Hijas de la antigüedad y símbolo emblemático de la maravillosa civilización griega, estas islas contienen los elementos más notables de su existencia y ofrecen además uno de los paisajes más bellos del mundo.
Como en casi toda Grecia, el color que predomina es el blanco, pero cada una de las islas que forman el archipiélago tiene una particularidad. Todas ellas, enmarcadas por el azul verdoso del Egeo, son el destino preferido de los viajeros que visitan Europa.
La historia de las Cícladas es bastante turbulenta. Su cercanía a los más importantes imperios del mundo han hecho que la mayoría de ellos intenten dominarlas alguna vez. Así pasaron por el dominio de romanos y turcos, bizantinos y venecianos y algunos otros que disfrutaron del encanto de ellas, como los dorios y los francos. Cada uno fue influenciando a sus habitantes y ha dejado marcado su paso por ellas.
|
 |
| |
Algunos dirán que sus costas y playas son el mejor lugar para la inspiración y el descanso, pero lo cierto es que si tienes poco tiempo, mejor visítalas a todas, porque ninguna debe ser pasada por alto.
Su ubicación las ha puesto históricamente en una situación privilegiada para el comercio y además cuentan con excelentes artesanos que trabajan la arcilla y el mármol de manera muy particular, con un impresionante dominio de la piedra lo que ha favorecido de manera sobresaliente la arquitectura y decoración de viviendas y espacios públicos. Con sólo recorrer sus ferias encontrarás figuras y obras en piedra que te sorprenderán.
La cultura originaria de allí se caracterizó por la fabricación de unas figuras en mármol, ídolos, que se utilizaban en rituales funerarios, vasijas decoradas y unos tallados magníficos. Muchos siglos después se unieron en lucha contra el Imperio Turco otomano.
Lo menos atractivo de las islas lo constituye el viento Meltemi, que mantiene a su territorio y a sus habitantes abrumados durante los meses que van desde junio a septiembre. Por ello se recomienda ir en primavera.
Cultura
Aunque parezca mentira, gran parte de la sociedad conserva aún los rasgos característicos de la mentalidad griega de la antigüedad. La vida holgada y despreocupada de los viejos mitos parece haber quedado instalada aquí, sus habitantes irradian alegría y las tabernas del lugar nada tienen que envidiarle a las fiestas y los banquetes descriptos en los mitos griegos.
La pesca es una de las principales actividades y constituye además uno de los grandes orgullos del los habitantes de las Cícladas.
Islas y más
Como hemos dicho, cada una de las islas tiene su encanto. No basta con visitar las más populares. Si quieres decir que has recorrido las islas Cícladas, deberías visitarlas todas; aunque claro, son casi doscientas veinte y es probable que tengas que conformarte con conocer las mejores:
Esta isla es una de las más completas en cuanto a vegetación, salpicada por valles que le dan un encanto muy particular. Es también una de las más elegidas por los turistas por su romanticismo y por sus hermosas playas, que invitan tanto al descanso como a la diversión. Se puede llegar solamente por agua desde Paros, Naxos y Mikonos. Desde Pireo hay también un ferry.
Es una de las islas más bonitas del Egeo. Su pequeña extensión no regatea lugares para recorrer. El relieve es árido y montañoso, pero se combina con una pequeña extensión de playa que es su principal encanto. La isla aún no está abierta totalmente al turismo, por lo que se conservan las características típicas de la cultura del Egeo.
En medio de la isla se encuentra su capital, Apolonia, que se caracteriza por poseer tres niveles, que algunos comparan con un gran anfiteatro. En sus pequeñas calles se pueden ver edificaciones, sobre todo de color blanco que contrastan con el azul del Egeo.
El modo de llegar allí es por barco, desde las otras islas o desde Pireo.
Es una de las islas más pequeñas de las Cicladas. Su territorio comprende solamente dos pueblos y, aunque muchos viajeros piensen que van a encontrarse con un lugar sin vida, Ios sabe sorprender y admirar con las ofertas que tienen para los visitantes. El paisaje es muy parecido al resto de las Cicladas: árido y montañoso, pero con la particularidad de tener en la costa zonas arenosas con agua cristalina. Sus playas son visitadas por miles de viajeros al año. Algunos de ellos llegan para conocer el lugar del nacimiento de Homero. No se sabe con certeza si el célebre poeta griego nació allí, pero muchos lo creen y así también los pobladores de Ios. A la isla se llega por barco, desde Naxos, Santorini, Paros o Mikonos.
Cercana a Eubea surge Andros, una isla escarpada con pequeñas playas. Se diferencia del resto de las islas porque tiene un poco más de vegetación, además de contar con plantas a las que se les atribuye propiedades medicinales.
Tiene además unos pueblos bellísimos con una mística muy particular y grandes huellas de otras épocas, lo que la vuelve más encantadora para los viajeros amantes de la historia.
Se llega allí desde Pireo o Rafina por mar.
Esta isla es una de las más atractivas. Esto no es únicamente por sus paisajes, sino también por el gran movimiento.. Es la más elegida por los viajeros jóvenes que llegan aquí para disfrutar de sus playas y sus noches bacanales, con decenas de opciones para divertirse y participar en fiestas y otros eventos nocturnos.
Santorini es distinta. Única entre sus proximidades, está conformada por un gran volcán y todo el territorio es de origen volcánico. Su remoto pasado histórico se vincula con fenicios y dorios, que anduvieron por sus precipicios y por sus territorios rocosos con ansias de apoderársela.
Desde Atenas, Mykonos, Creta, Rodas y Salónica se puede llegar por aire, y por agua desde las otras islas cícladas y desde Pireo.
Esta isla tiene características más próximas a la cultura oriental. Su paisaje se parece mucho al de Sifnos, pero tiene playas extensas salpicadas por pueblos bellísimos.
Ideal para la meditación y la vida rústica, la ciudad no ofrece gran confort, pero en eso mismo reside su encanto, donde las opciones son muy diferente a las de otras islas. También se llega navegando, desde Catapola, Naxos y Eyiali, o bien desde Pireo.
Naxos no es solamente la isla más grande de las Cícladas, sino también la más conocida. Sus playas son recorridas por miles de viajeros que buscan el encanto de sus aguas azules y sus blancas dunas.
Naxos tiene excavaciones arqueológicas que han aclarado mucho la historia de la humanidad, por eso se vuelve un gran atractivo para los que deseen indagar un poco más en el pasado de Grecia y de la civilización occidental.
Es además una isla con una infraestructura enteramente preparada para el confort de lo turistas.
Puedes llegar por aire o por mar.
La isla de Paros es una gran playa con montañas y sitios de cultivos; una verdadera belleza egea que se presenta como un excelente lugar para la meditación y el relax.
Llegas allí por mar desde Pireo y el resto de las islas vecinas. Por aire, desde Atenas, Rodas y Creta.
Otro paladín de la historia, esta ciudad ha sido de importancia extrema en la antigüedad y guarda los vestigios del paso de las dos grandes civilizaciones: la griega y la romana. Encontrarás restos de ruinas y del pasado majestuoso de esta isla en cada recorrido que encares.
Cultura y tradición son las dos palabras que abarcan todo en esta isla. Muchos mitos de la civilización clásica tienen su fundamento aquí. Mikonos es tal vez la isla más encantadora de las Cícladas. Con sus blancas construcciones salpicadas por azules y rojos, la belleza que puede ver los viajeros no se compara con nada en el mundo. La isla está muy desarrollada en los aspectos culturales, brindando todo tipo de atracciones para los amantes del arte; de hecho, cuenta con un barrio de artistas al que llaman la "pequeña Venecia". Con casi medio siglo de intensa actividad turística, Mikonos es un sitio pensado y preparado para satisfacer cualquier exigencia. Es además un punto importante en el calendario de los viajeros que buscan noches divertidas y una gran movida nocturna.
La tranquilidad se resume en los pueblos de Tinos, donde también sentirás una fuerte presencia religiosa. Si andas buscando movimiento y diversión tendrás que ir a otra de las islas, porque aquí no hay ningún tipo de bar bailable, sólo unas posadas dispersas.
En artesanías no hay nada como esta isla: sus artículos en piedra y mármol dejan encantados a los viajeros.
La única manera de llegar es por agua desde Pireo o Mikonos.
Para saborear las excelentes comidas griegas, nada mejor que ir a Kithnos. Su pluralidad de restaurantes abarcan un gran gama de posibilidades para los viajeros que se han enamorado de la cocina mediterránea y desean indagar aún más. Otra de sus atracciones son las aguas termales, muy recomendadas para personas con reuma y problemas óseos.
La isla de Folegandros se caracteriza por su gran tranquilidad. Si buscas paz, es el mejor destino. Entre casitas de campo y sendas podrás encontrar la armonía en esta isla.
Syros tiene el lujo de tener la capital de las Cícladas dentro de su territorio, lo que la convierte en una isla con mucho movimiento. Su paisaje variado de montañas y llanuras se combina con unos pueblos cargados de historias, mitos y misticidad increíble. También ofrece playas, que surgen entre los accidentes geográficos que forma su irregular costa.
Atenas tiene vuelos directos a Syros, y desde Pireo sale un ferry a diario.
Más atracciones
Dentro de las islas hay un sin fin de actividades que puedes realizar, además, por supuesto, de tomar un baño y tumbarte sobre la arena bajo el sol del cálido verano. Para los viajeros inquietos, una breve lista de los sitios más renombrados:
Para los amantes de la arqueología hay lugares específicos que hablan mucho de la cultura de las islas, entre ellos, en la isla de Delos y en Andros hay museos con grandes colecciones.
En Paros hay restos de construcciones de importancia, algunas en mármol.
En Santorini y Tinos también hay museos, todos de historia clásica y del paso sucesivo de todas las civilizaciones que hicieron su paso y dejaron su marca aquí. La temática de los museos de las Cícladas ahondan en la historia de esta región y en el pasado de toda Grecia.
Playas variadas y para gustos variados es lo que abundan en estas islas. Las opciones varían, pero seguro encontrarás la costa que más te agrade: tranquila, solitaria, bulliciosa, elegante, la playa que elijas está ahí esperándote. Una oportunidad ideal para conocer gente, o simplemente para tirarse al sol. Las aguas son muy calmas, ideales para un viaje de relax.
Bares, boliches y tabernas se encuentran en todas partes, pero se destacan los de las islas Santorini y Mikonos que por su importancia han desarrollado más sitios de este tipo, destinados exclusivamente a la diversión. De seguro encontrarás el estilo que prefieras para disfrutar de una noche mística en alguna de las islas.
Las comidas típicas son basadas en verduras, pescados y olivo, de ahí la gama es amplia, pero siempre con el inconfundible sabor de la gastronomía mediterránea.
Cercanos a las playas de cada isla, hay restaurantes comodísimos que sirven las especialidades, como el famoso mezédes, plato de entrada que abre el juego. Después dependerá de lo que elijas, pero te recomendamos los guisos, las alcachofas y el Keftédes, sin duda uno de los platos más ricos que brindan en el archipiélago.
Para beber nada mejor que uno de los excelentes vinos griegos, cualquiera que elijas va a ser grandioso.
Aunque las quejas abunden, en las islas se practican todo tipo de deportes acuáticos que en temporada alta afectan algunos de los bellísimos colores que tiene el agua.
De recorrido por las islas podrás hacer caminatas, trekking, ciclismo y hasta viajes en mulas.
Al llegar los precios elevados te sorprenderán, pero debes entender que es uno de los sitios turísticos más importante de la Europa mediterránea. Aún así, las las Cícladas cuentan también con algunos alojamientos menos costosos, sin llegar a ser incómodos.
Algunos de estos alojamientos incluyen cocina propia para que tú mismo prepares y practiques las recetas locales, abaratando enormemente los costos. Todo es cuestión de buscar.
La Guía:
Una de las opciones más aprovechadas por los turistas es el alquiler de motocicletas para recorrer las islas: es barato y permite hacerlo rápidamente, además de que puedes llegar a lugares que con autos o guías nunca conocerías. Las Cícladas cuentan con embarcaciones diarias que recorren las islas principales y otras opciones para recorrer las islas menos importantes.
De necesitar atención, en las islas hay lugares a los que acudir. Si te has accidentado y requieres atención médica más especializada, el continuo contacto con el continente permite viajar rápidamente si es necesario.
La seguridad en las islas está garantizada ya que sus mayores ingresos provienen del turismo, por lo que sólo queda relajarse y disfrutar de esos paisajes únicos. |