¿Qué tipo de cámara estás usando? Hay cámaras de todo tipo, las cuales te ayudarán a tomar esas fotografías increíbles que al regresar de tu viaje te harán sentir como si todavía estuvieras de vacaciones.
Pero, como te iba diciendo, cada diferente tipo de cámara te servirá para distintas ocasiones, me refiero al tipo de actividad que estés realizando, por ejemplo si estás haciendo buceo o snorkeling no llevarás una cámara digital o réflex que se destruya en el preciso instante que una gota de agua la toque.
Por esto voy a dividir mis "tips para cuidar la cámara de fotos" según el tipo de máquina:
La cámara descartable sumergible
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Comienzo por esta porque no requiere taaaantos cuidados. Sirve para tomar fotografías bajo el agua o dentro del mar, en la playa o la pileta. Se trata de una caja de plástico sellada herméticamente, con el rollo de película adentro.
A priori, notemos que viene envuelta en un plástico que no deja pasar la luz, el cual no debemos abrir hasta que no llegue la hora de tomar las fotografías.
Esto es porque la cámara no posee un sistema muy eficaz de evitar que entre luz a la cámara y vele el rollo.
Lo mismo cuando hayamos terminado de sacar las fotos, debemos guardarla en el mismo paquete en el que venía y es mejor envolverla en una toalla. Luego hay que llevarla a revelar lo más pronto posible (dentro de un marco lógico, no vamos a abandonar corriendo la playa para eso, pero no debería pasar de esa noche o el otro día).
Ten en cuenta que cuando la lleves a la tienda de revelado la partirán con un martillo para abrirla y sacar la película, de modo que no te servirá para otra vez.
La cámara digital
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Este aparato es mucho más delicado que una simple caja de plástico. Para empezar podemos decir que tiene dos partes vulnerables principalmente, el objetivo (óptico) y los componentes eléctricos.
El objetivo, donde está la lente, hay que cuidarlo para que no se manche, moje o raye, dado que las fotografías que tomemos serán el vivo reflejo de lo que se ve a través de esa lente y, si está sucia o dañada, estos defectos saldrán en la imagen.
Por eso, si estamos cerca de una cascada o donde salpique agua debemos tomar la precaución de no andar con la cámara "al aire" durante una hora. Quiero dejar esto bien en claro, no digo que no disfrutemos al máximo nuestro viaje sino todo lo contrario, sólo que cuidemos nuestros equipos para ahorrarnos disgustos.
De la misma forma, aunque no nos demos cuenta, en la playa el mar hace estragos. ¿Te has fijado en los automóviles que están cerca de la costa? Están corroídos por el salitre. Lo mismo las maderas de las casillas de los guardavidas que no hayan cambiado.
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Exponer durante un tiempo prolongado tu cámara a la playa, aún fuera del agua, puede afectarla. Te propongo que cuando regreses al hotel la limpies con un paño con alcohol.
Al igual que el mar está el problema de la arena, que vuela con el viento y puede rayar el visor.
Por último está el problema de las baterías. Trata de no dejarlas en tu cámara cuando no la vayas a usar y nunca la dejes al sol. Esto puede provocar que revienten las baterías y larguen el ácido que arruinará definitivamente los circuitos internos del aparato.
La cámara tradicional
Debo decir que los cuidados propios de un dispositivo digital se aplican también a este tipo de cámara. Pero más allá de eso, aquí tenemos el tema del rollo de película.
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Lo recomendable siempre es llevarlo a revelar al poco tiempo que lo hayamos gastado, porque de esta manera los colores saldrán más nítidos y vivos.
Tanto para la cámara digital como para la tradicional sería bueno que contemos con un protector adecuado que la proteja de golpes y salpicaduras. Puede ser una bolsita acolchada o algo similar. |