Día de todas las almas - Haití

Día de todas las almas

El 2 de noviembre es día de fiesta en Haití. En esta jornada se celebra en las calles de Puerto Príncipe el Fet Gede (“alegre día” en castellano o "Día de Todas las Almas"), un ritual religioso de origen Vudú. Las calles se tiñen de color, colmadas de gente vestidas de rojo y negro, los colores de los espíritus de sus antepasados. Conoce más sobre este ritual haitiano y dejate llevar por la fiesta.

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Puerto Príncipe, Haití. Haití abre sus puertas a una de las celebraciones vudú más importantes de la isla, mostrándonos la belleza y la magnificencia de la fiesta de todos los muertos.

El Vudú fue heredado de las antiguas naciones africanas que fueron exiliadas al nuevo mundo. Parte de esta herencia es el Día de todas las almas.

El 2 de noviembre comienza la fiesta tradicional de las almas. Este rito combina música, etnia y tradición, un atrayente evento para todos lo viajeros del mundo.

La celebración

Día de todas las almas - HaitíPuerto príncipe es el lugar elegido, ya desde temprano uno puede oler en el aire la emoción por la fiesta que pronto va a acontecer. Los celebrantes visten de rojo y negro, colores que representan los espíritus de sus antepasados, los congregados se encaminan en procesión al cementerio principal de puerto príncipe con el afán de despertar a los espíritus malignos y honrar al guardián de los muertos. Una vez reunidos se agolpan bajo la cruz del Barón y de Maman Brigitte.

La celebración ha comenzado, algunos se dirigen a rendir homenaje a las tumbas de sus familiares, otros dejan ofrendas de pan y ron en sus celebrados y todos juntos honran al dios de la muerte, Barón Somedi y a su hijo Gede; Nunca falta un poseído, que para demostrarlo frota jugo de chile sobre su cuerpo y bebe ron mientras que la música estridente no deja de sonar.

Todos bailan y cantan, al mismo tiempo limpian las tumbas y las adornan con velas y flores.

Día de todas las almas - HaitíLa fiesta esta en su nivel más alto, y una de las partes más importantes del ritual comienza: La Mambo o Sacerdotisa, siempre representada por una nativa del lugar, adornada de pañuelos ceñidos a su cabeza y collares de vistosos colores toma entre sus manos una gallina y varias palomas, estas las pasa por los cuerpos desnudos de sus acólitos, liberándolos así de las influencias de los espíritus malignos, luego recita una plegaria.

Velas encendidas, imágenes de santos del vudú y música palpitante rodean la escena. La mambo ha quedado poseída por Maman Brigitte y es ahí cuando comienza a predecir los hechos del año entrante. La sacerdotisa, aun poseída, vierte sobre la cruz, donde todos están reunidos, ron, la prende fuego sin dejar de bailar y cantar la canción ritual que tocan los percusionistas, es, en ese intante cuando recupera la conciencia perdida bajo la posesión de Maman Brigitte.

Ya fuera del transe abandona el cementerio, los demás participantes continúan la celebración bailando, cantando y charlando con sus muertos como si estos pudieran realmente oírlos.Entre tanta gente se puede vislumbrar vendedores de velas y estampitas de santos.

Día de todas las almas - HaitíLa música sagrada, es el nexo, aparece en todas las ceremonias y sus tonadas se transmiten de generación en generación. La danza también es importante, cada movimiento representa una metáfora mágica del mundo invisible, los nativos creen que los espíritus son atraídos por estas danzas y así se unen a la fiesta.

¿Dónde?

No solo el cementerio de Puerto Príncipe es escenario de esta celebración, toda la isla esta de fiesta y más alla de que el ritual es uno, las distintas regiones lo viven a sus maneras, que va desde posesiones a sacrificios de animales, siempre acompañados de bailes y música de tambores frenéticos que no dejan de repiquetear.

A lo largo de la noche los festejantes se van alejando del cementerio, dejando detrás de sí la polvareda del baile, humo de las velas y a sus muertos, a la espera del año próximo cuando el festejo y la música los honren nuevamente.

El Vudú y la historia del Día de todas las almas

Haití es una isla pequeña de gran belleza y tradición. Se cree que de 8 millones de habitantes que residen en la isla 2 tercios practican el vudú y por mas que en tiempos de conquistas se a tratado de eliminar los rituales vuduistas los nativos a fuerza de voluntad y empeño han logrado conservar la herencia africana de sus antepasados.

Día de todas las almas - HaitíBajo el dominio francés del país, a los esclavos se les prohibió la práctica del vudú, pero éste sobrevivió. Los franceses permitían bailes los fines de semana que, sin saberlo, eran prácticas de vudú. Los seguidores del vudú incorporaron algunos ritos cristianos a sus prácticas antes de que Haití obtuviera su independencia de Francia en 1804. Los esclavos, a quienes se les prohibió practicar sus ritos africanos, colocaron a sus dioses, disfrazados, entre los adornos de los santos de la Iglesia Católica.

Tras la independencia de Haití, en 1804, los blancos fueron expulsados del país, y muchos de ellos, sacerdotes católicos incluidos, asesinados. El Vaticano rompió relaciones con Haití, y no volvió a restablecerlas hasta 1860. Durante estos 56 años, los houngans y mambos construyeron la religión nacional de Haití, el vudú, como una complicada amalgama de religión espiritual africana y catolicismo. La práctica del vudú, unió a los esclavos de Haití en su lucha por la libertad, obtenida en 1973.

Prácticamente todos los loa fueron asociados a santos católicos. Como consecuencia, no es raro para los haitianos practicar el vudú y el catolicismo y, a veces, ser devoto de ambos. En diversas ocasiones, entre 1860 y 1940, la Iglesia católica organizó campañas contra el vudú, pero sin éxito alguno.

Día de todas las almas - HaitíEn 1949, algunos elementos de la Iglesia católica emprendieron una guerra santa total contra el vudú, llegando a quemar peristilos y a golpear y matar a houngans y mambos, exigiendo a la sociedad salir de su ostracismo. Pero apenas tuvo el efecto deseado. El vudú quedó hasta cierto punto relegado a prácticas secretas, pero su popularidad creció, quizá debido a la misma opresión. A principio de los cincuenta la Iglesia católica paró la guerra e hizo las paces con el vudú, llegando a asimilar alguna de sus prácticas, como la de los tambores y los cánticos. Desde entonces, las relaciones entre los católicos y los serviteurs han sido tranquilas.

Sin duda la fiesta de las almas es una de las más importantes celebraciones vudú, digna de ser conocida y presenciada por aquel que tenga la posibilidad hacerlo. El Vudú Probablemente es la primera palabra que viene a la mente cuando se habla de Haití. Para el viajero con una mente abierta, el vudú, sus ritos y ceremonias son el principal atractivo cultural de la visita al país. Mucho más allá de una mera expresión anacrónica del pasado africano de Haití, el vudú es una experiencia vital que comparte la mayoría de los haitianos y que merece la pena conocerse.


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