La región de los mil lagos
Al sur de la zona litoral se extiende una gran zona lacustre, un verdadero paraíso para los navegantes, aficionados a ir en canoa, a la pesca, a las setas, a la natación, a los paseos por los bosques y al silencio. La región más famosa es Mazuria, la región de los mil lagos. Allí se concentra la cuarta parte de los recursos de aguas lacustres de Polonia y entre ellas el lago más grande de Polonia, semejante a un mar pequeño, Sniardwy, con una superficie de 113 km2.
Los lagos están conectados por numerosos ríos y canales y forman la ruta de veleros más popular: la Ruta de los Grandes Lagos de Mazuria. Mazuria es una palabra mágica para muchos de los habitantes de Polonia; se asocia con el verano, con espacios acuáticos azules salpicados por la blancura de los veleros y con el espeso verdor de la Selva de Pisz. En Mazuria hay casas forestales escondidas en los bosques y fincas solitarias a orillas de los lagos, colinas vestidas de amarillos campos de colza y nidos de cigüeñas en los tejados de las casas.
Mazuria significa también los bulliciosos atracaderos veraniegos de Mikolajki, Wegorzewo o Gizycko, con animadas tabernas y un ambiente creado por el gran encuentro de la “hermandad de navegantes”, encuentros deportivos y conciertos de “szanty” (canciones típicas de navegantes y marineros).
Suwalszczyzna
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Al noroeste de Mazuria se extiende una región menos frecuentada, llamada Suwalszczyzna; esta parte de Polonia destaca por la belleza de su paisaje postglacial. La región es muy rica en planicies onduladas, colinas cubiertas de bosques, decenas de lagos con la línea de orilla diversificada, numerosos ríos y arroyos, cañones profundos y miles de grandes rocas. Aquí se encuentra el lago más profundo de Polonia, él Hancza (108,5 m) cuyas aguas son de una transparencia excepcional, y Wigry, un lago de una belleza extraordinaria que forma parte de un parque nacional. Sus alrededores ofrecen la posibilidad de ver y admirar su flora de tipo boreal; también se puede conquistar el pico Cisova, un “Fuji Yama” de Suwalszczyzna.
Los lagos permiten practicar cualquier tipo de deporte acuático; hay muchas playas protegidas y toda la región cuenta con una amplia red de alquileres de equipo acuático. Algunos lagos pertenecen a la llamada zona de silencio, donde está prohibida la entrada de lanchas motoras, motos acuáticas y barcos turísticos. Estos sitios son un verdadero paraíso para veleros, barcos a remo o bicicletas acuáticas. Es un terreno fantástico para la observación de aves acuáticas como cormoranes y para la pesca. Un pescador paciente puede llegar a pescar lucios o siluros de hasta 50 kilos. Un gran atractivo del lago Necko de Augustów es el telesquí acuático que sustituye a las lanchas motoras. En toda Europa hay pocas instalaciones semejantes.
La costa
La costa polaca es muy larga (más de 500 km) y sus playas son anchas y arenosas. La línea de costa es muy variada – las altas y pintorescas escarpas que llegan a decenas de metros de altura se alternan con vastos médanos llanos. Gracias a la presencia de bosques resinosos y moléculas de yodo, el aire tiene propiedades medicinales. Por esa razón en la orilla del Báltico hay muchos balnearios abiertos todo el año, y uno de los más populares es Kolobrzeg, en el que se encuentran manantiales de agua salada explotados desde el siglo VII.
La costa báltica goza de una amplia oferta de diversión: playas vigiladas, toboganes acuáticos, canoas, veleros y tablas de windsurf , hay también bellos paseos marítimos en los que están situados varios bares y puestos especializados en pescado frito. Y si hay suerte, por la mañana en los lugares recónditos y salvajes se puede encontrar un verdadero tesoro, el ámbar.
El ámbar se aprecia desde hace muchos siglos. En la antigüedad existían rutas que llevaban de Roma a la orilla del Báltico. Se creía que el ámbar ayudaba a conservar la juventud, la belleza y la salud, servia para hacer esculturas, joyas, amuletos y curar fiebre, dolores de cabeza, insomnio y mala digestión. Hoy día sabemos que el ámbar emite iones negativos, buenos para el organismo humano. La pomada de ámbar o, incluso mejor, tintura hecha con alcohol y trocitos de ámbar sin pulir cura dolores reumáticos. Castaño, amarillo o verde, sigue siendo material para la fabricación de joyas y bisutería que se puede comprar en toda Polonia, pero con mayor facilidad a lo largo de la costa báltica. El ámbar es más antiguo que el mar Báltico; se formó hace unos 40 millones de años de la resina de un árbol conífero del que se sabe poco, y en su mayor parte se compone de carbón (79%), oxígeno, hidrógeno y azufre. Si lo frotamos ligeramente, atrae trocitos de papel; metido en agua muy salada siempre saldrá a la superficie. En busca de ámbar hay que ir después de una tempestad provocada por vientos fuertes del noreste, a las 4 ó 5 de la mañana. El ámbar más precioso es el que tiene dentro de sí plantas o animales pequeños.
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El turista puede visitar también puertos pintorescos, faros antiguos y largos muelles de madera que penetran en el mar, el muelle más famoso, uno de los más largos de Europa, está en Sopot.
A la orilla del mar al turista le esperan sitios que están de moda, llenos de vida, como Miedzyzroje, Ustronie y Mielno. Le esperan pueblos y ciudades históricas como Szczecin, Gdansk, Kamien Pomorski y pequeñas aldeas que conservan su carácter de pueblo pescador.
En la costa polaca hay dos parques nacionales. El Parque Nacional Wolinski (Wolinski Park Narodowy) se encuentra en la isla más grande polaca, la isla de Wolin. Bajo su protección están el acantilado y el pigaro, mientras que en el otro parque, Parque Nacional Slowinski, incluido en la lista UNESCO de Reservas de la Biosfera, están dunas móviles más grandes de la Europa Central (las más altas alcanzan altura de 40 metros). El viento hace que las dunas adopten formas curiosas: olas alargadas, valles y colinas. Las más activas desplazan con una velocidad de 10 metros por año. El centro turístico de la región es la ciudad Leba, cuyos principios datan del siglo XIII. En el siglo XVI quedó destruida por las tempestades y sepultada bajo el arena. Reconstruida, la ciudad es ahora el punto de partida para las rutas “arenosas”.
La península de Hel es otro lugar excepcional. La estrecha lengua de tierra (de unos 200 metros de anchura aproximadamente) está rodeada de agua por ambos lados, lo cual provoca la existencia de dos tipos de microclima: el área norte donde soplan vientos fuertes es popular entre los aficionados al windsurf, mientras que la del golfo que está en la parte sur, protegida por las dunas y los bosques, domina un clima cálido y tranquilo.
La ruta de nidos de águilas
Al sur de Polonia se encuentra una ruta turística única llamada Szlak Orlich Gniazd (Ruta de Nidos de Águilas), formada por una serie de ruinas de varias decenas de fortalezas procedentes del siglo XIV y XV situadas sobre las colinas y rocas calizas. Algunas de ellas fueron fundadas por el rey Casimiro III el Grande, otras pertenecían a varios obispos y príncipes. Hoy día sólo quedan ruinas que forman parte del paisaje. Los más famosos son los castillos de Bobolice, Mirow, Olsztyn, Tenczyn y Ogrodzieniec. Este último se considera las ruinas más bellas de Polonia.
Durante la turbulenta Edad Media, los señores feudales construyeron todo un sistema de castillos estratégicamente situados en las vertientes y cimas de las colinas evocando gigantescos nidos. El primero de ellos es el de Ojcow, situado en el interior del Parque Natural del mismo nombre y uno de los parajes más bellos del valle del Jura de Cracovia excavado entre paredes calcáreas y en medio de una exuberante vegetación que esconde más de 780 especies. En las paredes rocosas abundan las grutas, hay multitud de gargantas, arroyos y numerosas formas pétreas con pintorescas y originales formas. Las más características son la denominada Maza de Hércules y la Aguja de Deotima. Siguiendo el camino se llega a Zamek, uno de los castillos más bellos de Polonia, en el pueblo de Pieskowa Skala con un Castillo muy bien conservado gracias a una excelente restauración llevada a cabo de 1948 a 1970 y donde se puede disfrutar con una excelente colección de arte europeo.
Después , La Ruta de Nidos de Águilas atraviesa la zona de Jura de Cracovia-Czestochowa, donde se encuentran las ruinas de los castillos de Ogrodzieniec, Mirow, Bobolice y Olsztyn. Vistas fantásticas de prominencias calcárea, hermosos bosques y reservas naturales bordean el camino. Esta zona es la región preferida de los aficionados a la escalada de rocas, a la hípica y a la bicicleta.
En lo alto de una de las colinas jurásicas que abundan en la región, se encuentra la ciudad de Czestochowa con su célebre santuario de Jasna Gora en le que se venera la Virgen Negra. Es el lugar más santo de Polonia y uno de los centros de peregrinación más importantes del mundo. Se dice que a él acuden cada año entre cinco y siete millones de peregrinos, cifra sólo superada por Roma y Lourdes.
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La visita de Monasterio de Jasna Gora suele comenzar por la Basílica de la Santa Cruz, de estilo gótico con una hermosa torre de 105 m. de altura. Destacan en su interior la Portada renacentista, la Capilla de San Pablo, barroca, la Capilla de las Reliquias y los Jablonowski, de dos plantas de altura y la Capilla de la Natividad de María con la Virgen Negra, muy venerada y nombrada Reina de Polonia por el Papa Clemente XI, según la tradición fue tallada y pintada en Jerusalén durante el nacimiento del Cristianismo. Los edificios adosados a la Basílica son la Sacristía con frescos de Dankwart de 1693, la Sala de los Caballeros, renacentista, el Tesoro, de una gran riqueza que tiene como principal pieza el relicario de Nuremberg de 1510, la Biblioteca que cuenta con más de 40.000 volúmenes, el Museo en el que se cuenta la historia de este Monasterio y el maravilloso Claustro.
Montañas y valles
Los amantes de la montaña deben visitar Polonia. El sur del país está rodeado por las cadenas de Cárpatos y Sudetes. Las montañas polacas acogen 10 parques nacionales. Las rutas están perfectamente organizadas y, sin embargo, no hay puestos con hamburguesas, caminos asfaltados o terrenos privados vallados. Hace falta una mochila con comida, buen calzado y una pizca de valor.
La cadena más alta de los Cárpatos es el Tatra. Para poder apreciar su belleza no hace falta subirse a los picos, basta con dar un paseo por uno de los valles, como de Koscieliska, Chocholowska o Rybi Potok. El Tatra se divide en Alto y Occidental. El Tatra Alto requiere más experiencia, pero él que recorra una vez la ruta de Orla Perc (Sendero de Águila) o suba a Koscielec, Swinica o al pico más alto Rysy (2499 m sobre el nivel del mar), siempre querrá volver a estos sitios. Es aquí donde se puede ver la cascada más grande de Polonia, la Wielka Siklawa (70 m de altura) y donde el glacial dejó su huella en forma de decenas de lagos postglaciales de color verde esmeralda. El más grande y a su vez el más accesible al turista el Morskie Oko (Ojo del Mar) con una superficie de 35 hectáreas; para ver los milagros acuáticos de la naturaleza en Dolina Pieciu Stawow (Valle de las Cinco Albuferas) o en Dolina Gasienicowa (Valle de la Gasienica), hay que esforzarse un poco más.
Zakopane es la pequeña "capital" de los Tatras polacos. Desde aquí parten numerosas rutas para adentrarse en las montañas, siendo un punto de encuentro para todos los aficionados del montañismo. Una nutrida red de senderos recorre todo el macizo que junto con numerosos y encantadores refugios hacen las delicias de cualquier caminante.
El Tatra Occidental es más seguro y acogedor para turista; le ofrece más espacio, más verdor y cuevas. Con un poco de suerte en cualquier ruta del Tatra se puede ver marmotas y gamuzas, dos especies protegidas. En Tatra se sigue cultivando la vieja costumbre de saludar a los demás turistas, presentes en las rutas. En el camino se puede descansar entre pinares negros y en grandes refugios.
En el paisaje de los Tatras se diferencian tres tipos de ecosistemas. Las praderas, enclavadas al pie de las montañas, salpicadas de bosques, es el escenario de la vida rural. El ganado se desperdiga por estas enormes y mullidas alfombras verdes que junto con el incipiente turismo y la artesanía local forman la fuente de ingresos de la zona. Un poco más arriba, extensas masas forestales cubren las montañas, hayedos, abetos, abedules y píceas ascienden hasta los 1800 metros.. Más arriba, las especiales características climáticas con inviernos muy rigurosos conforman el paisaje de alta montaña, con numerosos lagos y praderas donde en primavera aparece una rica flora, bajo multitud de afilados picos de granito.
Los Cárpatos tienen numerosas cadenas montañosas. Beskides y Gorces con sus suaves colinas cubiertas de bosques encantarán al turista aficionado a paseos largos y tranquilos.
En Pienines existe la posibilidad de participar en un descenso original por la garganta del río Dunajec. Desde hace más de 100 años los balseros de montaña pasean a los turistas en sus balsas de cinco botes estrechos, atados por un excitante camino en el corazón de Pieniny. En los 15 kilómetros a recorrer el río da tres grandes vueltas, serpenteando entre monumentales bloques de rocas.
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Una ventaja indudable que diferencia a Beskides y Pienines del Tatra es el hecho de que las rutas son menos frecuentadas por los turistas, especialmente en otoño, cuando las montañas se llenan de colores: en septiembre y octubre las pendientes cubiertas de hayas se ponen rojas, y los prados de la montaña alta se visten de muchos colores. Muy temprano por la mañana en los claros de los bosques se puede ver manadas de corzos y ciervos de los Cárpatos o algún alce solitario, en el cielo vuelvan halcones, azores, buharros y águilas reales.
Los Sudetes
Las montañas Sudetes, situadas al suroeste del país son fáciles de conquistar ya que no hace falta subirlas, es más bien pasear. Los Sudetes son una de las regiones turísticas mejor organizadas de toda Polonia. Son un mosaico de cadenas montañosas de carácter variado: desde el monumental grupo de Karkonosze, pasando por las formas fabulosas de Góry Stołowe (Montañas de la Mesa), hasta las elevaciones bajas y extensas de Góry Izerskie (Montañas Izerskie), Bialskie (Montañas Bialskie) o Zlote (Montañas Doradas). Aquí se puede admirar cascadas escondidas en los bosques, grandes cuencas postglaciales, penetrar en laberintos de rocas, encontrar minerales de mucho valor o sacar fotos a los musmones. Durante los siglos pasados se denominaba a los Sudetes "el tesoro de Europa"; piedras preciosas procedentes de esa región hasta hoy día adornan muchas casas antiguas en Francia o en Italia. También en nuestros tiempos es posible encontrar entre las rocas piedras como jaspe, cristal de roca, hialino, granate, topacio, ágata, amatista, e incluso jade.
Los amantes de las rocas y los coleccionistas de ésas encontrará aquí principalmente en los Montes Kaczawskie, la mayoría de los minerales conocidos.
Admiración y recogimiento despiertan los castillos de Bolków, Czocha, cerca de Sucha, la iglesia de Wambierzyce, con su famoso vía crucis, el templo de Wang, en Karpacz, la capilla de las 3000 calaveras humanas de Czermna, la basílica de Strzegom, el conjunto monástico de Krzeszów, los diversos conjuntos parque-palacio y balnearios, así como las interesantes ciudades de Jelenia Góra, Walbrzych, Klodzko y Ladek Zdrój. Estas últimas, junto con Karpacz y Kamienna Gora son lugares ideales para realizar una excursión por los Sudetes.
Los Sudetes son montañas perfectas para quienes gustan de un turismo activo. En el territorio de éstos se encuentran 3000 km de itinerarios turísticos señalizados, incluido un tramo de la ruta transeuropea E-3, que va desde el Atlántico hasta el Mar Negro. Los partidarios de las escaladas de montaña y la espeleología encontrarán en los Sudetes unas condiciones extraordinarias para sus entrenamientos en Krucze Skaly, cerca de Karpacz. Para los ciclistas de montaña estas cimas suponen un reto, sobre todo la más elevada de ellas, el monte Sniezka (1.602 m).
En los Sudetes se puede pasar el tiempo de ocio en actividad a lo largo de todo el año. En verano, se pueden escalar las rocas; en invierno, se puede hacer uso de las excelentes pistas de esquí en las comarcas de Szklarska Poreba y Karpacz; en la primavera tardía, se puede recorrer en kajak de montaña los torrentes y el río Bóbr, mientras que en otoño, durante los recorridos a pie, se puede admirar el pintoresco paisaje de estas montañas. A los amantes de los caballos les invitamos en septiembre a la localidad a Karpacz, donde se celebra el Gran Concurso "Rodeo".
En los Sudetes se encuentran también excelentes balnearios, entre los que destacan los de Ladek, Kudowa, Swieradow, Polanica, con los manantiales más antiguos, y Cieplice (Jelenia Gora), conocido ya en el siglo XII por sus valores terapéuticos. A los visitantes les sorprenderá la cantidad y belleza de los monumentos históricos, los certámenes culturales, así como la hospitalidad de sus habitantes.
Festividades
Por todo el país hay cientos de acontecimientos a lo largo del año. Destaca en marzo el Festival Internacional de Teatro en Cracovia; en abril, el Festival de Música Sacra en Czestochowa y el de Música de Primavera, en Poznan.
En mayo tiene lugar el festival de Jazz en Wroclaw; en junio, la feria polaca de arte folclórico en Kazimierrz Dolny y el festival de Música Antigua, en Stary Sacz.
En junio y julio se puede disfrutar del festival Mozart en Varsovia y en agosto, del festival internacional de órgano, coros y música de cámara en Gdansk.
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Cada mes de junio el barrio de Kazimierz, en Cracovia, es el escenario del Festival de la Cultura Judía, que trata de rescatar la importante huella hebrea en la ciudad con exposiciones, charlas, conciertos y proyecciones.
En septiembre se celebra el festival internacional de música en Varsovia. En Wroclaw se celebra el Festival Internacional de Oratorio y Cantata, y cada cinco años, el concurso internacional Federico Chopin en Varsovia.
En diciembre el acontecimiento principal es el festival 'Wro-Sound Basis Visual Art' en Wroclaw.
Las fiestas más tradicionales en Polonia son las de Navidad, Pascua y Pentecostés, con ritos y tradiciones peculiares pero no muy diferentes a los de España.
Deportes
Se puede practicar durante la temporada de noviembre a abril o mayo en las regiones del sur del país.
La vela es uno de los deportes más populares que se puede practicar tanto en el mar abierto y en el Golfo de Gdansk, como en las aguas interiores. Con multitud de lagos comunicados entre sí o canales y grandes ríos, Polonia es un lugar ideal para el piragüismo, el kayak y el windsurf.
Polonia tiene una gran riqueza de peces y practicar la pesca es más barato que en los países de Europa occidental.
Es un paraíso para la caza menor y mayor, con dos posibilidades originales: cazar bisontes y participar en las cacerías del zorro que se siguen haciendo a la antigua usanza. Además hay abundancia de ciervos, alces y jabalíes. Y todo a precios interesantes.
La guía Polonia tiene unas estaciones climáticas notablemente definidas. Las precipitaciones más abundantes se producen en los cálidos veranos. Los inviernos son fríos, con nieve en las zonas de montaña. Mientras que en pleno verano se pueden superar los 30º, en invierno se alcanzan los -20º en las regiones orientales y montañosas.
La mejor época para visitar Polonia es un verano un poco ampliado: desde final de la primavera hasta principios del otoño.
Tren
Los tipos de trenes son el Eurocity, Intercity y Exprés. Hay cómodas redes de ferrocarril por toda Polonia.
Autobús
En todo el territorio nacional circulan en líneas normales y rápidas los Autobuses de la Comunicación Automóvil Nacional.
Coche
Polonia posee una red de carreteras ampliamente desarrollada y numerosas gasolineras a lo largo del país en las que se puede repostar cualquier tipo de producto. Por tanto el coche, que se puede alquilar con facilidad, es una opción a tener en cuenta.
Bicicleta
Es un medio de transporte cada vez más utilizado ya que las carreteras son llanas y proliferan los albergues juveniles.
Es una cocina elaborada en la que destacan: las sopas, especialmente el «barscz», a base de remolacha que se sirve con ravioles rellenos; el qrenque y los embutidos ahumados; la carne tártara; los platos de caza y el «bigos», una especie de cocido sabroso y contundente.
El país produce buena cerveza. Las principales marcas son: Zywiec, Okocim y EB. El vodka es originario de Polonia y está considerado el mejor. Las principales marcas son: Wyborowa y Zubrouka.
Es un país bastante seguro, aunque ha aumentado la delincuencia desde el cambio de sistema político. En las estaciones y aeropuertos es necesario cuidar bien del equipaje, de las bolsas y mochilas, y cómo no, de los bolsillos.
Los productos más interesantes que se pueden comprar en este país son: gran variedad de discos de Chopin, objetos de madera (cajas, muebles...) y ámbar, la plata y el oro que se consiguen a buen precio, así como el cristal tallado a mano, los artículos de piel y los bordados de lino.
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