Desde los días en que los Vikingos recorrían los mares; desde los relatos de Marcopolo y las travesías de los colonizadores europeos, los viajes han inspirado a pensadores y han sentado las bases de un intercambio cultural entre países que en la actualidad, gracias a la tecnología, es infinito.
Al hombre siempre le ha gustado viajar, conocer lo ajeno, lo diferente, aprender cosas nuevas y llevarse algo consigo, aunque más no sea algún que otro souvenires y sorprender a los suyos con anécdotas de cosas impensadas y gente extraña.
Sin embargo, no eran muchos los que en tiempos remotos viajaban por simple placer y no fue sino hasta el siglo XVIII que los europeos más adinerados se permitieron reemplazar su castillo de campo, por una estadía en alguna ciudad exótica de Asia o África. De acá a esta parte, los medios de transporte evolucionaron acortando las distancias y hoy en día viajar es algo más que común. Pero algo se ha perdido y es el descubrimiento, el no saber hacia donde nos dirigimos, el no haber visto jamás lo que está delante de nuestros ojos, ni siquiera en la televisión o en fotografías.
El turismo rural tiene ese encanto. No es el fantástico descubrimiento de algo impensado, pero tampoco se lo propone. Cuando ya hemos visto todas las ciudades del mundo en revistas y diarios, algo se rompe y se genera un cambio.
¿Qué es el turismo rural?
|
 |
| |
Debido a la gran explotación del turismo en ciudades o en majestuosas ruinas milenarias, la gente se ha olvidado de las maravillas de sus propias tierras. Todos los países tienen zonas de campos, praderas, grandes llanuras, parajes a los costados de un lago… El turismo rural abarca todos estos lugares sin necesidad de viajar grandes distancias.
El turismo rural consiste, en gran parte, en alejarse de las grandes urbes y acercarse un poco más a la naturaleza, pero sin resignar las comodidades de la vida moderna. No es tan radical como irse de campamento, ni tan exquisito como la vida en un hotel con pensión completa.
Lo primero que nos imaginamos cuando se habla de turismo rural es una casita en el campo. Bueno, esto es sólo una parte de lo que ofrece el turismo rural. En sí es un acercamiento a la vida rural, los pequeños poblados y la naturaleza, pero también incluye muchas actividades al aire libre que nos mantendrán bastante ocupados. Con esto queremos decir que no es únicamente el destino elegido para el descanso: cualquiera puede hacer turismo rural, practicar el ocio y divertirse a lo grande en cabalgatas o excursiones. Es ideal para ir con amigos o en familia, sobre todo con niños.
La vida en una casa de campo
El turismo rural se puede hacer en un fin de semana, una quincena, un mes… el tiempo que ustedes quieran dedicarles. Para esto alquilarán una casa o una cabaña, pero no subestimen las hostilidades de estar alejados de la civilización: las casas de campo que se alquilan a los turistas están provistas de todas las comodidades modernas, aunque no sería mala idea preguntar de antemano si el lugar posee calefacción, teléfono y a cuántos kilómetros queda el hospital más cercano en caso de una emergencia.
|
 |
| |
El turismo rural es incluso para aquellos que teman que la mezcla de naturaleza y tranquilidad los abrume. Hay poblados más tranquilos que otros, casas con televisión por cable y hasta piscina, y otras más austeras. Las que se encuentran más alejadas les permitirán contactarse más con la naturaleza en una atmósfera más íntima. Las que están en pequeños poblados tendrán la ventaja de la cercanía de un mercado, bares y restaurantes para salir de noche y la gente amable que les recomendará qué visitar y cuáles son los atractivos de su comunidad.
El aire fresco, el sonido de las aves, el silencio nocturno y el aroma del campo serán las cosas simples y de todos los días que extrañaremos cuando regresemos a la ciudad. Y la gran diferencia con anteriores vacaciones será la ausencia casi total de las publicidades que bombardean las calles de todos los destinos habituales, el ajetreado tránsito y los locales de divertimento que nos mantienen ocupados todas las noches. Además de la falta de prisa y el acercamiento con nuestros compañeros de viaje que sin duda cambiarán nuestros hábitos citadinos.
Actividades al aire libre
Si piensan que la vida de campo es aburrida, quizás tengan razón, pero no cuando se trata de turismo rural. Ya sea en una casa alejada o en un pequeño poblado, no faltarán las ofertas de salidas y excursiones. Estas son las más comunes:
• Cabalgatas
|
 |
| |
Una de ellas es salir de cabalgata y por lo general se hace en tempranas horas de la mañana, así que… ¡A madrugar como en el campo! Tendrán que arreglar con anticipación con la persona que rente los caballos y es muy probable que los pase a buscar por la casa que están hospedando. Las cabalgatas pueden ser de varias horas o de todo un día. Si desean recorrer a fondo la región, recomiendo que se preparen para un día de cabalgata. Verán lo mejor de la zona: lagos y ríos, montes, se acercarán a los poblados y conocerán los rincones más populares. Si el guía que les ha tocado es bueno, quizás hasta les cuente leyendas rurales. Por la comida no se preocupen, el precio suele incluir todos los refrigerios que sean necesarios; y sino serán informados.
• Rutas en bicicleta
Si se encuentran en buen estado físico, los paseos en bicicleta serán una excelente opción. Para esto, el destino que han elegido debe poseer rutas de poco tránsito, aptas para practicar esta actividad. Los paseos duran medio día y, a diferencia de las cabalgatas, muchas veces no se precisa de un guía. Con un buen mapa de la zona y algunos consejos, cualquiera puede rentar una bicicleta y largarse a la aventura. Tampoco es tan difícil: si temen perderse en el camino, pueden guiarse por ruta principal. No se olviden de llevar una merienda y un mantel para hacer un pic-nic en el lugar que más les guste, ya que probablemente no puedan adquirir alimentos en un buen tramo y el ejercicio físico suele despertar el apetito.
• Senderismo
|
 |
| |
El turismo rural es un poco volver en el tiempo, donde la mayoría de la gente vivía en aldeas y transitaba grandes distancia a caballo o a pie. El senderismo se practica por lo general en aquellos lugares donde un automóvil no puede llegar. Suelen ser montañas o sitios boscosos, donde es sumamente necesario contar con un guía que conozca bien los caminos y nos lleve a los mejores lugares: aquellos pequeños arroyos de la montaña o un claro en medio del bosque. El senderismo se hace en grupo, por lo que tendrán oportunidad de compartir el día con otras personas y hacer nuevos amigos. Tengan en cuenta le posibilidad de tomarse varios días de caminatas, y no caer en la ansiedad de querer ver todo un mismo día.
Agroturismo
Si les ha gustado la vida campestre y quieren ir por más, pueden apostar por el agroturismo. Con el turismo rural no se tienen muchas chances de conocer a la gente del pueblo, a los verdaderos aldeanos y compartir con ellos su vida diaria. El agroturismo propone exactamente eso.
Depende que familia los hospede, hay muchas que les ofrecerán trabajar a la par de ellos en algunas tareas campestres como ordeñar las vacas por la mañana, recolectar manzanas de los árboles, ayudar a los agricultores en la cosecha… Luego en el almuerzo o en la cena, podrán comer del fruto de su esfuerzo. No crean que se están aprovechando de ustedes; simplemente esa es la idea del agroturismo. Tampoco piensen que van a trabajar de sol a sol; sólo les harán conocer los trabajos diarios de una forma divertida.
Estarán en contacto con animales campestres y se conectarán con la naturaleza y, por supuesto, con las personas del lugar, que los harán sentir en su casa… y quizás los convenzan de quedarse un tiempo más. Al menos vale la pena intentarlo unos días.
|