Los Riads que sirven como alojamientos turísticos suelen estar ubicados en los centros históricos de Marruecos, más especificamente en las medinas de Marrakesh, Essaouira y Fez entre otras ciudades. Por lo general son antiguos palacios o residencias privadas que alguna vez pertenecieron a la aristocracia, a la nobleza e incluso a la familia del Sultán.
En medio de las laberínticas medinas, estas residencias representan y reflejan la riqueza y el patrimonio artístico de Marruecos. Actualmente, muchas de estas casonas han sido transformadas en lujosos hospedajes y hoteles boutique invitando a los viajeros a experimientar Marruecos con otra mirada.
Sensaciones de vivir en la medina
Imagínate caminando por la ajetreada medina, donde tus sentidos son invadidos por el penetrante perfume de las especias, los colores vibrantes de las telas, el canto de los comerciantes invitándote a pasar y un tumulto de energía con la marcha de los transeúntes inmersos en su rutina.
Pasas por este lugar y logras entrar a una callejuela mucho más calma y residencial. Hay altas paredes hacia los lados y una sola puerta ordinaria frente a tí. Sin embargo, es una puerta que esconde miles de secretos y sorpresas... Es entrar en un mundo mágico, un refugio.
Un Riad por dentro
Al entrar en un Riad podrás ver un gran patio de armoniosas proporciones y a su alrededor un palacio oculto. El patio central está rociado de flores y árboles que proveen una agradable sombra.
Las fuentes están elaboradas y decoradas con diseños de mosaicos. Probablemente encuentres también una gran fuente de agua que hace las veces de piscina, también decorada finamente con mosaicos coloridos.
El patio suele estar medianamente cubierto por la sombra del palacio que lo rodea. Los ambientes que miran hacia el patio poseen ventanas con bordes de madera de intrincados diseños. Los Riads que respetan la arquitectura marroquí tradicional utilizan tedkalks y zellige, tejas de terracota cubiertas con laminados en forma de conchas dispuestas sobre yeso. Las columnas que soportan el techo están fuera del Riad y forman una colección de galerías al aire libre que se abre paso hacia el patio central.
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Habitualmente descriptas como lujosamente sombrías, tanto la decoración interior como la arquitectura de un Riad tradicional es en muchos sentidos completamente diferente a las de una casa occidental. Una marcada diferencia es el uso del espacio: en vez de tener un sólo propósito, las habitaciones son intercambiables y se usan para múltiples actividades.
En el primer piso hay un salón comunal y un área de living. El primero piso es de recepción, con ambientes abiertos a las visitas. Ya en el segundo piso están los ambientes más íntimos, la cocina y las habitaciones y suites. Casi siempre existen terrazas techadas y abiertas que se usan con mucha frecuencia como un segundo salón.
Hospedarte en un Riad
Existen dos modalidades muy comunes de alojamiento. Por un lado están los hoteles boutiques, con casonas completamente remodelados respetando el diseño original. Estos hoteles ofrecen todas las comodidades y suelen estar catalogados con cuatro o cinco estrellas. El precio por noche de este tipo de hoteles suele ser de 150 dólares en adelante.
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Para los que no pueden darse el lujo de un hospedaje tan costoso, pueden acceder a los Bed & Breakfast. Las tarifas son un poco más accesibles. El servicio es muy bueno, aunque la decoración y el estilo de los ambientes no es tan cuidada como la de un hotel boutique. El precio de los Bed & Breakfast suele ser un 30 por ciento menor e incluso más económicos.
Con la creciente demanda de este tipo de hospedaje, comenzaron a aparecer mini Riads. Son casas más pequeñas transformadas en hoteles que cumplen con la arquitectura y el diseño de los Riads tradicionales. En general son casas de familia remodeladas que han sabido mantener un patio central muy agradable, algunas habitaciones y un clima tradicional. Las tarifas de este tipo de hospedajes rara vez superan los 60 dólares la noche. También puedes acceder al alquiler temporal de un Riad para compartir con amigos o familia unas vacaciones marroquíes inolvidables. Los precios y las comodidades varían mucho.
Marruecos es uno de esos destinos que debemos visitar al menos una vez en la vida y hospedarse en un Riad es parte de esa experiencia fascinante. |