Japón es un archipiélago constituido por unas cuatro mil islas, situadas a los largo de una falla geológica frente a la costa este de Asia continental. En ellas, una sucesión de ciudades sorprende a los viajeros. Todas modernas y excepcionalmente avanzadas. Un extranjero bien podría pensar que está ante las puertas del futuro... y algo así es lo que sucede en las gran urben de Japón.
Kyoto es una ciudad construida por la historia, de esencia única, que regala a cada paso algunas maravillas en forma de templo. Se encuentra a un poco más de quinientos kilómetros de la capital nipona, Tokyo, que desplazó a Kyoto en 1868.
La historia de Kyoto comienza hacia el siglo VIII, en el momento en que un monje budista decidió fundar allí un templo consagrado a la adoración de Buda.
|
 |
| |
Desde tiempos remotos, la civilización japonesa se ha enfrentado al inmenso poder de la naturaleza, con varias catástrofes altamente destructivas que ocasionaron pérdidas increibles para la población. Estas dificultades y muchas otras de tinte político fueron aislando el país, que generó una cultura única con rasgos característicos e irrepetibles en otras naciones: la cultura de Japón, esa maravilla que los viajeros van a conocer. Una de las características relevables a primera vista radica en la uniformidad de su sociedad. Todos parecen llevar un ritmo de vida más que agitado, pero todos el mismo ritmo. En el interior de Japón, sin embargo, se vive de otra manera.
En las últimas décadas, la creciente industria japonesa llevó al país a posicionarse entre los líderes tecnológicos del mundo. La tecnología de avanzada llama la atención de los viajeros que quieren llevarse aunque sea una pequeña muestra para impresionar a sus amigos: cámaras diminutas, computadoras ultraveloces, celulares que hacen de todo y muchos otros artilugios. En el plano cultural una de las cosas que más llama la atención es la antigua escuela de geishas. Única en el mundo, se ha convertido desde el siglo XVI en uno de los emblemas de Japón.
En Kyoto las actividades para realizar y los lugares por recorrer son inacabables; los parques por ejemplo exhiben la destreza de sus habitantes en el arte de la jardinería. Despliegan un magnífica paleta de colores, muestran la magia de esta vieja ciudad en tonalidades increíbles.
Andando Kyoto
|
 |
| |
Quizás lo mejor de Kyoto es que uno puede disfrutar de todos los grandes lujos y el confort de las urbes ultramodernas, pero muchas veces con la ilusión de encontrarse con rincones en los que parece que el tiempo hubiese corrido en sentido inverso. De pronto, sin darte cuenta ves que has dado inmensos saltos hacia atrás. Su infraestructura, sus templos, la química sumamente espiritual que se vive en su ambiente, aleja a la ciudad de la imagen popular de la asepsia y frialdad de lugares con gran desarrollo tecnológico. Aquí todavía se conservan los emblemas de la ciudad y se les da la importancia que se merecen. Todo está intacto y los viajeros pueden aprovecharlo mejor que nadie.
- Templo de Kinkaku-ji
Este templo zen data del siglo XIV. Varias peculiaridades lo caracterizan: algo sumamente curioso pero que constituye sin duda su mayor tesoro es que conserva restos óseos presuntamente pertenecientes a su líder espiritual, Buda. Por otra parte, algo que impresiona a los viajeros es que sus paredes están cubiertas por oro puro.
- Higashiyama
Esta cadena montañosa tiene a sus pies los templos de más renombre de la ciudad y algunas casas monasteriales. Lo rodean, obviamente, las bellezas inefables de su paisaje. Una visita imperdible para reencontrarse con las voces del espíritu y de la naturaleza.
-
Templo Kiyomizu-dera
Antiquísimo es uno de los adjetivos que pueden darse a este templo, quizá el más acertado, aunque en realidad no alcance para hacerse una idea de que realmente uno se encuentra frente a una verdadera reliquia. Es uno de los principales templos de Kyoto porque permite una vista única de la ciudad.
- Sanjusangendo
En el recorrido por los Templos se llega a Sanjusangendo, una construcción que fue encargada por un gobernador en el siglo XII. Está enteramente realizado en madera y en su interior se pueden ver estatuas variadas y de diferentes materiales en un espacio que parece estar destinado a la reunión de dioses. Su conjunto reúne un número superior a mil.
- Templo Ginkaku-ji
Este templo conocido como el Pabellón de Plata es más reciente. Fue construido hacia el siglo XV.
Sus jardines de arena constituyen una de sus mayores curiosidades y provocan entre sus visitantes un gran asombro. Una verdadera mole de granito para dejar sin referencias de comparación a cualquiera.
-
Monasterio de Heian
Como símbolo de Kyoto –vieja capital de la nación– este monasterio se comenzó a construir en el siglo XIX. Imita al palacio imperial en un tamaño menor y por supuesto está rodeado por un inmenso jardín que muestra una vez más que los japoneses conocen maravillosamente el arte de la jardinería.
- Pagoda Yasaka
Esta Pagoda de 46 metros de altura es uno de los mejores sitios para obtener una visión panorámica de la zona.
- Gion
Gion es el nombre de una comunidad originaria del siglo XVII. Se caracteriza porque concentró mayoritariamente gente dedicada a las artes circenses. Actualmente ofrece varias posibilidad para divertirse. Es un lugar tan increíble que parece de ficción.
-
Castillo de Nijo
Este castillo es una construcción relativamente nueva que vino a reemplazar al anterior palacio incendiado hacia 1788. El despliegue artístico en el interior de este palacio es increíble. Con su gran colección de obras pictóricas y escultóricas es sin duda uno de los más importantes del país.
- Nishijin
Esta localidad albergó diferentes comunidades a lo largo del tiempo, hasta llegar a la actual: una población enteramente dedicada al tejido, que de manera artesanal consigue uno de las más preciadas tramas del mundo. En los últimos años Nishijin ha crecido enormemente. Allí se asentaron nuevas casas de arte y la mayor inversión se ha destinado al rubro gastronómico.
-
Palacio Imperial de Kyoto
Los desastres naturales arrastraron muchas consecuencias para este vestigio del antiguo Japón. Uno de los edificios más afectados fue el viejo Palacio Imperial. El nuevo empezó a construirse a finales del siglo XIX y aunque igual de lujoso, obviamente no cuenta con las viejas paredes y los maravillosos tesoros que poseía el original. Aún así, este nuevo palacio no deja de ser enormemente bello, sobre todo porque lo cercan unos jardines que se conocen con el nombre de Parque Imperial de Kyoto. Otra muestra de la belleza de los espacios verdes de la ciudad.
- Templo Ryoan-ji
A modo de soporte para la residencia imperial, se construyó este Templo que funcionaba como residencia para las familias acomodadas que visitaban a la clase dirigente. Lo más impactante es su jardín de rocas que se ha convertido en emblema de la cultura Zen.
Dicen algunos visitantes que el campo energético que allí se manifiesta “colorea” el espíritu.
-
Parque Kyoto Studio
Dentro de las atracciones de construcción más reciente encontramos este parque temático de cine que ha servido como escenario para más de un film. Además, el parque ofrece una tienda de disfraces para divertirse jugando con los personajes del lugar.
- Arashiyama
A orillas del Katsura emerge esta localidad que se destaca sobre las demás por su paisaje. Entre sus sendas de cerezos se puede disfrutar del aroma y de los colores característicos de las plantaciones de la zona. Es uno de los sitios que más huéspedes recibe anualmente, y esto se debe principalmente a una oferta hotelera que ha sabido combinar a la perfección la gastronomía más exquisita de Japón con un paisaje increíble, lugares de relajación y meditación, además de vistas guiadas al río.
Gastronomía
Si viajas a Kyoto podrás probar algunos de los manjares de la cocina japonesa. Por empezar, la cocina de Kyoto posee varios siglos de trayectoria. Para los japoneses los platos no son sólo para disfrutar con el paladar: la presentación es esencial.
En los platos más tradiciones
de la cocina de Kyoto se pueden encontrar legumbres locales, tofu (queso de soja), pescado y mariscos de Wakasawan. También se puede disfrutar de la cocina “kaiseki”, exquisita pero conocida por sus exhorbitantes precios. Si prefieres la cocina europea, encontrarás varios restaurantes franceses o italianos, con recetas occidentales. La guía
-
Transporte
Las autopistas han avanzado mucho en todo Japón. Los principales centros urbanos cuentan con carreteras rápidas que los intercomunican.
Tokyo y Kyoto están unidas además por un ferrocarril de alta velocidad. Por supuesto que en la capital encontrarás servicios aéreos hacia la mayor parte de las ciudades del mundo.
- Moneda
La moneda nacional es el Yen. Hay locales en el centro de la ciudad para cambiar dólares por yenes. Se aceptan las tarjetas de crédito internacionales.
- Salud
Las condiciones sanitarias del país son excelentes.
|