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(Nota: el presente texto está pensado desde la experiencia
mexicana pero, debido a las similitudes tan grandes que existen
entre nuestros países latinoamericanos, en muchos aspectos
puede aplicarse a cualquier viajero que viva, desde el Río
Bravo hasta la Tierra del Fuego).
A partir de mi investigación al respecto, de todo lo que
hice para poder viajar, se desprenden estos 14 consejos sobre
cómo conseguir tarifas baratas, cosas gratuitas, reducción
de gastos, etc. , que espero puedan ser de su utilidad algún
día, cuando ustedes, amables lectores, se decidan a realizar
ése sueño que siempre han tenido de viajar.
- Consejo 1: Determinar la época en que uno quiere
viajar
A Europa, la mayoría de las personas quiere viajar durante
el final de la primavera y el verano. Viajar en estas épocas
tiene ventajas y desventajas.
Ventajas: Si se es muy joven, podrás hacer amistades.
Habrá jóvenes con mochilas por todos lados. Hace
calor y es agradable. También hay eventos, conciertos de
todo tipo y festivales por muchas ciudades de Europa. Particularmente,
es una época excelente para visitar el mediterráneo.
No es neceario ir a Mónaco o Niza. También existen
lugares tan bellos y divertidos como Valencia, Nápoles.
E incluso hermosas ciudades como Dubrovnik, en Croacia, en el
mar adriático. Y esto hay que recalcarlo. No solamente
los países de la Unión Europea son bellos.
Desventajas: Todo es más caro. Hay aglomeraciones.
Puede pasar que no puedas tomar un tren porque no hay cupo. Esto
ocurre a veces en España, sobre todo en agosto, cuando
inician las vacaciones de verano. Puede dificultarse, incluso,
encontar hostales. Es posible encontrar mochileros que pensaban
ir a una ciudad y se quedaron varados en otra porque no encontraron
hospedaje.
En términos de economía, quizás sea más
barato visitar Europa a finales de otorño y en invierno.
Los lugares turísticos siguen existiendo, las diversiones
también y en algunos lugares se añaden otras como
la nieve. En casos como los hostales, los servicios son aún
de mejor calidad, porque hay menos personas. Y además sigue
habiendo otros mochileros con los cuales compartir experiencias.
De cualquier forma, si solamente puedes viajar en verano, en los
siguientes párrafos encontrarás consejos útiles.
- Consejo 2: Qué lugares visitar para que resulte
más barato
Los países no son sus capitales. Si bien muchas personas
quieren conocer Paris, Londres, Roma, hay otras ciudades, menos
caras y que ofrecen también muchos atractivos. Si uno no
tiene mucho dinero, es preferible visitar las ciudades más
caras (Florencia, Venecia, París, Londres, etc.) por tres
o cuatro días y luego ir a otros sitios menos conocidos
de los mismos países.
Por ejemplo, si uno piensa en República Checa, lo primero
que llega a nuestra mente es Praga. Praga, si bien no es una ciudad
cara, en comparación con Londres o Paris, lo es en comparación
con las otras ciudades checas que también tienen atractivos.
Por ejemplo Olomouc, en Moravia, o Brno, que tienen sitios históricos,
castillos (¡más de mil!) y escenarios naturales bellísimos.
Además, son lugares económicamente más razonables
y cercanos a ciudades que también tienen interés
turístico, como Viena.
La ciudad más cara de Europa es Londres. Se debe tomar
en cuenta que su moneda, la libra esterlina, equivale a un euro
con cincuenta centavos, aproximadamente. Tomando en cuenta esto,
un desayuno ligero en Londres puede costar 6 euros (4 libras esterlinas)
mientras que en Barcelona, un desayuno con las mismas características
puede tener un costo de 4 euros. Cabe aclarar que entre las ciudades
más importantes, Madrid sorprende por sus precios razonables
en comparación con Londres o Paris.
- Consejo 3: Cómo encontrar la mejor tarifa aérea
Al principio, sobre todo en Internet, algunas tarifas aéreas
pueden parecer costosas. No te desanimes. Normalmente, las compras
directas carecen de descuentos y ciertas facilidades. Y aunque
lo más recomendable para comprar un boleto es una agencia
de viajes, entrar, de tanto en tanto, a las páginas de
las líneas aéreas puede ser útil porque a
veces hay ofertas especiales (algunas de ellas solamente si se
compra por Internet) o facilidades de pago, sobre todo en invierno.
Algunas de ellas consisten en un boleto de ida y vuelta a un costo
bajo, si el boleto de regreso se hace antes de determinada fecha
(a veces es un mes y medio, a veces tres semanas, etc. ).
No obstante, lo mejor es, siempre, ir a una agencia de viaje.
En ellas, normalmente te atenderá una señora o señorita.
Desde el principio trata de ser cordial con ella. Esto puede sonar
obvio, pero es importante mantenerlo presente, porque, en un determinado
momento, ella será uno de tus apoyos más sólidos
para realizar tu viaje.
Como no tienes mucho dinero explica sin rodeos con qué
presupuesto aproximado cuentas, qué lugares quieres visitar
y más o menos cuánto tiempo vas a estar. No importa
que sea diciembre y tú quieras viajar en julio del siguiente
año. Además de que los boletos resultan más
baratos mientras sean comprados con mayor antelación, la
agente de viajes te tomará en cuenta si surgen ofertas,
si hay paquetes “buenos, bonitos y baratos”, etc. Recuerda
que debes hablar de tanto en tanto y acudir no a una, sino a dos
o tres agencias de viajes como mínimo. Pero siempre sé
cordial y trata de comunicarle a ella tu ánimo de viajar.
Trata de contagiar tu entusiasmo. Eso siempre ayuda, básicamente
por dos razones:
a) Ella va a buscar las mejores opciones (y las más baratas)
para uno. En una buena parte, nuestro sueño de viajar depende
de la forma en que ella trabaje.
b) Normalmente, con sus contactos, ellas pueden aconsejarte y
orientarte sobre cosas que escapan, estrictamente, a conseguir
boletos: pueden contarte experiencias de otros viajeros con respecto
a comidas, ropa y situaciones en determinados países, decirte
de asociaciones (de maestros, estudiantes, profesionistas, etc.)
que podrían ser útiles para conseguir seguros de
viaje, descuentos, etc..
Ahora, si quieres de plano encontrar aún más facilidades,
otra cosa que se puede hacer es buscar a algún pariente
o familiar, cuyo trabajo requiera de viajar por avión continuamente.
Sé que puede sonar disparatado, pero a veces éstos
viajeros de trabajo acumulan tantas millas que logran conseguir
descuentos importantes o boletos gratuitos. Uno puede negociar
con ellos y así conseguir un boleto barato. Al final de
cuentas, un boleto de avión gratis, aunque sea internacional,
pierde su encanto si no va a ser utilizado. Para estas personas,
a veces, es preferible el dinero. Un viaje que hice a Estados
Unidos, por ejemplo, lo hice comprando mi boleto de esta manera
Buscando en las agencias y en Internet, fue que me encontré
con la sorpresa de que viajar en avión a Europa no era
mucho más caro que ir a Cancún o Huatulco. De hecho,
es más caro viajar de la Ciudad de México a Cancún
que que de la misma capital mexicana a Miami. En proporción,
es más caro ir de San Luis Potosí a Ciudad de México
que a París. Y si viajas desde Estados Unidos es aún
más barato. Eso es algo de lo primero que se aprende cuando
uno comienza a soñar con un viaje: México es un
país que tiene servicios muy caros.
Por último, trata de conseguir un boleto de avión
que incluya la posbilidad de cambiar la fecha del vuelo de regreso
a una tarifa más barata. Esto es muy importante, porque
¿quién sabe? Quizás desees quedarte más
tiempo porque tu presupuesto aún da para un poquitín
más.
- Consejo 4: Optar siempre por un hostal, compartir la renta
de un departamento por un mes y los trenes como hospedaje.
En México, aunque hay hostales en muchos sitios turísticos,
el hostal no está dentro de la cultura de viaje. Muchos
jóvenes que desan viajar ni siquiera saben que existe la
posiblidad de los hostales o los famosos “Bed and Breakfast”.
Hostales.El hostal es la forma más barata que existe,
pues, normalmente, cuesta entre 12 y 20 dólares la noche.
Claro, compartes habitación con otras personas (a veces
cuatro, a veces tres, a veces seis) y tienen el desayuno incluído
(jugos, cereal, leche, pan con mantequilla y mermelada, fruta,
chocolate, café, etc.). Hay hostales independientes y hostales
que pertenecen a dos organizaciones mundiales: http://www.iyhf.org/home_esp.html
y http://www.hostelseurope.com .Estas organizaciones mundiales
mantienen un nivel de calidad en casi todos los hostales que las
integran. Esto signigica que si llegas a un hostal de alguna de
ellas, en el país que sea, incluso México, éste
contara con servicios buenos. Cuartos limpios, seguridad (aunque
uno debe tomar sus precauciones), baños limpios (el que
me tocó en París era muy bueno y la regadera estaba
en mi propio cuarto), Internet, bar, salas de lectura, de fumar,
cocina amplia, lugares de descanso, información, teléfonos,
etcétera. Para ello, debes comprar una tarjeta de alguna
de ésas asociaciones en cualquier agencia de viajes. Esta
tarjeta que no es cara e incluye un libro con todos los hostales
que hay en el mundo (de la organización a la que te afilies)
y un cuaderno con bonos y descuentos para museos, restaurantes,
etc. .
Una gran cantidad de hostales cuentan con páginas de Inernet,
así que puedes buscar el hostal que más se acerque
a tus necesidades. Y debes tomar en cuenta que, incluso en los
hostales debes reservar. El hostal te ahorrará mucho dinero,
te proporcionará la oportunidad de hacer amistades, intercambiar
tips con otros viajeros y de convivir con otras culturas o encontrar
paisanos o personas que hablen castellano. En lo personal, cuando
estaba en los hostales, veía a las familias danesas viajando
juntas (desde la abuelita hasta el nieto mas pequeño) y
me preguntaba por qué no habíamos incorporado de
manera más profunda esta forma de viaje en México,
que tiene menos posiblidades económcas que Dinamarca. Incluso
muchas familias norteamericanas suelen viajar de esta manera.
De hecho, viajar en grupo en Europa representa, también,
un ahorro, pues en los hostales hay descuentos (también
en los trenes) y además tienes la posiblidad de dormir
con personas conocidas en la misma habitación.
Una cosa importante, respecto a los hostales, es buscar uno que
se encuentre cerca de un supermercado y de una estación
del metro. Así podrás comprar tu comida sin tener
que cargarla grandes distancias y aprovechar la cocina del hostal.
Y en el caso del metro, bueno, normalmente, después de
un día largo de paseo no es muy agradable caminar todavía
durante varios minutos para llegar al hostal a descansar un rato.
Compartir departamento. Existe otra opción: si conoces
a alguien que estudie un doctorado o maestría, pedirle
que, por un mes, tú compartas una parte de los gastos del
piso y así tomas como referencia esa ciudad para viajar.
Por ejemplo, si conoces a alguien en Madrid con quien compartir
el piso uno o dos meses (el más barato te costaría
entre 250 y 300 euros por mes aprox.), de ahí te desplazas
a las otras ciudades en tren o avión (cuando yo estuve
en Madrid, descubrí que había ofertas de un fin
de semana en Londres, boletos ida y vuelta, con dos noches de
hotel, muy baratos). Esta opción puede resultar atractiva
si el viaje será largo. En este caso, es mejor que sea
en una ciudad con muchos atractivos, a la cual uno quiera conocer
y dusfrutar poco a poco. Madrid es un buen ejemplo, pues es una
ciudad barata (mucho mas barata que Paris) pero hermosa y con
muchos atractivos, y de ahi uno desplazarse a Paris, Barcelona,
Lisboa, Sevilla, etc.. En el caso de España, se puede mencionar
que hay muchos estudiantes mexicanos que en el verano aceptan
que otros compartan sus pisos por julio y agosto.
Trenes . Aprovechar tu pase de tren para dormir. A veces, para
economizar, puedes usar el tren a manera de hostal, mientras te
trasladas de una ciudad a otra. Viajar de noche es lo más
recomendable, salvo en ciertos recorridos donde el paisaje puede
ser muy hermoso (en Suiza, por ejemplo). Normalmente, los trenes
más recomendables, que hacen recorridos dentro de un solo
país son los Intercity. Los Intercity alemanes son sorprendentes
y muy cómodos. También los trenes holandeses lo
son. Ahora ¿Cómo solucionar lo de la reconfortante
ducha? En algunas estaciones hay regaderas públicas. La
calidad varia mucho de una ciudad a otra. En Holanda, por ejemplo,
las duchas son muy limpias, incluso los sanitarios, los cuales
hay individuales y su costo no excede los dos euros. En otras
ciudades como Praga y algunas italianas, la calidad es, por lo
general, mala, así que, si puedes evita tratar de bañarte
ahí o lleva unas sandalias que, seguro, tirarás
cuando salgas de bañarte.
De preferencia, trata de viajar en asiento numerado para poder
descansar y estirar los pies. No importa que sea en Segunda clase
(los mayores de 30 años no pueden comprar boletos de Segunda
clase, solamente de primera). Normalmente, si viajas solo o con
otra persona, viajar en un gabinete puede ser incómodo,
si en él van otras cuatro personas en grupo, pues éstas
se apropiarán de casi todo el espacio (me ocurrió).
En cambio, un recorrido de París a Ámsterdam en
los vagones de Segunda, pero en asientos regulares, prácticamente
pude acostarme y dormir muy cómodamente toda la noche (hasta
que me despertó el de losboletos).
- Consejo 5: Reunir toda la información posible de
los sitios a visitar
Viajando es donde cobra importancia aquella frase de que “Información
es poder”. Si tienes posiblidad, debes comprar poco a poco,
algunas guías de viaje de las ciudades a las que tengas
pensado viajar. A mi, por ejemplo, comprar una pequeña
guía de Londres (la más barata, de 90 pesos en Samborn´s)
me ayudó a conocer toda “La City” de la capital
británica (La city es el centro histórico). Un ejemplo.
En esa guía me enteré que un autobús que
se toma en la Estacion Victoria (creo que es el 24) recorre los
mismos lugares que esos autobuses “sightseeing” (que
hacen recurridos por los lugares turísticos). Así,
sencillamente abordé dicho camión y me fuí
bajando en cada lugar que quería conocer. De Trafalgar
Square a la Abadía de Westminster, etc. Ahora, si no quieres
gastar en eso, pues está la Internet y los consejos que
pueden darte otros viajeros. Lo que importa es estar lo mejor
informado posible.
Ahora, si no tienes dinero para comprar la guía o simplemente
no quieres gastar en eso, puedes recurrir a las bibliotecas públicas
o de las universidades y pedir guías de distintos países.
Ahí, rescata la información que desees, copiala
y ya está
Otra fuente que te va a ayudar es la misma información
que se da en los centros de información turísticos.
Pides un mapa (normalmente son gratuitos) y ahí verás
qué líneas del metro o del transporte pasan por
los lugares más importantes.
- Consejo 6: Hacer contactos con personas o amigos en Europa
Otra cosa que puede ayudar es tener contactos en Europa. Siempre
habrá un amigo de una tía de una amiga que tiene
un conocido en Bruselas, en Roma, en Ámsterdam, etc. Por
ejemplo, en mi caso, un amigo conocía a otro amigo que
su hermana vivía en Londres. De esa forma, yo me ofrecí
a llevarle cosas de San Luis Potosí (mi ciudad) a ella.
Eran chocolates Constanzo (solamente los hacen en San Luis), dulces,
cartas y cosas así. Era una cajita. Se los entregué
(ella fué a mi hostal a recoger el paquete y me invito
a desayunar) y al cabo de dos días, me invitó a
que, en lugar de seguir en el hostal, me quedara en su departamento
y así me ahorre 75 libras (como 110 euros) pues los hostales
de Londres son los más caros de todo Europa (más
del doble que los de París que apenas cuestan entre 12
y 20 euros).
El caso de esta amiga de Londres es interesante, pues ella viajo
al Reino Unido como “au pair” para estudiar y esa es
otra de las opciones que existen.
Y hay un recurso más: amigos de Internet. Gracias a ellos
yo estuve en República Checa, en Italia y en España
muchos días, pues tuve el privilegio de hacer amigos muy
agradables con los cuales viajé, compartí y me divertí
mucho. Y son amigos que haces para toda la vida. Nada menos que
hace unas semanas me ha llegado un regalo de mis amigos checos
y esoy en contacto permanente con mis amigos italianos y españoles.
Aunque claro, éstas amistades se forjaron en un año
de correo electrónico o ICQ, de llamadas por teléfono,
etc.. y el viaje simplemente las consolidó.Y ahora mi sueño
es que ellos vayan a México y llevarlos a conocer muchos
lugares.
- Consejo 7: Planear lo más importante (el primer
destino y el presupuesto)
Una de las cosas más importantes para planear es el día
de tu salida en el avión. Mientras hagas con más
antelación la reserva de tu avión, más barato
será. Si piensas ir a Europa en junio y reservas en mayo
será carísimo. Otra cosa que debes hacer es tener
reservado el primer hostal u hotel al que vas a llegar. Es decir,
tener un destino seguro en la primera ciudad que visites. Saber
que esa noche tendrás dónde dormir. De ahí,
pues quizás puedas improvisar o llevar un itinerario. Yo
llevaba un programa, pero, nomás llegar a París
lo modifiqué todo porque la ciudad me fascinó. Y
luego lo modifiqué en Holanda, y en República Checa
y en Italia….. y para no hacerla más larga, yo no
pensaba ir a Portugal y hasta a Lisboa fui a dar.
Otra cosa que se puede (y debe) planear es el presupuesto máximo
diario. Ajustarse en lo posible, pues el dinero es importante.
Normalmente, siempre tratar de cambiar los cheques de viajero
fuera de los sitios turísticos, pues en ellos el costo
del cambio es alto. Puedes ahorrarte hasta tres euros en cada
transacción (y quizás más). Y si tienes tarjeta
de débito, pues sacar el presupuesto de tres o cuatro días
del cajero para que solamente se te cobren los tres o cuatro euros
que cuesta cada transacción (al menos eso costaba en Caja
de Madrid). Y claro, llevar dólares escondidos en algún
lado, para emergencias.
- Consejo 8: Buscar las entradas gratuitas museos y sitios
turísticos.
Normalmente, los museos en Europa tienen fechas cuya entrada
es gratuita para el público. Estas fechas varian de ciudad
en ciudad, pero invariablemente existen, como también existen
horarios y días donde las tarifas son más baratas.
Esta información es fácil de conseguir en cualquier
módulo de información. Así, por ejemplo,
cada tercer domningo del mes, en París, el Museo del Louvre
tiene la entrada gratuita.
- Consejo 9: Llamadas por teléfono baratas y cybercafés
Comparado con México, las tarifas de las llamadas telefónicas
internacionales desde Europa son increíblemente baratas.
Y tienes muchas opciones. Puedes hablar desde un locutorio (un
negocio dedicado a las llamadas telefónicas internacionales)
los cuales abundan en casi tdos los países europeos. O
puedes optar por una tarjeta telefónica, las cuales, normalmente
cuestan 5 euros.
En el caso de los locutorios, simplemente busca el que ofrezca
la tarifa más barata. En el 2002, llamar ocho minutos,
desde Roma a San Luis Potosí, me costó a eso de
1.50 euros. Una tarifa similar me encontré cuando hablé
desde Brno, República Checa. Incluso desde Londres no resuta
tan caro.
Hablar de una cabina pública tampoco resulta tan costoso,
y normalmente, sobre todo en Londres, las cabinas cuentan con
instrucciones muy claras de cómo marcar a cada país.
En el caso de las tarjetas, pues te encontrarás que hay
decenas de tipos de tarjetas. Lo mejor es pedir que te recomienden
una. Hay de diferentes costos, pero la más barata es de
5 euros. Con esta tarjeta podrás llamar durante 45 minutos
a México (aproximadamente). Es más caro hablar de
Monterrey a San Luis Potosí (casi un dólar por dos
minutos con una tarjeta de Telmex) que de París a San Luis
Potosí (diez minutos por un dólar).
Ahora, si no quieres llamar, en Europa abundan los cybercafés
de todo tipo y de todas tarifas, pero normalmente puedes encontrar
algunos cuyo valor varia entre un euro a un euro y medio la hora.
Así que, la comunicación con los tuyos tampoco será
un problema.
- Consejo 10: En el pedir está el dar (más
barato)
La calidad de los servicios turísticos varía mucho
de país en país. Normalmente, donde tendrás
un poco más de problemas será en Italia o en España.
Algunos funcionarios turísticos de éstos países
suelen no tener muy buen humor. Sin embargo, uno debe tener calma,
ser paciente y aunque la funcionaria de turismo sea grosera tratar
de ser amable, pues eso podría ayudarte conseguir lo que
has llegado buscando ahí: obtener un servicio (cambio de
boleto, mejor itinerario de tren, hostal, etc.) más barato.
Ser educado y mantener la calma siempre ayudará: expongo
a continuación dos ejemplos que me ocurriero. Uno en Madrid
y otro en París.
París. Aeropuerto Internacional Charles De Gaulle. Bajé
del avión cansado, sin hostal y sin saber qué hacer.
En un pasillo, veo un módulo de turismo donde hacen fila
unas 9 personas. Mientras hago la fila, observo cómo la
muchacha que atiende debe lidiar con gente que a veces está
histérica, pero lo hace con una sonrisa. Solamente está
ella y atiende a cada cual en su idioma (inglés, francés
y castellano). Cuando por fin llega mi turno, me da la bienvenida
a Francia con una sonrisa y le expongo mi problema. Siempre muy
amable y con una sonrisa, habló a seis o siete lugares
hasta que me consiguió un hostal. Además me imprimió
un mapa de cómo llegar y me dio diversos consejos. En Francia
se preocupan mucho por el turista. Los servicios que prestan son
gratuitos en su mayoría y las personas encargadas de la
atención nornalmente hablan dos o más idiomas.
Madrid. Oficinas de conocida línea aérea. Es mi
segunda vez en el lugar. Ofrecen cambiarme la fecha de mi regreso
pero a una tarifa un poco más alta de lo que yo esperaba.
La primera vez que estuve ahí, la muchacha que me atendió
estaba fastidiada y sin ganas de hacer el trabajo. Ahora me atiende
una señora con la cual logro empatía desde el principio.
Hablamos de lo bello que es Madrid, de México y después
le tiro directo lo que quiero hacer: cambiar mi boleto de regreso
a México, de Milán a Madrid. No recuerdo las cantidades
exactas, pero después de entablar conversación con
la señora, se puso a investigar cuidadosamente en la base
de datos de la computadora y encontró una tarifa mucho
más barata de la que tenía que pagar. A veces hay
suerte y posibilidades y en un viaje, éstas, normalmente,
van de la mano con una buena actitud. Como dicen, en el pedir
está el dar.
- Consejo 11: Aprovecha tu condición de estudiante,
maestro, investigador, obrero, profesionista, deportista, artista,
etc.
Si eres maestro, estudiante, perteneces a alguna organización
de profesionistas, sindicato, etc., puedes investigar si existe
algún organismo que pueda ayudarte a conseguir descuentos,
hospedajes o asistencia gratuita a eventos. De entrada, si eres
joven o adolescente, en las agencias de viajes te proporcionarán
nombres de organismos a los cuales puedes afiliarte (con una módica
tarifa) y que serán de utilidad para hacer más barato
y placentero tu viaje.
En el caso de los maestros, existe una tarjeta internacional
de profesor que ofrece el ISIC www.istc.org además de ofrecer
descuentos y bonos, cuenta con un servicio médico de emergencias
que (ojalá no) pueda servirte en tu viaje, además
de descuentos en llamadas telefónicas y otros servicios.
Ser estudiante y profesor, de entrada, permite descuentos en museos
y algunos sitios turísticos, así que obtener una
tarjeta internacional que certifique tu estatus profesional o
de estudiante será de utilidad.
- Consejo 12: Tratar de viajar en grupo para obtener descuentos
Viajar en grupo, de por sí, ayuda a economizar al compartir
ciertos gastos, pero en el caso concreto de descuentos, los grupos
se benefician en algunas entradas a museos, discotecas y sitios
turísticos, pero sobre todo (y en donde el beneficio de
verdad se siente en tu economía) en los hostales y los
trenes.
Si tienes menos de 30 años y viajas en grupo obtendrás
descuentos en la compra de tu pase del tren. Y en muchos hostales,
los grupos pueden obtener descuentos importantes. En el caso de
los hostales puede variar de un lugar a otro, pero en el de los
trenes éste descuento es fijo. Solamente tienes que preguntar
en la agencia de viajes.
- Consejo 13: Nunca te desesperes.
Cuando uno se embarca en el proceso de un viaje, ocurren muchas
cosas, tanto buenas como malas. En ocasiones no se consigue siempre
lo que se quiere (por ejemplo tarjetas de crédito solicitadas,
o el hostal en el que querías estar, o quizás un
amigo tuyo decidió, al final, no hecer el viaje contigo,
etc. ). Pero por otro lado, puede ocurrir que amigos y parientes
a veces puedan, sin que tú lo pidas, ayudarte. A mi me
ocurrió. Mi papá me regaló 200 dólares.
Una prima me regaló 30 dólares y un amigo, el que
me llevó a la estación del autobús, rumbo
al aeropuerto en Ciudad de México, me regaló, sorpresivamente,
20 dólares. Otros me hicieron pequeños encargos
(bufandas de equipos de fútbol, discos, etc. ) y agregaban
dos o tres dólares extra como propina. Todos esos pequeños
detalles ayudan mucho al final.
- Consejo 14 Aprovecha tus prestaciones laborales
Aprovecha tus prestaciones laborales. En el caso de los mexicanos,
existe una posibilidad para viajar si no se tiene suficiente dinero.
Esta posibilidad se llama FONACOT. A través de esta institución
gubernamental puedes sacar a crédito tu viaje, con muchas
facilidades y con un costo muy bajo. Si cuentas con esta prestación
en tu trabajo, pregunta en las oficinas estatales de la institución
los pasos para sacar un viaje a Europa. Puedes visitar el la página
de FONACOTpara ver qué agencias de viaje aceptan el pago
mediante los créditos que proporciona ésta institución.
En el caso de San Luis Potosí, una de las agencias de viajes
que acepta el crédito FONACOT se llama Gambusino Viajes,
y se encuentra en la plaza Gigante-Tangamanga.
Así que, amigo lector, espero que estos consejos puedan
ser de utilidad para ti. Mucha suerte y ojalá muy pronto
puedas viajar.
marcocarlos_posgrado@hotmail.com
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