Viajes de intercambio

Viajes de intercambio

Los viajes de intercambio son una buena opción para conocer un país o una ciudad, sin gastar mucho dinero y con la ventaja de contar con una persona que nos revelará los secretos de este destino, recorriendo las zonas que a nosotros nos parezcan de interés. Antes de programar un viaje de este tipo, infórmate de todo lo que debes tener en cuenta para evitar que tu viaje no salga como lo has planeado.

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Los viajes de intercambio son de muchos tipos, y en general entre personas jóvenes, la mayoría menores de edad. A veces la planificación es responsabilidad de la familia, del colegio, de una institución, o simplemente una iniciativa personal. Muchos son los foros que promueven este tipo de viajes, Viajeros.com es uno de ellos y promueve este tipo experiencias; sin embargo es bueno estar atento ante algunas cosas que pueden suceder y que nunca hubiéramos considerado.

Intercambio entre colegios o instituciones

Este tipo de viajes es organizado por el colegio y rara vez se toman en cuenta las opiniones de los futuros viajeros. La familia participa pasivamente con inquietudes sobre la seguridad de sus hijos, pero más allá de eso parece que nada puede salir mal. Cuando se viaja a través de un colegio se tiene una ventaja muy importante y es que uno no viaja solo, sino con un grupo y un coordinador. Esto da la posibilidad de que los viajeros planteen ciertas problemáticas dentro del viaje y que se puedan solucionar casi de inmediato. Pero hay varios problemas que comienzan antes del viaje y que son difíciles de resolver.

Compañeros incompatibles

Viajes de intercambioEl colegio dispondrá el destino de cada uno de sus alumnos que será una casa de familia. En el primer viaje, en el que aún los jóvenes de los dos países o ciudades no se conocen, la ubicación de los alumnos es casi al azar. Para evitar que el anfitrión y futuro compañero de viaje no nos agrade, puedes proponerle al colegio que imprima una grilla en la que cada viajero pondrá cuáles son sus gustos personales, pasatiempos, qué música les gusta, cuáles son sus intereses, cómo se compone su familia y qué tipo de anfitrión le gustaría tener. La misma grilla será enviada para que los chicos del otro colegio la completen, aclarando también qué tipo de huésped esperan recibir. Así, una vez que tengan ambas planillas, los que organizan el viaje deben elegir las parejas por compatibilidad de gustos, tipo de familia a la que pertenecen y expectativas que tienen el uno con el otro. En la planilla deben constar algunas cosas que generalmente no se tienen en cuenta y que son igualmente importantes: si en la casa hay alguna mascota, qué tipo de alimentos se ingieren (si son vegetarianos), qué idioma se habla en la casa, qué religión se profesa y si son muy creyentes, cómo es la rutina hogareña, etc. También es aconsejable que los chicos se comuniquen a través del correo electrónico o por Chat para fomentar la comunicación entre ellos y que ya se empiecen a conocer desde la distancia.

El problema de los padres

Los viajes de intercambio entre colegios, decíamos, tienen la ventaja de que hay muchas actividades que son grupales entre los chicos de ambos colegios. Estas salidas o reuniones abren el panorama de cada viajero y les permite entablar relaciones con otras personas y no únicamente con su anfitrión. El problema de los padres, en este caso, es que muchos no están dispuestos a transportar a los chicos al lugar de la reunión. A veces es simplemente una cuestión de imposibilidad horaria ya que muchos de estos padres trabajan hasta tarde, pero otras veces es por mala voluntad y esto se debe aclarar antes de organizar el viaje. Los dueños de casa deben y tendrían que tener la obligación de que su huésped puedan cumplir con el itinerario del viaje. Esto evitará muchos problemas que, a la larga, harán que una persona no satisfaga sus expectativas.

El otro problema es cuando los padres son sobreprotectores y no permiten que su huésped salga en horario diurno sin la compañía de un mayor. Si sumamos a esto que la mayoría de los padres trabajan y que no tienen tiempo para transportar a los viajeros, éstos quedan encerrados en la casa que los hospeda y se pierden la gran oportunidad de conocer la ciudad que han ido a visitar. Esto puede evitarse si se organizan más salidas grupales, con transportes apropiados, quitándoles la responsabilidad a los padres de acompañar todas las tardes a los jóvenes viajeros. Si no se pueden tomar estas medidas, es necesario contemplar la idea de que un chico quiera cambiar de familia. Para prever estas situaciones conflictivas, el coordinador debe tener una lista de posibles nuevos huéspedes a los que pueda derivar al joven viajero

Un viaje más flexible

Una buena idea es planificar las actividades en conjunto, entre el colegio y los alumnos, contemplando cuáles son sus inquietudes y qué tipo de cosas les gustaría conocer. Cuando los viajes son organizados únicamente por adultos, muchas veces resultan aburridos y no están a la altura de las circunstancias. Por este motivo es bueno hacer varias reuniones en las que se aclaren las metas del grupo y las posibilidades reales que hay de cumplirlas.

El rol del coordinador

Viajes de intercambioEl coordinador es la persona más importante del viaje y su rol es fundamental. La elección del coordinador, aunque esté en manos de la institución que organiza el viaje, debe realizar a conciencia teniendo en cuenta varios requisitos: que sea una persona cercana al grupo, como puede ser un padre o un profesor, que se tome la tarea en serio, que se responsabilice por la salud e integridad de los chicos, que siempre esté atento a sus inquietudes y, en caso de que en el lugar de destino se hable otro idioma, en lo posible que el coordinador sepa hablarlo. Debe participar de todas las reuniones previas al viaje y plantearle dudas a los padres y a la institución para resolverlas más eficientemente una vez que lleguen a destino.

Amigos por carta o por foros

Muchos de estos problemas ocurren también cuando no hay ninguna institución que regule el intercambio y hasta puede resultar más desastroso ya que los padres de nuestro anfitrión no tienen ninguna responsabilidad por escrito con nosotros y no tenemos una institución que nos respalde. Un viaje de intercambio supone que, luego de mi visita a la ciudad de mi amigo, éste vendrá a la mía y también se hospedará en mi casa. Como el viaje es de ida y vuelta, debe quedar muy claro que las responsabilidades y obligaciones que asuma una familia, serán las mismas que asumirá la otra. ¿Cuáles son estos derechos y obligaciones? Los que dispongan los viajeros y sus padres. Los temas principales son los del transporte, la comida y los límites que cada familia les impone a sus hijos.

Límites

Viajes de intercambioAunque los padres de ambos chicos conversen acerca de los límites que suelen imponerles a sus hijos, es muy difícil llegar a un acuerdo, sobre todo teniendo en cuenta que, de alguna manera, los padres que hospedan son responsables por la integridad del viajero. Por esta razón, basta con preguntarle a tu amigo por carta o por Chat, cómo se manejan sus padres con los límites. Si hay algún tipo de restricción horaria que deben cumplir, es mejor saberlo con anticipación para no tener discusiones en un futuro.

Comidas

Puede parecer exagerado, pero el tema de la alimentación es muy importante. Hay ciertas cosas que se dan como entendidas y que pueden llevarte una maña sorpresa. Debes saber si son vegetarianos, o si comen comidas especiales y ellos deben informarse acerca de tus costumbres culinarias. Así también deben establecer si los gastos de las comidas corren por cuenta exclusiva de la familia que hospeda o si el huésped debe aportar algún dinero extra. Generalmente los huéspedes no acostumbran a gastar dinero en cuestiones domésticas, pero es imprescindible cerciorarse antes de viajar para saber cuánto dinero deben llevar.

Itinerario y transporte

Viajes de intercambioA diferencia de un viaje grupal organizado por una institución, en un viaje independiente tú debes armar tu propio itinerario y el mismo debe adaptarse, no sólo a tus gustos, sino también a varias restricciones. Una de ellas es la del tiempo. Es muy extraño que la familia que te hospeda deje que vayas por tu cuenta fuera o dentro de la ciudad, en general siempre estarás acompañado del amigo que te recibe. Por es debes comentar cuáles son tus ideas del viaje y a qué sitios pretendes para saber si puedes ser acompañado y, en caso contrario, pensar en otras opciones. Además debes informarte qué medios de transporte puedes tomar para llegar adonde quieras. Un viaje fuera de la ciudad puede resultar más caro de lo que piensas y hará una diferencia en tu presupuesto. Y no te olvides jamás de preguntar si tienes que pagarle además el transporte a la persona que te acompañará en la excursión.

Cuando eres mayor de edad y haces un viaje de intercambio no tienes casi ninguna restricción. Si no te gusta la familia que te hospeda puedes cambiar, o ir a un hostel. Viajas por tu cuenta y tú eres quien decide. Si eres menos de edad las cosas cambian y debes aprender a aceptar que son los mayores los que de alguna manera deciden sobre tus acciones. Sin embargo, que seas joven no significa que todas las decisiones las deban tomar tus padres, está en tus manos que un viaje salga bien o mal. Sólo tienes hacer tus deberes: investigar, opinar, preguntar, sugerir y hacer valer tus ideas. Cuanto más organices, menos quedará librado al azar y más chances tienes de divertirte.


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