del volcán. Nuestro viajero preguntó si se podía pasar la noche allí, entre los ríos de lava, a lo que los guardias accedieron –siempre y cuando tomara las precauciones necesarias.

Esta experiencia debe ser una de las más extremas y maravillosas que cualquier viajero pueda vivir y en este rincón del planeta, por tan sólo 1.25 dólares de entrada, puedes disfrutarla y vivirla.

A Christian le llevó sólo una hora de subida llegar hasta el manto de la tierra viva, latiendo entre el fuego y las piedras. En el trayecto hay varias paradas y puntos panorámicos increíbles, con la vista completa de la flora y fauna salvaje de esta región, todo con el color y el ambiente mágico que le daban los ríos de lava y las lagunas de fondo. Una visión impresionante.

Viaje al volcán vivo de Pacaya, en GuatemalaCuando todo indicaba que había que llegar hasta la cima para lo mejor, la realidad lo sorprendió una vez más: al pie del cráter hacia el norte, varios ríos de lava ardiente serpenteaban por la ladera, incendiando todo a su paso con el increíble sonido de fondo de las rocas petrificadas quebrándose por la presión que recibían desde abajo por el material piroplástico. El sonido era incomparable y bastante aterrador.

Así, mientras contemplaba extasiado la sangre de la tierra corriendo por cauces de piedra, aparecen unos viajeros noruegos y finlandeses. Junto a ellos se dirigió a explorar y encontraron una salida de lava muy pastosa, que les permitió interactuar con ella. Entre lágrimas de emoción e incredulidad, se tomaron varias fotos entre los ríos de lava.

Uno de los viajeros le contó que había viajado por los cinco continentes y había conocido más de cincuenta volcanes activos, pero esa era la primera vez que podía acercarse tanto a la lava, hasta poder llegar a recoger un poco de la misma aún ardiendo para llevársela de recuerdo. El sueño de este viajero por fin era realidad y las lágrimas de alegría en sus ojos lo confirmaban.

Allí comenzó la verdadera aventura para Christian. Tomó conciencia de que pasaría la noche entre la luz de los ríos en completa soledad. El viento comenzó a soplar muy fuerte y tuvo que buscar buen resguardo para que la carpa no se volara ni se quemara.

Viaje al volcán vivo de Pacaya, en GuatemalaYa en plena noche, todo estaba nublado y el reflejo de la lava en las nubes le daba al cielo un color rojo encendido, como si el cielo se estuviera quemando. El viento seguía soplando cada vez con más fuerza, tanto que era casi imposible mantenerse en pie, mientras en los alrededores se podía observar que se iniciaban varios incendios en donde la lava alcanzaba a los árboles.

En medio de este paisaje de sueños, nuestro viajero se dedicó a tomar fotografías y filmó más de cuatro horas de video. Alrededor de las tres de la mañana, los ríos de lava comenzaron a formar un lago y el calor y los movimientos de las rocas comenzaron a hacerse más intensos. El viento era frío, pero el calor que emanaba de la lava era tal que no se sentía en absoluto. Fue tan cálido que este intrépido viajero incluso regresó con quemaduras leves en la cara y los brazos.

El amanecer fue la culminación de un viaje completamente maravilloso: se podían ver y sentir los cuatro elementos trabajando intensamente y al unísono: Agua (nubes y vapor). Tierra (rocas en moviendo). Aire (soplaba y soplaba sonando como una locomotora) y Fuego (destruyendo y construyendo estructuras de infinitas formas y colores).

Viaje al volcán vivo de Pacaya, en GuatemalaA eso de las nueve y media de la mañana comenzaron a llegar más viajeros y Christian les ofreció la dirección a tomar para llegar lo más cerca posible a la lava. Uno de los viajeros iba con unos zapatos tenis muy bonitos por cierto, pero lamentablemente casi se le consumieron por el intenso calor del lugar... se le derritieron entre el fragor de la lava y es difícil imaginar cómo llegó a bajar ese señor, ya que las rocas de esta zona son muy filosas y quebradizas y hacen que la caminata entre la lava petrificada sea algo muy difícil.

Finalmente, nuestro viajero nos comenta: “Me llevé en el corazón y en mi mente aquellos momentos tan radicales que había experimentado y a la gente que le enseño mi material audiovisual los deja tan sorprendidos que todos quieren viajar hasta Pacaya para ser testigos de esta belleza natural guatemalteca”.

El volcán

El Volcán de Pacaya es un macizo relativamente complejo de explorar y recorrer. De estructura muy fracturada y con muchas fallas. En la actualidad, la zona sur del volcán es la que se encuentra más activa, con cuatro bocas que producen una corriente de lava.

Viaje al volcán vivo de Pacaya, en GuatemalaEn el sector noroeste existió hace mucho tiempo una gran actividad, ya que allí se encuentran los enormes cráteres en donde se fundó la población de San Vicente. Justamente, sobre uno de estos cráteres se formó también la laguna de la zona.

El Lago de Amatitlán es considerado parte integrante de las actividades del Volcán de Pacaya, ya que fue originado indudablemente por hundimiento de placas tectónicas.

Actualmente la actividad de este volcán tiene períodos de variada intensidad, en lo que se refiere a efecto fumarólico en gran escala. De vez en cuando siguen surgiendo pequeños afluentes de lava, más o menos viscosos, que se deslizan en el mismo sentido de las originales.

Quien quiera comunicarse con Christian, aquí su mail:
christiangrinder@netscape.net


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