Semana Santa y Pascua: origen, símbolos y tradición

Semana Santa y Pascua: origen, símbolos y tradición

Se acerca las celebraciones por Semana Santa y Pascua, fechas fundamentales del calendario cristiano en todo el mundo. Es una gran fiesta cargada de significados y simbolismos religiosos, pero también de reuniones y encuentros familiares.

¿Qué representa cada día de la Semana Santa? ¿Cuál es el origen del huevo de Pascua? En este artículo develamos estas incógnitas y otros datos curiosos.

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Cristianos o no, todos sabemos que a finales de marzo o principios de abril llega un momento muy esperado por todos: la Semana Santa. Para algunos es una excusa para tomarse unos días libres, pero para la mayoría es una semana donde se afianza la fe católica y se celebran otras cosas ¿Cuáles? Fundamentalmente el comienzo del cristianismo y los hechos que culminaron con la vida terrenal de Jesús y que sentaron las bases de esta religión. A continuación, entérate qué hechos se celebran durante los siete días de la Semana Santa.


Domingo de Ramos

Es el primer día de la semana de festejos y uno de los más importantes debido a que este día representa la llegada de Jesús a Jerusalem. Los escritos establecen que Jesús llegó montado sobre un borrico, preludio de su Pasión. Al llegar a la Tierra Santa, sus fieles lo recibieron con fervor y gran entusiasmo, por eso este día, tanto en las procesiones como en las iglesias, los creyentes llevan ramas de olivo o de palma, como un símbolo de la fe renovada. Estas palmas se juntan en muchas iglesias para luego ser quemadas más adelante como la fuente de las cenizas usadas en los servicios del Miércoles de Ceniza.

Lunes Santo

El Lunes Santo es un día crucial, no tanto en los festejos y liturgias, sino en su significado histórico. Luego de haber pasado la noche en Betania, Jesús vuelve a la cercana Jerusalem y se dirige al templo, pero lo encuentra convertido en un mercado, lleno de comerciantes dispuestos a hacer negocios entre ellos. Viendo el fatídico espectáculo que tenía frente, Jesús se enfrenta a los vendedores y los echa del lugar, argumentando que era un lugar sagrado al que había que respetar; un lugar donde se iba a rendir culto.

Martes Santo

El principal suceso del Martes Santo fue el anuncio de la muerte del Señor. Ese día se hallaba Jesús en casa de Simón, el leproso al que había curado milagrosamente. Durante la cena una mujer hace su entrada en la casa, era María. La mítica mujer arroja un perfume sobre los pies de Jesús, luego los besa y seca con sus cabellos. Al ver esta escena, las personas de la casa se encolerizan con ella, diciendo que el perfume podría haber servido como mercancía para vender y beneficiar luego a los pobres. Sin embargo, ante el asombro general, el Señor defiende a María diciendo: "Esto ha sido como una preparación para mi entierro". El mito cristiano sostiene que es en este momento en el cual anuncia Jesús su muerte, causando un gran pesar entre sus discípulos.

Miércoles Santo

El Miércoles Santo es el día de la entrega y la traición. Este día se recuerda el momento en que Judas, uno de los doce discípulos del Señor, se pone de acuerdo con los enemigos de Jesús y se ofrece a entregarlo a cambio de 30 monedas de plata. Es el comienzo de la mortal confabulación.

Jueves Santo

El Jueves Santo, celebrado el jueves anterior al Domingo de Resurrección, se trata del primer día del Triduo Pascual. En este día la Iglesia Católica conmemora la institución de la Eucaristía en la Última Cena de Cristo. Durante los oficios de ese día se celebra el lavatorio de pies, y la Eucaristía se reserva en el "monumento", un altar eucarístico construido ex-profeso, y en la que se mantendrá hasta el oficio del Viernes Santo. El lavatorio de pies representa el momento en que Jesús llega al Cenáculo y lava los pies de sus discípulos uno a uno. Una vez en la mesa se celebra la misa, donde el Señor ordena a sus apósteles sacerdotes y les indica que de ese momento en adelante ellos celebrarían la misa. Cuando finaliza la cena, Jesús se despide de su madre y sale en dirección a un huerto de olivos, acompañado de algunos discípulos. Esa misma noche, Jesús es entregado por Judas y puesto en prisión donde lo interrogan durante toda la noche. Ese es uno de los días más importantes de la Semana Santa y su festejo incluye procesiones desde la madrugada hasta el día siguiente, el Viernes Santo.

Viernes Santo

Es un día crucial en la liturgia cristiana y la conmemoración de la muerte de Cristo en la cruz. Luego de su encarcelamiento Jesús es sometido a un juicio, donde sufre torturas aberrantes.

Es en ese mismo momento donde recibe la corona de espinas sobre su cabeza y le cargan la cruz. Así, Cristo recorre la ciudad de Jerusalem con la pesada cruz de madera en dirección al Calvado. A horas del mediodía el Señor es crucificado. Más tarde, para certificar su muerte le clavan una lanza confirmando el fallecimiento. A la noche, los fieles desclavan el cuerpo de Cristo y lo entregan a su madre, para finalmente enterrarlo en el sepulcro. Ese mismo día Judas, arrepentido de su traición, se ahorca y acaba con su vida. Durante el Viernes Santo se realiza la adoración del Árbol de la Cruz y el Via Crucis. Es el único día del calendario litúrgico donde no se celebra la eucaristía. Si estás interesado en presenciar maravillosas representaciones del via crucis te recomendamos leer el artículo: Via Crucis, cinco destinos fascinantes para revivirlo.

Sábado Santo

Día de la Semana Santa en el que la Iglesia católica conmemora a Jesús en el sepulcro. El sábado Jesús yacía en su tumba para el desconsuelo de los apóstoles que estaban convencidos de que todo había acabado. Mientras tanto, su madre recordaba las palabras del Señor cuando predecía "Al tercer día resucitaré". En este día tiene lugar una de las principales celebraciones religiosas de todo el año: la Vigilia Pascual, que se realiza luego de las 6 pm. La Vigilia es la más grande y santísima noche del año, la celebración antigua más importante y más rica de contenido. En ella se vela para expresar que los fieles siguen en la espera, en la vigilancia y en la esperanza de la venida del Señor, del cumplimiento del nuevo y definitivo paso con él.

Domingo de Resurrección

Se acuerdo con los escritos cristianos, el Domingo de Pascua es el día en el cual Jesús salió de su sepulcro. Este hecho es fundamental para el cristianismo. La historia cuenta que en cuanto se hace de día, tres mujeres van al sepulcro donde Jesús estaba enterrado y ven que no está su cuerpo. Un Ángel les dice que ha resucitado. Van donde está la Virgen con los Apóstoles y les dan la gran noticia. Mientras tanto, Pedro y Juan corren al sepulcro y ven las vendas en el suelo. El desconsuelo que habían tenido la noche anterior se transforma en un júbilo general. Rápidamente lo transmiten a los demás Apóstoles y discípulos y todos permanecen con la Virgen en espera del gran momento de volver a encontrarse con el Señor.

Fueron los primeros cristianos quienes transformaron la celebración de la Pascua judía en la fiesta cristiana de la resurrección de Jesús de Nazaret, celebrada el domingo siguiente a la luna llena, posterior al equinoccio de primavera (21 de marzo).

Esta fiesta determina además el calendario móvil de otras fiestas, incluidas entre ellas la Ascensión (la subida de Jesús al cielo) que se celebra 40 días después y el Pentecostés, 10 días después de la Ascensión. La semana anterior a la Pascua de Resurrección es la Semana Santa, que comienza con el Domingo de Ramos que conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén.

La Pascua y sus raíces

La Pascua es una fecha importante en los calendarios de otras religiones además de la cristiana. Sin embargo, lo que hoy conocemos y las actuales celebraciones de la Pascua tienen raíces conocidas que comienzan desde la misma palabra Pascua.

El nombre

En la mayoría de las idiomas con excepción del inglés y del alemán, el nombre Pascua deriva de la palabra Pesach, nombre hebreo para las pascuas, una festividad judía que está ligadamente fuertemente con la católica. Las Pascuas judías duran entre 7 u 8 días en recuerdo del éxodo y la libertad del pueblo israelita, que escapara del faraón egipcio. Salvo las acepciones del inglés y el alemán, el resto de los idiomas suelen utilizar términos referidos a la Pascua, basados en la palabra hebrea.

Orígenes judíos 

Aunque en el Nuevo Testamento o en las Escrituras de los padres apostólicos, no hay ninguna indicación de la existencia del festival de Pascua, un texto de comienzos del siglo II sostiene que el festejo de Pascuas es una práctica temprana en el cristianismo. Sin embargo, la mayoría de los historiadores concuerdan en que el festejo conocido mundialmente como Pascha (o variaciones de eso) se presentó muy probablemente como continuación de las celebraciones de la Pascua judía, con un fuerte énfasis en la Resurrección de Jesús y con algunos agregados posteriores provenientes de culturas paganas.

Raíces germánicas 

No hay duda sobre ciertas raíces paganas de los rituales de las Pascuas cristianas. En la zona germánica, al igual que en otras regiones del mundo, la evangelización no pudo desarraigar del todo los festejos más importantes de estos pueblos. Allí se celebraba antiguamente una fiesta en honor a Eostre, diosa pagana germánica de la primavera y la luz. Era un festival del equinoccio de la primavera, el 21 de marzo, en el que se celebraba el fin del frío y la oscuridad y la vuelta a la vida después del crudo invierno.

Símbolos de la Pascua

Parte de la simbología de esta fiesta era el conejo, adoptado como símbolo de fecundidad, que aún hoy en día se sigue utilizando en las decoraciones de esta celebración. Este elemento de la tradición de Europa occidental nunca fue aceptado por los cristianos ortodoxos, lo que nos indica que es verdaderamente un icono ajeno a la Pascua religiosa.

Los huevos coloreados como rayos del sol son traídos por el conejo de Pascua, también como símbolo de la fecundidad y de la vida que renace. Los niños de varias partes del mundo, colorean y esconden huevos de Pascua. Sin embargo, este juego tampoco fue adoptado por países tradicionalmente cristianos, otro prueba del origen pagano de estos símbolos.

Costumbres no religiosas en torno a Pascua y Semana Santa

Tanto en Estados Unidos como en Noruega y Republica Checa, las celebraciones de estas fiestas traen aparejadas algunas tradiciones locales que se escapan de su sentido religioso. En los Estados Unidos, por ejemplo, el día de Pascua se ha convertido en un fenómeno comercial del que participan familias de diversas religiones.

El sentido de la Pascua se ha tergiversado y ha pasado a ser una celebración infantil. Los huevos y conejos de Pascua se venden en variadas presentaciones, desde el tradicional huevo de chocolate, hasta muñecos y juguetes. También se ha adoptado la modalidad germánica de adornar y esconder los huevos; esto se realiza en la tarde del sábado para comenzar su búsqueda en la mañana del domingo. De acuerdo a las historias de los niños, los huevos fueron ocultados durante la noche junto a otros confites por el Conejito de Pascua en una cesta de pascua que los niños esperan encontrar cuando despiertan.

En Noruega, la tradición de Pascua incluye el esquí en las montañas y los huevos que pintan para adornar. Pero existe un elemento típicamente noruego que resulta muy curioso: es una tradición solucionar asesinatos en Pascua. Todos los canales principales de la televisión muestran crímenes e historias detectives, las revistas publican historias donde los lectores pueden intentar descubrir quién lo hizo, y se publican muchos libros nuevos. Incluso los cartones de la leche cambian para tener historias de asesinatos en sus lados.

Finalmente, en la República Checa, la tradición es azotar. Se realiza el lunes de Pascua por la mañana, cuando los hombres azotan a las mujeres con un látigo especial hecho a mano, denominado pomlázka. El pomlázka consiste en ocho, doce o hasta veinticuatro varas de sauce y es generalmente de medio metro a dos metros de largo y adornado con cintas coloreadas en el extremo. Mientras que el azote puede ser doloroso, el propósito no es causar el sufrimiento. Este rito se lleva a cabo para que los varones exhiban su atracción a las mujeres; incluso puede ocurrir que una mujer no azotada se sienta ofendida. La muchacha azotada da un huevo coloreado al individuo como una muestra de agradecimiento y perdón. Una leyenda dice que las muchachas deben ser azotadas para guardar su salud y fertilidad durante el año próximo. Las mujeres que han sido azotadas pueden obtener venganza por la tarde, cuando les llega el turno de verter un cubo de agua fría en el cuerpo de cualquier varón. Esta costumbre varía levemente en las diferentes regiones de la República Checa.

Te recomendamos también leer el artículo Pascua y Semana Santa en América Latina y Estados Unidos para conocer cómo se celebra esta fecha tan especial en el nuevo continente.


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