Letonia ocupa una pequeña porción del noroeste europeo sobre el Mar Báltico. Históricamente ha pasado del dominio de los cruzados germanos del siglo XIII, para ser luego dividido entre Polonia y Suecia y terminar bajo el poder del Imperio Ruso. Estuvo en esa posición hasta que la Revolución Rusa de 1917 abrió las puertas a las identidades bálticas, por lo que en 1920 se le otorgó la independencia. Aún así, desde 1940 volvió a pertenecer a la ex Unión Soviética y durante la Segunda Guerra Mundial estuvo bajo dominio alemán, volviendo a la Unión Soviética en 1944 y declarándose totalmente independiente de esta recién en 1991.
Su geografía se define como una extensa llanura. En su territorio pueden verse las cicatrices de los antiquísimos glaciares, pero aún así no dejan de encontrarse bosques de coníferas y vegetación variada, además de pantanos y lagos. Este país, se caracteriza también por la cantidad de cursos de aguas que posee: sus ríos llegan a 12 mil. El más importante de ellos es el Daugava, que tiene su origen en Bielorrusia y su desembocadura cerca de la capital letona, Riga. El país es, desde el 2004, otro de los tantos que integran la Unión Europea.
Cultura y eventos
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Los habitantes de Letonia manejan varias facetas del arte; arquitectura, literatura, pintura y danza, son algunas de sus habilidades destacables. Esta afinidad con el arte hace que en sus calles se pueda apreciar la arquitectura medieval que se encuentra por todo el país, y aún más en su capital. Uno de los edificios más difundidos y conocidos es la Casa de las Cabezas Negras, pero si quieres conocer a fondo el estilo letón no puedes perderte las iglesias, los palacios de Rundale y de Lilgavki. La modernidad también ha dejado sus huellas allí, por lo que en Riga y en Liepaja hallarás edificios típicos de esa época, como la Casa de los Koljoses; la UNESCO ha declarado estos edificios medievales como patrimonio de la humanidad.
La literatura y la pintura se resumen en uno de sus artistas más famosos: Karlis Rudevics, quien se ha dedicado a perpetuar la cultura gitana. Pero la literatura nos ofrece además una particularidad de esa región: unos versos letones llamado “dainas” que se caracterizan por su brevedad.
La música encuentra su máxima expresión en el Festival Pop Jurmala y el Festival de Música Folk del Báltico, que se lleva a cabo en el verano. Estos eventos, sumados al Festival de Rock, con sede en Liepajas (Ciudad costera de Letonia), se convierten en un verdadero cóctel de juventud y diversión.
Para los amantes del estilo y la música de cámara, son imperdibles el Festival Internacional de Música de Cámara, que se realiza en la capital durante junio, y el Festival de Ópera de Riga, una verdadera panacea del buen gusto.
Pero la religión también se hace un lugarcito entre este catálogo artístico cuando, a medidos de agosto, se celebra el Día de la Ascensión, con pomposas procesiones.
Riga
Como ya habíamos dicho, esta ciudad capital se destaca por su belleza arquitectónica e histórica, por lo que es la más elegida por los turistas. Entre su estructura edilicia encontrarás elementos del arte germano del siglo XVII. El paisaje urbano denota la preocupación de sus habitantes por su conservación y el hecho de poder pasear por sus calles, cuestión que ha devenido en la creación de numerosas peatonales que se pueden transitar en un bonito recorrido, conociendo así la verdadera vida letona.
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No puedes dejar de visitar la catedral luterana de Santa María, la más amplia de los países bálticos. Dentro de los paseos de tinte religioso, también encontrarás la iglesia gótica de San Pedro, rastro inconfundible del arte medieval, construida en madera y que fuera el edificio más alto del continente entre sus contemporáneos. En cuanto a templos, también se encuentra en esta ciudad el antiguo templo calvinista de la Reforma, al que actualmente se le dio una función como sala de conciertos, además de ser uno de los restaurantes más visitados.
En el recorrido urbano, se recomienda también darse tiempo para visitar una hilera de casas cercanas a la Iglesia de San Jacobo y el Parlamento que se conoce como “Los Tres Hermanos”, además de la Puerta Sueca y Powder Tower, ésta última originaria del siglo XIV. En la zona de la Capital, conocida por sus numerosos bulevares, podrás conocer el Monumento a la Libertad y el Canal de la Ciudad.
Pero no todo es historia y arquitectura, Riga tiene una movida y excitante vida nocturna; sólo basta con acercarse a sus bares y discotecas para vivirla.
Daugavpils
Daugavpils es la segunda ciudad más importante de Letonia. Su estilo modernista, anclado en el siglo XIX, deja a la luz edificios burgueses y monumentos majestuosos que dan categoría a esta ciudad suroriental del país.
El paradigma del estilo arquitectónico de la urbe lo constituye su catedral.
Lo que la convierte en una ciudad de tanto renombre es, sobre todo, su rol de puerta de acceso a los Lagos Azules, un territorio de gran belleza que deja impactado a sus huéspedes.
Pero el paisaje de Daugavpils, también alberga pinares de 300 años de antigüedad, como el bosque de Spridishi en Tervete y la Reserva de Pibalga, que combina la hermosa vegetación del lugar, con acantilados, lagos y cuevas. Territorio ideal para quienes disfrutan del turismo natural y las actividades al aire libre.
Sigulda y el Parque Nacional de Gauja
Sigulda está situada al norte de Letonia y es de esa región la más importante de las urbes. Se la denomina la “Suiza de Letonia” por su extraordinaria belleza paisajística. Una vez allí, se pueden realizar excursiones a los viejos asentamientos de las tribus ugrofinesas que vivieron en la zona en el 2000 a.C aproximadamente, y de las cuales se conservan reliquias.
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Pero los paseos históricos no terminan allí: esta es también una zona famosa por sus castillos, dentro de los cuales podrás visitar el Castillo y la Iglesia de Sigulda, el Castillo de Krimulda y el Castillo y la Iglesia de Turaida.
Así como Daugavpils es la puerta de los Lagos Azules, Sigulda es el umbral del Parque Nacional de Gauja. Este parque se extiende por una superficie de 92.000 hectáreas, en las orillas del río del mismo nombre. Estas hectáreas encierran espacios verdes como el valle de Devon, las Peñas de Sieve, Organ y Zvartas, posadas muy particulares como la Cueva del Diablo, el parque de Litgale y los rápidos de Kuku. Este destino sin dudas no te dejará indiferente con la cantidad y calidad de sus propuestas.
Kuldiga
Kuldiga, está situada al oeste de Letonia y es una de las ciudades de mayor belleza histórica del país, con edificios que datan de los siglos XVI y XVII.
La pluralidad de cultos hace que esta urbe contenga templos religiosos variados: católicos, ortodoxos y luteranos. Variada también es la gama de casas de madera que se encuentran al caminar por sus calles, y en la que encontrarás además un molino de agua del siglo XIX.
Pero a esta ciudad tampoco le falta su rinconcito natural: aquí se encuentran bosques, cataratas y los rápidos del Río Venta. Desde allí el viajero puede dirigirse a Talsi, un precioso lugar en el fondo de un valle abrigado por dos lagos, y por supuesto los reconocidos e infaltables castillos letones.
Jurmala
Jurmala es un circuito de 20 kilómetros a orillas del Mar Báltico, que agrupa una serie de ciudades y de playas cercanas a la capital letona.
Como su nombre lo indica, Jurmala en letón se traduce como “playa” y es un sitio maravilloso para pasar tardes entre sus arenas blancas, dunas y bosques. Pero Jurmala tiene un gran beneficio al estar cerca de los centros urbanos, ya que con sólo alejarse algunas cuadras de la playa, podrás disfrutar de los restaurantes, cafés, tiendas y museos que abrigan en los días fríos y ofrecen alternativas al viajero inquieto.
Región de Zemgale
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La región de Zemgale ocupa el centro del país, y en ella se encuentra el Palacio de Rundale, un de los lugares más elegidos por los turistas. Este Palacio fue construido por el mismo arquitecto que planificó las obras del Palacio de San Petersburgo y se caracteriza por su estilo barroco, muy bien conservado a pesar del paso del tiempo.
También se tiene acceso desde esta región, al castillo de Banska, que es una construcción medieval que surge entre dos ríos: una verdadera belleza.
Gastronomía
En la gastronomía letona se destaca la elaboración del pescado de diferentes maneras, ahumados (trucha o salmón) o cocinados de maneras innovadoras, como los arenques, las sardinas y el lucio, incluyendo entre sus delicias el tan codiciado caviar.
En cuanto a carnes rojas, las especialidades son de cerdo y de ternera, acompañados con guisantes, champingnones y patatas. La carne de cerdo se utiliza también para sopas, con cebolla cortada en trozos pequeños, patatas y cebada. En variedad de sopas, se ofrece la de col, algunas veces acompañadas con cerdo.
El queso, característico por su sabor penetrante se suele servir con ensaladas.
En cuanto a los postres, los típicos contienen pasta de hojaldre, combinados con frambuesas y arándano, pero se elaboran otros pasteles que son imperdibles.
La bebida nacional es el famoso licor Bálsamo Negro de Riga que contiene una elevada graduación alcohólica. Se elabora en Letonia desde el siglo XVIII, pero su fórmula aún no ha sido descubierta, sólo unos pocos elegidos la conocen. Otra bebida típica son las excelentes cervezas, que se pueden degustar en todo el territorio del país.
Souvenirs
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El souvenir de mayor venta son las joyas de ámbar, ya que por un precio módico, te llevarás una pieza agradable y de buena calidad. Los objetos típicos de cerámica también son atractivos, pero no tanto como las piezas de cristal de Livani y la variedad de íconos rusos que quedaron desde que Letonia fue dominada por el Imperio.
Para obsequios comestibles se recomienda adquirir chocolates, el licor nacional Bálsamo Negro, los licores de hierbas típicos de Letonia y los vinos de Sabile.
En el mercado central de Riga podrás conocer y comprar frutas y verduras regionales, música a buen precio y artículos textiles.
La Guía
El clima del país es bastante irregular. La cercanía con el Mar Báltico hace que los veranos sean templados y generalmente no se llegue a temperaturas muy elevadas. El promedio de amplitud térmica es de 20º. En esta época las precipitaciones son frecuentes, y suelen desarrollarse tormentas.
En invierno, que se extiende de noviembre a finales de marzo, el clima presenta temperaturas muy bajas (bajo cero) y grandes nevadas en todo el país, por lo que se recomienda que la visita a Letonia sea entre mayo y septiembre.
Para los amantes del frío, hay que asegurarles que los paisajes durante el invierno son impresionantes, además de que siempre hay actividades para realizar por estas fechas.
La moneda oficial en Letonia es el Lat. A la hora de disponer de dinero en el país, es recomendable moverse con cheques de viaje en las tres ciudades más grandes: Riga, Daugavpils y Sigulda. Fuera de estas tres, lo más probable es que sea necesario disponer de la moneda oficial. Claro que los dólares y los euros son ampliamente aceptados en todo el país.
A la hora de pagar, las tarjetas de crédito comunes son fácilmente aceptadas en tiendas, hoteles y restaurantes. También son aceptadas por los cajeros, que cuentan con sistemas internacionales. Las tarjetas son el modo más recomendable de obtener divisas del país.
El dejar propina es una costumbre con arraigo en Letonia.
El automóvil es una buena alternativa para conocer el país ya que las carreteras se encuentran en buenas condiciones y las distancias no son excesivamente grandes. Además, existe un gran número de agencias que alquilan automóviles por precios razonables en la capital y el aeropuerto.
La red ferroviaria letona es algo limitada ya que sólo enlaza las grandes ciudades. Los trenes son baratos, lentos y poco puntuales. El autobús, sin embargo, es una excelente opción. La terminal de autobuses de Riga tiene conexiones con casi todos los lugares más importantes de Letonia. Son económicos y seguros al estar las carreteras en buen estado.
Por otro lado, la bicicleta es un medio muy habitual para desplazarse en el país, especialmente en las zonas rurales durante los meses más cálidos, donde se practica cicloturismo activamente.
Finalmente, dentro de las ciudades, el viajero podrá utilizar autobuses, tranvías, trolebuses o taxis. |