Caballos del Vino: la fiesta detrás de la leyenda

Caballos del Vino: la fiesta detrás de la leyenda

Una mezcla de mito y realidad se cierne en los relatos de los Caballos del Vino, un evento que habla de la época en que los caballeros templarios salvaron a la ciudad sitiada de Caravaca de la Cruz, en España, gracias a su valentía y coraje. Hoy en día, después de siglos, los habitantes de esta ciudad reviven la leyenda en una fiesta de tres días declarada de interés turístico internacional.

Escribe: Administrador
publicado

 
 

Caravaca, España. Caravaca de la Cruz es un pequeño pueblo situado en la región española de Murcia, ubicada al sudoeste de la Península Ibérica. A simple vista, nada posee de extraordinario, pero la verdad es que el pueblo de la Cruz está considerado el quinto lugar de peregrinación cristiana del mundo, después de Roma, Jerusalem, Santiago de Compostela y Santo Toribio de Liébana. Cuenta además con la reliquia de la Cruz, que muchos fieles veneran en sus peregrinaciones.

Una atmósfera mística recorre Caravaca de la Cruz desde hace siglos y la historia de los Caballos del Vino está relacionada, no sólo a la fe del lugar, sino además a los caballeros templarios, defensores del reino cristiano de Jerusalem. La orden de los caballeros templarios se conforma a finales del siglo XII, pero a diferencia de otras órdenes religiosas de la época, la orden de los caballeros templarios tenía un fuerte carácter militar. Expandiéndose por Europa, lograron la construcción de centenares de castillos que hacían las veces de fortalezas, con las que lograban evitar invasiones y saqueos. Un siglo duró la gloria de los caballeros en Europa, cuando en 1307, el rey Felipe IV difama a la orden y la acusa de herejía. Más tarde, acusados por el Papa Clemente V, los caballeros son mandados a la hoguera. Pero fue en España y Portugal donde el espíritu de los templarios no renunció y nuevas órdenes fueron fundadas bajo diversos nombres.

La gran leyenda de los Caballos del Vino

¿Historia? ¿Mito? ¿Relato épico? La leyenda de los Caballos del Vino tiene un poco de las tres. Cuentan los caravaqueños que a finales del siglo XIII, la ciudad de Caravaca de la Cruz estaba protegida por la orden de los templarios.

Caballos del Vino: la fiesta detrás de la leyendaLos habitantes vivían tranquilamente en el pueblo que rodeaba el castillo, hasta que los moros lograron penetrar el sitio. Los lugareños resistieron pero los moros eran más poderosos y finalmente invadieron la aldea. Muchas personas fallecieron, pero otras pudieron llegar hasta el castillo, que le dio albergue a los desesperados pobladores. Viendo que el pueblo estaba refugiado, los moros implementaron un plan para hacer definitiva la invasión contaminando las aguas que llegaban hasta el castillo.

El plan de los moros devino en una gran epidemia. Cuenta la leyenda que fue entonces cuando un grupo de caballeros decidió salir del castillo. Aunque afuera los moros hacían guardia, los caballeros lograron pasar y alejarse unas leguas hasta un lugar llamado ahora el Campillo de los Caballeros. Allí pudieron llenar de vino unos pellejos que llevaban consigo. El regreso era sumamente complicado, pero aún así sortearon la vigilancia de los moros, entrando triunfales al castillo. El estado de los enfermos era lamentable. Solo se esperaba un milagro.

Cuando llegaron los caballeros, bañaron la reliquia de la Cruz con el vino y luego se lo dieron a los enfermos, rezando por una pronta cura. Fue así como la epidemia comenzó a menguar, y los habitantes sanaron prontamente.

Evolución de los festejos

Así como la historia que se hizo leyenda tiene ya más de medio milenio, los festejos no comenzaron sino hasta la segunda mitad del siglo XVIII. Sin embargo, la espectacularidad de la celebración no tiene mucho que ver con lo que se ve hoy en día en el pueblo de Caravaca de la Cruz. Se han encontrado registros de esa época que hablan de una ceremonia en la que se llevaban pellejos de vino hacia la reliquia de la Cruz utilizando como transporte algunos caballos que eran adornados con cintas de colores. Era una pequeña procesión organizada por las autoridades religiosas del pueblo, donde el vino era llevado al castillo para su posterior bendición.
Con el tiempo, esta procesión se fue convirtiendo en un festejo al que se le agregaron las famosas carreras de caballos. Documentos de finales del siglo XIX nos dicen que ya a mediados de ese siglo se celebraban las fiestas con bandas musicales y existen pequeñas menciones de las carreras de caballos. El punto culminante del evento era la llegada del vino a la Santísima Cruz y la posterior bendición.

Caballos del Vino: la fiesta detrás de la leyendaAsí, a medida que se le fueron adicionando espectáculos y nuevas particularidades, más gente comenzó a llegar a Caravaca de la Cruz para participar de este evento, fomentando un rápido crecimiento. Ya a principios del siglo XX, los festejos de los Caballos de Vino incluían fuegos artificiales, conciertos, corridas de toreros, cabalgatas, obras teatro y baños de agua y vino. Aunque en los documentos oficiales se omitan las carreras de caballos, los caravaqueños afirman que ya en ese entonces eran un gran acontecimiento.

Luego de la guerra civil española, no había ánimos de festejos. Recién cuando la situación política mejora, el pueblo de Caravaca comienza a impulsar nuevamente la fiesta de los Caballos del Vino. Sin embargo, pocos quedaban de aquellos tiempos tradicionales. Fueron los hijos y herederos de los célebres caballistas quienes revalorizan el festejo y le añaden espectacularidad. Uno de los detalles característicos de esta época es el agregado de las vestimentas completas a los caballos. No eran vestimentas comunes y corrientes: la totalidad del vestido era bordada a mano. Aún hoy son muchos los que se asombran y conmueven por el increíble trabajo textil. También existían adornos florales y más tarde, mantos pintados.

Recién en 1945 se consolida para siempre el evento, instaurando las competencias con jurado y premios. Desde mediados del siglo XX a esta parte se han sucedido los grandes favoritos: caballos ganadores que han quedado heroicamente grabados en la memoria de los caravaqueños y que ya forman parte del folclore local.

Tres días de imparables festejos

La fiesta de los Caballos del Vino comienza el 1 de mayo y dura tres días. A continuación, día a día el cronograma de este evento de este tradicional evento.


1 de mayo

Caballos del Vino: la fiesta detrás de la leyendaEl primer día de la fiesta es la presentación de las bandas de música y de los caballos, que son conducidos por sus jinetes a través de las históricas calles del barrio del Hoyo. Cuando llegan a la plaza central, alrededor de las 6 de la tarde, la multitud ya está ansiosa para ver comenzar el gran despliegue. Allí se hace la exhibición de los ejemplares, seguida de una prueba de fuerza para el ver el brío de los caballos. Finalmente, los jinetes se despiden dando vueltas a la plaza.

Ya a la noche todos se preparan para el día siguiente. Lo más importante es tener listo el atuendo que llevará el caballo y que conforma una de las partes esenciales a la hora del concurso. Si quieres adelantarte, podrás recorrer las peñas en la gran vía para echar un vistazo.

2 de mayo

Aunque el momento que da comienzo a este día es cuando resuenan las campanas de las 7 de la mañana y los caballos se aglomeran en el centro de la ciudad, verdaderamente la tradicional celebración comienza mucho antes, en la madrugada, cuando los caballistas preparan a sus corceles detenidamente en una atmósfera silenciosa y mágica. Luego de haber visto los caballos, la gente concurre a la Misa de la tradición de la Aparición, a las 9 y media de la mañana al aire libre, en la plaza del Bañadero.

Luego de la misa comienza un recorrido circular que va por los barrios originarios de los caballos y sus jinetes, para pasar luego por la plaza del Ayuntamiento, la Gran Vía y retornar a la plaza del Bañadero. Más tarde, en la Glorieta se suman a la fiesta las bandas de moros y cristianos que hacen vibrar sus instrumentos, acompañados por las personalidades más importantes de la ciudad. Yendo por la calle principal cuesta arriba hacia el castillo, la procesión se detiene en el convento de Las Carmelitas para iniciar el baño del vino y la bendición de las flores, dos rituales antiguos de gran carga simbólica para la comunidad.

Caballos del Vino: la fiesta detrás de la leyendaMientras se está en plena práctica del baño del vino, los caballos que ya han sido bendecidos parten al comienzo de la subida del castillo. Allí esperan su turno y uno a uno van subiendo mientras el tiempo de los caballistas es cronometrado. Los caballos pasan veloces, como una ráfaga de viento, ante la multitud expectante. A la tarde, una vez que han llegado al castillo todos los competidores, las autoridades del evento inauguran la última fase de la carrera: el premio del enjaezamiento. Es el momento culminante donde los nervios se hacen sentir tanto entre los caballistas como entre el público. Luego de haberse declarado el ganador, el ambiente en la explanada del castillo se distiende y hasta se tiene la oportunidad de hablar con alguno de los competidores.

3 de mayo

La apertura del día está dada por la misa pontificial, que se celebra en la Iglesia Parroquial de El Salvador. Una vez concluida la misa, en horas del mediodía, se abre paso al gran desfile infantil de la plaza Elíptica, donde también participan los bandos de moros y cristianos y los Caballos del Vino.

Es un día donde los aires medievales parecen revivir. La solemne procesión es la próxima actuación de la jornada. Se celebra por la tarde desde la Parroquia de El Salvador en dirección al Templete. Es allí donde la Sagrada Cruz abandona la Parroquia y es llevada a la Capilla del Baño.

Caballos del Vino: la fiesta detrás de la leyendaHa comenzado la noche, pero todos siguen alertas pues las fiestas no han terminado. Todavía falta lo mejor. Cuando la Reliquia ha llegado a la Cuesta de la Cruz comienza el Parlamento entre el rey cristiano y el sultán moro. La gente del lugar interpreta a los dos bandos que luego se lanzan en un crudo combate digno de ver.

Ya entrada la noche se da paso al baño de la Cruz y la bendición de las aguas, que es el preludio para la procesión hasta la Parroquia de El Salvador, donde se expone por última vez la Santa Cruz. Allí los bandos de cristianos y moros se incorporan a la procesión que se dirige hacia el castillo para contemplar el increíble espectáculo de fuegos artificiales. La gente volverá a sus barrios, pero aún quedan algunas horas de festejos en los que se desarrollan bailes y peñas en diferentes zonas de la ciudad.

La guía de los Caballos del Vino:

  • Fechas: Del 1 al 3 de mayo en la ciudad de Caravaca de la Cruz, en la región española de Murcia.
  • Lugares: Los principales sitios del evento están en torno al centro de la ciudad y el castillo de Caravaca.
  • Eventos con niños: El evento es para toda la familia y hay espectáculos especialmente dedicado al público infantil, como el desfile del 3 de mayo.
  • Movilidad: Debido a que la fiesta de los Caballos del Vino incluye varias procesiones, no es necesario contar con algún tipo de vehículo para participar del espectáculo.
  • Entradas: El evento es totalmente gratuito.
  • Oficinas de Turismo: Para más información puede contactarse con la Oficina Municipal de Turismo en C/ De las Monjas, nº 17. 30.400-Caravaca de la Cruz (Murcia). También puedes ingresar a su sitio: http://www.caravaca.org.


Buscar artículos sobre...