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Malta: el corazón del mediterráneo (Parte II)

Escribe: mariposadefuego
De norte a sur, de este a oeste, los 246 kilómetros cuadrados de Malta esconden tesoros arqueológicos, aguas en las que perderse buceando, fortificaciones para viajar a otros siglos, playas de original belleza, escenarios naturales de cuento. En barco, en autobús, en coche, de día o de noche, la isla se transforma a su antojo.

 
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Malta: el corazón del mediterráneo (Parte II)

Malta — miércoles, 23 de febrero de 2005

La Cottonera

Al sur de Valletta, majestuosas, se erigen las tres ciudades fortificadas de Vittoriosa, Senglea y Cospicua, conocidas en su conjunto como Cottonera, en honor del gran maestre Nicolás Cottoner, que hizo construir esta línea de bastiones considerada como el ejemplo más llamativo, en Europa, de la arquitectura militar de su tiempo.. La primera, la más hermosa, invita a descubrir el pasado caminando por los rincones de su casco viejo, de origen medieval. Sus calles en cuesta, características de toda la isla, son una excusa para detenerse y contemplar el entorno. Si es posible, cuando el sol se esconde. Con calma. Las prisas, en este pequeño gran archipiélago, no son bien recibidas.


Es difícil recorrer Birgu sin perderse por sus calles angostísimas y, en general, peatonales.
Pero no hay de qué preocuparse, el laberinto siempre tiene salida. Y si desemboca en las inmensas murallas, el viajero no podrá menos que emocionarse con las vistas de las magníficas construcciones de color pálido que rodean al gran puerto.
Un paseo en dghajsa -embarcaciones tradicionales tipo góndolas- al atardecer tiñe el persistente amarillo de las sólidas fortificaciones con los brillos rosados y opacos del crepúsculo.
Tanto las dghajsa como los luzzu -botes de pescadores- de la principal villa pesquera de Marsaxlokk tienen meticulosamente tallados y pintados, en la proa, los ojos de Osiris.

Los jóvenes pescadores casi no se cuestionan acerca de esta antigua tradición y simplemente se limitan a perpetuarla en sus barcos de color azul, amarillo, verde y colorado intenso.
Tal como cuenta la leyenda, los ojos de Osiris eran pintados por los egipcios en sus veleros del Nilo, como un talismán, para proteger a los navegantes.

¿Y cómo llegaron a Malta? No, los egipcios no estuvieron en la isla, pero sí los mercaderes fenicios, que adoptaron la costumbre y la llevaron a Malta, que era un alto en sus viajes por el Mediterráneo.
La sabiduría popular destaca la superstición como una característica propia de los pescadores.

Y en la isla de Malta, donde es común que sople el gregale, el mismo viento tan temido que provocara el hundimiento del barco del apóstol San Pablo hace dos mil años, cualquier excusa es bienvenida para ahuyentar la mala suerte.
A pocos kilómetros de aquí, en la población de Paola, se encuentra el Hypogeum, un conjunto de cavernas del año 2400 A.C. con un templo excavado en roca.

Monumentos megalíticos de Tarxien

Estos enigmáticos monumentos son considerados los restos megalíticos más antiguos de la humanidad. Constituyen un conjunto de tres templos, donde se han encontrado multitud de objetos decorativos que hoy configuran una importante colección.
El edificio más impresionante, el templo Central, fue levantado alrededor del 2400 a.C. Esta construcción cuenta con un área central pavimentada donde se realizaban los sacrificios y, además, en las cámaras laterales, se encuentran los aposentos de los antiguos sacerdotes.

Birzebbuga

Esta población es famosa por sus cavernas y grutas. La más conocida es la llamada Blue Grotto, una gruta marina de aguas azules, casi fosforescentes. Existen pequeñas embarcaciones que llevan a los turistas hasta el lugar. A pocos kilómetros de allí está el pueblecito de Marsaxlokk, un buen lugar para degustar pescado.

Mdina

Es la antigua capital de Malta, situada en el interior de la isla y conocida como la 'Ciudad del Silencio'. Esta antigua ciudad medieval es famosa por sus callejuelas y recovecos donde perderse.
La catedral de la ciudad es de origen normando del siglo XI y de estilo románico. Fue destruida por un terremoto, en 1693, y posteriormente restaurada. Casi todo lo que vemos hoy es de estilo barroco. Ocupa lo que fue el Palacio de Publios, gobernador romano en época de San Pablo.

Las calles, estrechas y elegantes, pintan un laberinto mágico que hace de la urbe aristocrática por excelencia, en su día capital del país, un espejo en el que descubrir los secretos de la cultura maltesa.

Típica ciudad medieval situada en el centro de la isla, la primera impresión al cruzar la puerta principal es de asombro. Apenas circulan vehículos y no se escuchan ruidos. Sólo los guías turísticos dan unas pinceladas de su extenso y rico pasado. Ahora poco más de 1.000 personas viven en el perímetro que encierran sus muros. A cada paso se lee una historia, en cada palacio y, por supuesto, en cada iglesia. Al otro lado de las murallas color miel se descubre Rabat, donde las ruinas romanas y las catacumbas San Pablo y Santa Agathale han reservado un lugar privilegiado en los libros de viaje.

Es de interés el Palazzo Falzon, de estilo normando, que posee una colección de armas y cerámica antigua, una catedral, y un museo que todavía alberga una magnífica colección de tesoros del arte, sobrevivientes del saqueo francés que la ciudad sufrió en el siglo XVIII. Desde el bastión el visitante tiene una vista impresionante de los campos y de las aldeas circundantes, y también de la bahía del St Paul.
Su museo alberga piezas de Durero. También merece la pena el Museo Nacional de Historia Natural, pero lo mejor es la ciudad en sí misma, pasearla, sentirla.

Rabat


Pegada a Mdina está la población de Rabat. Aquí nos encontraremos con la Cueva que habitó San Pablo durante tres meses en su estancia en la isla. Destacan también las catacumbas de Santa Ágata y San Pablo, el Castillo de Verdala, construido por el Gran Maestre Verdala en 1588 como residencia de verano, y los Jardines de Buskett.

Hay muchos paseos interesantes en las proximidades de la ciudad, como el lago Chadwick y el castillo de Verdala. En el sudoeste se encuentran cuatro cuevas donde se reflejan los brillantes colores de los corales y de los minerales en la piedra caliza. El más espectacular es el grotto (cueva) azul desde donde, según la leyenda, las sirenas encantaban a los navegantes con sus canciones.

Isla de Gozo

Esta isla es conocida también como la isla de Calypso por la ninfa que sedujo a Ulises en la Odisea. Gozo es más tranquila y verde que Malta.
Gozo es la isla hermana de Malta y la segunda más grande del archipiélago. El paisaje está marcado por colinas de cimas planas, valles escarpados, acantilados y las villas que asoman entre las plantaciones de duraznos, limones, olivos y naranjos. En primavera la isla brilla con los colores de los hibiscos, mimosas y bougainvillas en flor.
Al aspecto rural y de tradición se suman las playas de arena rojiza de las bahías de Gozo. Una visita a la playa top, Ramia I Hamra, debería incluir por cierto un descenso a la Gruta de Calipso.

Cuenta la leyenda que Gozo es Ogigia, la isla que cita Homero en La Odisea y que la gruta es el lugar donde la bella ninfa Calipso convirtió a Ulises en prisionero de amor durante siete años. Calipso prometió a Ulises la inmortalidad a cambio de que se quedase con ella. Pero él huyó a los brazos de su esposa Penélope, que tejía y destejía para esperarlo. En Victoria uno se reencuentra con la ciudad, las callecitas angostas y la Ciudadela, conocida como Castello o Cittadella. Y en un paseo entre las antiguas construcciones en tonos de beige, la impronta de los Caballeros de San Juan vuelve a aparecer. Porque ellos fueron los responsables de reforzar las murallas que antaño servían para defenderse de los ataques piratas y por donde hoy caminan despreocupados los turistas de todo el mundo.

Los habitantes del lugar actualmente unos 26.000, frente a los 330.000 de Malta levantaron siempre sus poblaciones en alturas para proteger los cultivos y para defenderse mejor de los piratas, que siempre miraron con buenos ojos los encantos de Gozo. Quizá les cautivó la Ventana Azul, fenómeno de erosión marina que se encuentra al oeste de la isla. Tres rocas en forma de arco que dejan pasar el mar a sus pies. Increíble. O el pequeño mar interior conectado con el exterior mediante un túnel natural que se encuentra a escasos metros de la Ventana. O su espléndida capital, Victoria, desde cuya ciudadela, con un día despejado, se divisa Sicilia. Hay quien se atreve a asegurar que es la panorámica más hermosa. O probablemente se rindieron ante las salinas de origen romano de Marsalforn, siempre con ese azul que parece comerse la tierra.


La capital de Gozo es Victoria, un poblado construido por los árabes en una colina desde donde se tienen vistas panorámicas de toda la isla. La catedral no tiene ninguna bóveda, pero posee una pintura trompe l'oeil en su techo que da la ilusión de una bóveda. El museo de arqueología contiene los restos de un naufragio romano en la isla y objetos extraídos de la excavación en el templo neolítico en Ggantija. Hay cuevas del alabastro en Xaghra, donde se pueden admirar hermosas estalactitas y estalagmitas.

Estas cuevas subterráneas se conocen como el grotto de Xerri y grotto de Ninu. La basílica de Ta'Pinu, cerca de la aldea de Gharb, es una de las más hermosas iglesias maltesas, y un lugar oficial del peregrinaje Vaticano. Xewkija es una ciudad pequeña con una iglesia construida alrededor de la vieja iglesia de la parroquia de San Juan Bautista.

Azure Window

En la zona occidental de Gozo, las aguas del Mediterráneo han ido erosionando las rocas de la costa a lo largo de miles de años hasta crear fenómenos naturales de gran belleza. Uno de ellos es el llamado 'Azure Window', un arco natural de roca atravesado por aguas de un intenso azul que deben su color a las extrañas algas que crecen en el fondo.

Acantilados de Dingli

La costa occidental de la isla de Malta está tachonada por la impresionante visión de los escarpados acantilados de Dingli. La parte superior está punteada por pequeños pedazos de tierra cultivados, que terminan en los afilados precipicios al mar.
Aquí se encuentra el punto más alto de la isla, la Capilla Madliena, desde donde se pueden observar las rugosas colinas de la isla, enmarcadas por toda la imponente grandeza del Mediterráneo, así como en buenos días se puede ver a la distancia el islote de Filfia.

Cueva de Ghar Dalam

La cueva subterránea de Ghar Dalam (Cueva Oscura) fue el hogar de los habitantes neolíticos de la isla, hace 6000 años. Excavaciones realizadas entre 1933 y 1937 permitieron descubrir una gran cantidad de osarios de animales prehistóricos: elefantes, hipopótamos, ciervos y otros animales que recorrieron las tierras europeas hace millones de años, lo que demuestra que la isla fue alguna vez parte del continente. Ahora es posible observar algunos de estos restos en el pequeño museo del lugar.
La cueva en sí tiene 200 metros de largo, 18 metros de ancho y entre 3 y 6 metros de alto. Fue excavada en la blanda roca caliza por la acción de la lluvia hace varios millones de años, y dio refugio a los habitantes de la isla durante mucho tiempo. Más exactamente hasta 1911, momento en que los pobladores de la cueva fueron desalojados por el gobierno en previsión de las próximas excavaciones.


Tal como se demostró en investigaciones recientes, estos templos, construidos entre el 3800 y el 2500 a.C., son alrededor de mil años más antiguos que las pirámides Giza, en Egipto.
Diseminadas en la campiña maltesa, las sólidas estructuras que conforman el templo de Hagar Quim llenan a los turistas de preguntas sobre los primitivos habitantes de la isla que, según se cree, provenían del sudeste de Sicilia.

La concepción del espacio, el sentido de la belleza y los diseños impecables provocan más dudas que respuestas. Pero, en todo caso, es allí donde se pone a prueba la curiosidad y el ansia de conocimiento de los viajeros que llegan a la ciudad.

Comino

La isla de Comino, cubierta de hierbas salvajes (especialmente comino, de donde viene su nombre), yace entre las islas de Malta y Gozo y está habitada por no más de una docena de granjeros. Sus caminos y senderos, arrebolados alrededor de las inusuales formaciones rocosas, proporcionan los únicos medios de comunicación de la isla. Ideal para aquellos que buscan unas vacaciones tranquilas, posee algunas ensenadas arenosas y bahías pequeñas -como la Laguna Azul-, donde es posible bañarse y disfrutar del sol mediterráneo.

Vida nocturna

El centro de la vida nocturna maltesa es, sin dudas, St. Julians, con un gran número de restaurantes, bares, clubes nocturnos y casinos. Entre los restaurantes se pueden encontrar ofertas de todas las cocinas del mundo: maltesa, china, malasia, italiana, turca entre otras. Los bares ofrecen una gran variedad de dulces para acompañar el café, desde tortas a delicados bombones de chocolate. En cuanto a los clubes nocturnos, harían las delicias de cualquier ávido consumidor de música electrónica.

Manjares mediterráneos


La cocina maltesa, igual que la identidad de los habitantes de ese archipiélago, está impregnada de los sabores de las diversas culturas que influyeron en la isla durante casi seis milenios de historia. Si bien todos los restaurantes sirven comida internacional, especialmente de la cocina italiana y francesa, vale la pena probar las especialidades maltesas. Entre ellas, el guiso de conejo o stuffat tal-fenek, o bien el conejo con ajo al vino.

La sopa de las viudas es otra comida típica y muy casera, hecha con huevos, vegetales, fideos y queso: ideal para el invierno. Como es de esperar en una isla, el pescado fresco es un clásico de la dieta maltesa. El lampuki, una especie local de carne blanca y firme, con vegetales, es una buena opción.
La cercanía de Italia se percibe en la variedad de pizzas y por los platos de maccherone y spaghetti con diversas salsas. Por las tardes, en el café Cordina, los pastizzi son los bocados con más salida. De origen turco, son masitas de hojaldre rellenas de ricota y queso.


Malta está salpicada de menhires, surcos tallados en la piedra, cavernas y catacumbas de origen y finalidad inciertos. En la capilla de los huesos se conservan, con un dudoso sentido ético y estético, guirnaldas de osamentas y cráneos de caballeros medievales armoniosamente expuestos sobre los muros del crucero. Por Malta pasó el capitán Alonso de Contreras, cuya autobiografía figura en lugar preferente en las antologías del género picaresco del Siglo de Oro español y ha dado soporte intelectual al inquieto Capitán Alatriste, del novelista español Arturo Pérez Reverte.

Deportes

Las cálidas y transparentes aguas de Malta son un buen escenario para el buceo. Los fondos marinos más bellos se encuentran al norte de Gozo y al sureste de Comino.
A pesar de los acantilados, Malta tiene estupendas playas. Las más arenosas y cálidas son las de Gnejna y Golden Bays, al noroeste de la isla. Allí se practican diversos deportes acuáticos como natación y windsurf.
Los paseos por las islas son otra práctica habitual de los turistas, que pueden recorrer Gozo o Comino en tan sólo una tarde.

La guía

    * Clima

El clima de todo el archipiélago es de tipo mediterráneo, con calurosos veranos y templados inviernos de escasas precipitaciones (medias de 578 mm. anuales).
De noviembre a abril las temperaturas medias rondan los 14º y de mayo a octubre los 25º, aunque entre julio y septiembre no es de extrañar que los termómetros lleguen a los 32º. El alto grado de humedad hace que el calor sea muy pegajoso, aunque por las noches sopla una brisa marina que lo atempera.

    * Transportes

En autobús
La mejor manera de desplazarse por Malta y Gozo es en autobús. Existe una red de autobuses públicos que llega a todos los lugares. Las zonas más turísticas están muy bien comunicadas con el resto de la isla.

En coche
Todo está muy cerca en Malta, incluso islas como Gozo o Comino se pueden recorrer fácilmente a pie. Aunque si lo que se quiere es recorrer los sitios más alejados de la capital, a los que se llega a través de estrechas carreteras repletas de curvas, lo mejor es alquilar un coche, pues los taxis cobran elevados precios.

En transbordador
Para desplazarse de Malta a Gozo existe un servicio regular de transbordadores. Cada viaje suele durar alrededor de 20 minutos. También hay un servicio que conecta Malta y Gozo con Comino, aunque sus horarios son muy irregulares.

    * Salud



La situación sanitaria en Malta es buena. La isla dispone de un sistema sanitario similar al de cualquier país de Europa Occidental. No es necesario ningún tipo de vacuna para entrar en el país.
El agua del archipiélago destinada al consumo humano no es de buena calidad, por lo que se recomienda tomar siempre agua embotellada.

    * Souvenirs

Los productos de artesanía son las compras más recomendables. Destacan, sobre todo, los encajes, las alfombras y las prendas de lana. Las figuritas de vidrio soplado y de plata son también otros de los souvenirs más codiciados por los turistas.
El lugar ideal para realizar las compras es el mercadillo de Valletta, que abre todos los domingos por la mañana. Se recomienda ir temprano, pues se llena rápidamente de gente.

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publicado el 22 de octubre a las 15.10
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