La ciudad de Mendoza es la capital de la provincia argentina que lleva el mismo nombre. Mendoza no escapa a los encantos del relieve andino que posee todo su territorio. La Cordillera de los Andes condiciona su geografía, generando una amplia gama de actividades para que no puedas estar quieto. Por si esto fuera poco, Mendoza cuenta con el pico más alto del continente: el Aconcagua, un santuario para escaladores del mundo entero.
La ciudad ha tenido un papel fundamental en la historia del país y es por eso que además es la más importante de toda la región cuyana. Desde su fundación en 1561 su crecimiento ha sido sorprendente. Se estima que en los últimos años su población se triplicó.
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La época colonial ha dejado en Mendoza varios edificios históricos y sitios de interés que hacen de sus calles una verdadera reliquia. Lo mejor es que, además de ser una ciudad sumamente bella, organizada y atractiva, tan sólo a unos kilómetros del centro urbano comienzan las increíbles rutas zigzagueantes que conducen a la cordillera. Estas carreteras son verdaderamente impresionantes: a medida que ascienden por la montaña, se van volviendo cada vez más angostas. No es raro encontrar túneles que pasan dentro de las formaciones rocosas y en los que la oscuridad es total, características que las vuelve rutas peligrosas para conductores muy hábiles.
Uno de los sitios más bonitos de los alrededores de la ciudad es la casa de Villavicencio: un hotel en medio de las montañas. Para llegar a este lugar se debe transitar por los "caracoles de Villavincencio", también llamado "camino de las 365 curvas". Y es verdad, son 365 en total.
En la ciudad de Mendoza las calles están repletas de árboles. Aquí se le da mucha importancia a los sitios naturales y a la decoración floral, por eso sus plazas tienen colores increíbles y el césped en perfectas condiciones. Esta política de planificación urbana se hace notoria en la misma universidad de Cuyo, puesto que sus edificios se levantan sobre un pasto muy bien cuidado, con senderos mantenidos perfectamente.
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Mendoza es completísima, no faltan ninguna de las comodidades de las grandes ciudades. Tiene una vida muy activa y sus centros comerciales son sumamente acogedores. Abundan los negocios de artesanías y productos locales, donde pueden adquirirse los famosos vinos mendocinos y otras elaboraciones de la industria provincial, como por ejemplo dulces y artesanías hechas en tejidos y cerámica.
Un dato curioso es que a los costados de las calles principales de la ciudad hay acequias, por donde pasa el río Mendoza. Las acequias son canaletas a los costados de la acera. Sin embargo, como es un río de deshielo, este fenómeno que no se da en cualquier momento del año.
Mendoza está preparada para el turismo. Es uno de los puntos principales de la Cordillera de los Andes y es por eso que resulta muy fácil recorrer la ciudad: todos los puntos de interés cuentan con carteles que explican la historia del sitio y mapas de señalización que facilitan a los viajeros la area de ubicarse en la ciudad.
El mendocino es muy agradable. Aunque la temperatura sea elevada, la falta de humedad hace que el calor no se vuelva intenso. Por las noches siempre refresca y en invierno las temperaturas tampoco son excesivamente bajas, se registran promedios, lo que hace que la ciudad sea un excelente destino en cualquier momento del año.
Andando
Si hay algo que no le falta a Mendoza son sitios de interés, lugares para visitar y pasar un buen rato, ya sea haciendo deportes, en una bodega o caminando por la ciudad. Crea tu itinerario personalizado:
- Bodegas
Mendoza es la ciudad del vino. Es conocida mundialmente por sus bodegas, asi que perdérselas sería una verdadera picardía. Sus vinos son de exportación y de una calidad muy competitiva. Los vinos mendocinos son jóvenes, es decir que no son aptos –al menos la mayoría– para añejar. A diferencia de los vinos europeos, los mendocinos se hacen de varietales únicos. Esto significa que se hacen a partir de una sola especia de uva. Los tintos más populares son los Malbec, Cavernet Sauvignon, Merlot, Syrah, Bonarda. También existen muy buenas cepas de vinos blancos y espumantes.
No desaproveches la oportunidad de degustar alguno de ellos.
En muchas de las bodegas permiten el ingreso a los viajeros. Se hacen excursiones por las instalaciones de la bodega, desde los sótanos hasta la parte del envasado y etiquetado. Los guías explicarán cada paso de la producción, así te enterarás de cosas que antes no sabías y podrás sorprender a tus amigos cuando vuelves a casa. Estas atractivas visitas suelen durar aproximadamente media hora.
- Plazas
Tal como decíamos, cada plaza de Mendoza es una fiesta de colores y aromas, hay muchas de bellos diseños que merecen ser visitadas. Después del terremoto que azoto a la ciudad en 1861, los vecinos comenzaron a proyectar la nueva ciudad de Mendoza. Así surgieron las plazas, bien distribuidas.
En el microcentro se puede respirar una aire fresco y puro gracias a las cinco plazas que organizar el área céntrica: la Plaza Independencia, donde está el edificio de la Legislatura, y las cuatro plazas que la rodean: la Plaza San Martín, Plaza Italia, Plaza Chile y Plaza España. Estas plazas se utilizan también para la realización de eventos públicos como ferias y festejos.
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Parque General San Martín
Es el Parque más grande de la ciudad y su belleza reside en la distribución de sus sendas, sus esculturas y árboles. Posee una flora variada y una extensión amplia por lo que permite pasar una tarde entera recorriéndolo. Además, el Parque General San Martín cuenta con un lago artificial que lo embellece notablemente donde podrás dar un paseo sobre una embarcación que lo recorre. Lo rodean una serie de sendas que invitan a recorrer su perímetro a pie o en bicicleta.
- Cerro de la Gloria
Dentro del Parque San Martín se encuentra este cerro que culmina con una estatua en honor a San Martín y que permite una vista muy linda de la ciudad desde la cima. Es una donación del artista uruguayo Manuel Ferrari. También desde este cerro se llega a tener una completa vista del anfiteatro donde se realiza la anual Fiesta de la Vendimia.
- Anfiteatro Griego Frank Romero Day
Este anfiteatro tiene el honor de recibir a todos los que asisten a la Fiesta Nacional de la Vendimia, la más importante de las celebraciones provinciales. Se destaca además por el bello entorno que proporciona el paisaje circundante. Para los que acudan a esta fiesta que se celebra a principios de marzo, tengan en cuenta que las entradas se agotan rápidamente por lo que es una buena idea reservar con anticipación. El anfiteatro cuenta con gradas de cemento y, teniendo en cuenta que la fiesta dura varias horas, recomendamos llevar contigo un almohadón para que tu estadía ser más confortable. También puedes llevar contigo un pequeño refrigerio y sobre todo bebidas.
- Parque Central
El Parque Central, recientemente inaugurado se ubica más hacia el norte. Sus 14 hectáreas prometen convertirlo en parte importante de la ciudad. Allí se implementará el mismo cuidado paisajístico que en el resto de los parques.
- Centro Cívico
El centro cívico concentra rodos los edificios públicos de la ciudad: la Casa de Gobierno, la Aduana, los Tribunales, el Palacio de Justicia y algunos centros de exposiciones, además de la escuela de Bellas Artes.
La Municipalidad se destaca entre estas edificaciones, en su mayoría de estilo clásico, porque en ella se encuentra el Jardín Mirador que permite obtener una panorámica de la ciudad y sus alrededores. Es una terraza ubicada a más de treinta metros de altura prolífica en plantas y flores bellísimas.
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Museo Popular Callejero
Este particular museo al aire libre da cuenta de la importancia de la Calle Las Heras en la ciudad y la evolución de Mendoza dentro de la historia del país. Aquí, en pequeñas vitrinas ubicadas en la vereda, se puede conocer un poco más de la historia de Mendoza.
- Casco histórico
La ciudad sufrió en 1861 un terremoto que la destruyó casi en su totalidad, por lo que gran parte del casco histórico se perdió. Aún así se conservan sitios maravillosos, como la vieja plaza principal de la ciudad que se encuentra en un nivel subterráneo, justo debajo de la plaza actual.
Además hay un túnel arqueológico, no recomendado para claustrofóbicos, en el que se pueden apreciar reliquias de estas tierras y de sus pobladores originarios.
También en esta zona se encuentra la vieja iglesia Matriz, bastión jesuita.
- Casa de San Martín
Si bien la casa del Libertador corrió la misma suerte que la mayoría de las construcciones de la ciudad después del terremoto, se ha construido en su lugar un monolito que la recuerda y que vale la pena conocer.
- Museo Histórico Sanmartiniano
Toda la historia del Libertador y algunos de sus objetos personales se pueden ver en este museo.
- Museo del Área Fundacional
Para los que quieran profundizar un poco más en la historia de Mendoza, el Museo del Área Fundacional es una joya de la ciudad. El edificio en sí es un hallazgo interesante: en un primer momento funcionó como Cabildo, pero el terremoto de 1861 hizo que el Cabildo desapareciera. Más tarde, en 1877 se construyó en ese mismo lugar un matadero. Luego, en 1940 se inauguró una feria... Así, cada construcción fue agregando pisos nuevos, paredes, techos, pero la estructura original nunca se perdió. Por eso, en el Museo del Área Fundacional se pueden ver 4 épocas de la historia en Mendoza, junto con la presente.
También, como una introducción a la historia precolombina, el Museo presenta una colección de objetos de los indios huarques, originales de estas tierras.
Para los interesados en el pasado vitivinícola de la región, el Museo propone una serie de elementos y fotografías de los viñedos antiguos, donde podrás ver cómo se hacía el vino siglos atrás.
- Canal o Zanjón Cacique Guaymallén
En las afueras de la ciudad, se encuentra este canal que recibe al río Mendoza. Tiene 30 kilómetros de extensión y lo atraviesan puentes desde donde podrás observarlo por completo.
Las afueras de Mendoza y un poco más allá
Si estás planificando un viaje a la ciudad de Mendoza debes tener en cuenta que muchas de las mayores atracciones se encuentran fuera de la ciudad, algunas como el Parque Provincia Aconcagua, a 190 kilómetros de distancia. Por eso te recomendamos que si no cuentas con transporte propio, rentes un automóvil y reserves unos días para recorrer las afueras de Mendoza:
- El Aconcagua
La verdad es que cuando uno se encuentra frente al Aconcagua, la noción de que es el pico más alto de América parece perderse, porque está rodeado de otros muchos picos que hacen indispensable la ayuda de un lugareño para distinguirlo. A simple vista es difícil darse cuenta de que es ese, pero una vez allí lo único que reina es una sensación de pequeñez y un sentimiento de admiración hacia la naturaleza que nos ha regalado maravillas como ésta.
Subir al Aconcagua es tarea de personas que están en buen estado físico y que no temen pasar más de un día de escalada. Estas excursiones se pueden contratar en el lugar y hay varias empresas que se dedican a ello. Para los que prefieren sólo observar, el lugar indicado es el paso del Cristo Redentor.
Este monumento –a 4,000 metros de altura sobre el nivel del mar– es el paso por donde
la División del Ejército Libertador, al mando del general Las Heras en la Campaña de los Andes, cruzó a Chile en 1817. Desde este punto se alcanza a ver el Aconcagua. Además, en este sitio se encuentra la frontera entre Argentina y Chile. Cada una posee una base desde donde se puede tomar un café o comprar un recuerdo. Llegar hasta el Cristo Redentor tampoco es una tarea fácil. Se hace a través de un camino de ripio en subida, pero muchas veces la nieve invernal tapa el camino por completo.
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El Tupungato
Y hablando de maravillas la visión de este volcán apagado que descansa entre Mendoza y Chile con sus 6,800 metros de altura es otra de las visiones imperdibles del paisaje mendocino.
- Puente del Inca
La belleza del Puente del Inca es incalculable, sólo estando allí se puede apreciar su admirable presencia.
El puente se formó naturalmente en tiempos inmemorables, a causa de un derrumbe natural sobre el cauce de un río. El caudal de agua fue erosionando el suelo y dio forma al puente, que gracias a la presencia de minerales y particularidades del clima adquirió una tonalidad amarillenta. El Puente del Inca tiene también gran valor histórico ya que fue por aquí que los incas pasaron al sur del continente americano.
Anterioemente se podía transitar por encima del puente, pero desde hace unos años permanece cerrado al paso para protegerlo de posibles derrumbes.
Si visitas el Puente del Inca notarás la presencia de dos construcciones cercanas, una destruida y la otra intacta. La construcción intacta es una pequeña iglesia al costado de la montaña. Unos metros más allá se pueden ver las ruinas de un hotel. Sucedió así: un invierno, la nieve comenzó a acumularse entre la montaña y la iglesia. Un día, una avalancha bajó desde la montaña. En vez de destruir la iglesia –que era lo más próximo– la nieve actuó como puente y la avalancha pasó directamente hacia el hotel, que quedó totalmente derrumbado. Sin embargo, sus cuartos de aguas termales quedaron protegidos por el puente y hoy en día están totalmente mimetizados con el paisaje.
Fiesta Nacional de la Vendimia
Esta celebración data de principios del siglo XX y se lleva a cabo en el Anfiteatro Romero Day desde 1963. Cada encuentro convoca a más de 20 mil personas. Se realiza en el mes de marzo y concentra espectáculos variados de música, colores, bailes y representaciones de la cultura provincial. La pieza central del espectáculo –además de los números de música folclórica– es una increible presentación con cientos de actores en escena. El musical de la Fiesta Nacional de la Vendimia es una metáfora de la plantación y cosecha de la vid: desde que se planta la primer semilla, hasta que se cosecha y se elabora el vino. Tomar parte de esta temática varios factores decisivos como las duras tormentas y el frío de la zona. El show es un despliegue de colores y música que sorprende a muchos espectadores.
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Cuando culmina el espectáculo, el pueblo de Mendoza espera ancioso: comienza la famosa elección de Reina de la Vendimia. No es una reina como cualquier otra. Aquí los mendocinos le dan mucha importancia a este galardón. La elección la hacen varias autoridades del lugar en conjunto con la gente. Por eso muy importante la participación de los ciudadanos en la elección. Las aspirantes a reinas tiene menos de un mes para prepararse y enamorar al público. Se cuelgan carteles por las calles de las ciudades mendocinas con los rostros de las jóvenes, aparecen en la radio y la televisión y las hacen participar de varias actividades hasta el momento de la elección. En la Fiesta Nacional de la Vendimia se cuentan los votos y se nombre a la ganadora. Es el momento mágica de la celebración.
Deportes
El recortado paisaje mendocino permite llevar a cabo distintas actividades deportivas. El alpinismo y el trakking son los más populares, a pesar de que el primero cobra varias vidas anualmente. Son muchos los entusiastas que se animan a escalar, entre otras cosas, el Aconcagua, o al menos a recorrer algunas de sus laderas.
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Sin embargo, cada vez son más personas los que optan por actividades diarias en algunos de los centros que rodean el río Mendoza. A 70 km. de la ciudad de Mendoza, en la localidad de Potrerillos encontrarán varios sitios que proponen actividades como el rafting, kayak, hidrospeed para hacer en el río. Pero también podrán probar con cabalgatas, trekking o ciclismo por las montañas y canopy o tirolesa (un cable de acero que va desde una montaña a la otra. Un riel te llevará en un viaje por las alturas). |