|
Río San Juan
El San Juan llamado Río Desaguadero por los primeros españoles
que lo recorrieron, es el río historia de Nicaragua, pues
todos los acontecimientos importantes del país han estado
relacionados, de una u otra forma y en una época u otra,
con su posición estratégica y la posibilidad de
utilizar su curso, verdadera conexión del Lago de Nicaragua
con el mar Caribe, como una ruta importante de navegación.
Su opción interoceánica es acentuada por la existencia
del amplio lago al que desagua por el este y un estrecho istmo
que separa el lago del océano Pacífico por el oste.
|
|
 |
| |
Inadvertido por Cristóbal Colón , cuando en su
cuarto viaje al "Nuevo Mundo" en 1502 recorrió
la costa Caribe de Centroamérica buscando el "estrecho
dudoso" que lo llevaría a las lejanas islas de Oriente,
el río San Juan fue descubierto por los primeros navegante
españoles quienes en 1525 cruzaron el Lago de Nicaragua
desde Granada para explorar su posible salida o desembocadura,
con la que finalmente dieron catorce años después,
luego de una azarosa aventura.
El río facilitó desde entonces el comercio de bergantines
que entraban por el Mar Caribe hasta Granada, durante la época
colonial , ruta que fue escogida y asalta en tres ocasiones por
los piratas del siglo XVII (entre ellos Henry Morgan), así
como invadida por traficantes y flotas inglesas cuando en el siglo
XVIII merodeaban por aquellas aguas desafiando a las autoridades
españolas. Estas levantaron una fortaleza en el sitio de
El Castillo para contener a los invasores.
A mediados del siglo XIX el río fue también escenario
del tránsito de aventureros norteamericanos rumbo a California,
época en que sus aguas se vieron surcadas por vapores y
donde se dieron batallas contra los invasores filibusteros que
interceptaron la ruta. A finales de este mismo siglo el curso
fue medido y remediado como posible de una ruta interoceánica,
proyecto que fue suplantado por la vía de Panamá,
que por el resto del siglo XX relegó la importancia del
río casi al olvido.
Debido a la importancia del río San Juan como parte de
la ruta que atraviesa el istmo, el conquistador Hernán
Cortés le escribió una carta al Rey Carlos I de
España en 1524 en la que decía: “Aquél
que posea el río San Juan, puede considerarse dueño
del mundo.” Por los próximos 300 años, el río
podría ser considerado una importante ruta migratoria y
comercial; habiendo sido atravesado por piratas infames como Sir
Frances Drake y Henry Morgan; figuras históricas notables
como el Almirante Horace Nelson; incontables desconocidos como
los “69”, quienes golpeados por la fiebre del oro seguían
la ruta de Cornelio Vanderbilt en tránsito hacia las costas
del Pacífico de California; filibusteros ambiciosos que
buscaban el control de América Central; pero también
por intelectuales aventureros como Ephraim George Squier y Mark
Twain.
En resumen, sus aguas han sido surcadas por conquistadores, navegantes,
corsarios, gobernantes, obispos, militares, aventureros, viajeros,
diplomáticos, científicos y escritores de varias
naciones y en diversas épocas. Hoy, el río es tan
rico en historia como en bellezas naturales. Parte de su curso
circula junto a una extensa selva lluviosa tropical, en la esquina
más húmeda de Nicaragua, una de las áreas
más lluviosas en el continente.
|
|
 |
| |
Por sus condiciones naturales y esplendorosos paisajes, el río
San Juan es el atractivo ecoturístico de mayor potencial
en el país; un interesante reto para el amante de la naturaleza
y de la aventura, en fin, de todos aquellos que quisieran experimentar
la grandiosa seledad de un río y de una selva tropical
, explorando ciertos parajes que se han conservado inalterables
desde el descubrimiento de América, y probablemente desde
el inicio del río mismo en los albores de la historia de
la tierra.
Río abajo, pasando El Castillo, se encuentra la reserva
biológica Indio Maíz. Considerada una reserva de
la biosfera del mundo, cubre 295,000 hectáreas. Esta reserva
tiene una gran riqueza en su flora y fauna.
Es difícil encontrar un lugar que exhiba tantos contrastes
como éste, pues se parte de un hermoso archipiélago
en un inmenso lago de agua dulce, se viaja a través de
un hermoso y ancho río rodeado de pintorescas poblaciones
y reservas naturales para finalmente llegar al bellísimo
mar Caribe.
El arco de agua que se extiende desde Granada hasta San Juan del
Norte a través del Lago de Nicaragua 200 kilómetros
abajo del río San Juan, es llamado “La Ruta Dorada”
del turismo, un título muy merecido, y cuyo desarrollo
se continúa llevando a cabo. El río San Juan y su
entorno son verdes, calurosos y de abundante y exótica
vegetación, y representan una de las más extensas
reservas naturales y de vida salvaje que existen en Nicaragua.
El río es un punto de destino que impone un gran reto por
lo remoto de su localización, pero la recompensa es muy
grande y los recuerdos invaluables.
En su curso superior, es decir entre el lago y el poblado de El
Castillo, el río es una ancha y serpenteante corriente
con sus riberas abiertas, normalmente cubiertas de pastos y con
cierta población dispersa en sus orillas. Entre El Castillo
y la desembocadura de su afluente el río San Carlos, el
agua salpica entre raudales y las riberas se tornan más
selváticas y solitarias. Entre este último punto
y el comienzo de su bifurcación, el San Juan es ancho y
majestuoso con varios trayectos rectilíneos flanqueado
por una selva tropical (La Reserva Indio-Maíz) llena de
una flora y fauna inigualable, que se inicia sobre la margen izquierda.
Finalmente, a unos 25 kms antes de su desembocadura en el Caribe,
el caudal se desparrama originando un delta pantanoso en medio
del cual han quedado lagunas entrampadas, siendo la terminal y
principal la laguna de San Juan del Norte, antes llamada Greytown
Bay.
El río es navegable por embarcaciones de mediano calado,
salvo en la parte de los raudales y delta, donde es menester el
uso de botes con motor fuera de borda, pero en el siglo pasado
lo vapores solían llegar hasta el raudal de El Castillo,
donde los pasajeros transbordaban a un segundo vapor para navegar
hasta el Lago de Nicaragua. A partir de 1860 la progresiva sedimentación
en el delta redujo el calado para las embarcaciones que pueden
ingresar del mar al río.
|
|
 |
| |
¿Ha escuchado usted aquella frase "San Juan de mis
recuerdos"? Bien, pues muchos pueden pensar en Puerto Rico
pero los nicaragüenses sueñan fácilmente con
su orgullo, el Río San Juan. Esta fuente de inspiración
de poetas como Rubén Darío, fluye 180 Kms desde
el Lago de Nicaragua hasta el Mar Caribe.
Las manifestaciones culturales de la zona y el ambiente idílico
creado por la exuberante naturaleza, hacen de éste, un
viaje absolutamente fascinante.
Los Guatuzos
Antes de tomar río abajo el San Juan, asegúrese
de viajar a través de la esquina oriental del Lago Cocibolca
o Lago de Nicaragua, para investigar esta extensa faja de tierra
húmeda cubierta de manglares y vida salvaje protegida,
que limita por el sur con Costa Rica y por el norte con la costa
sur del Lago Cocibolca. Además de la miríada de
especies animales, el área está habitada por unos
1,700 pescadores y granjeros que subsisten en once pequeñas
comunidades, quienes son descendientes de los Zapote y Guatuzo
(o Maleku), pueblos que originalmente se establecieron ahí
al igual que los Mestizos que llegaron al lugar en el siglo XIX
en busca de los árboles de caucho.
En el pasado, este lugar situado muy cerca de la intersección
de los ríos Frío y San Juan, fue hábitat
de los fieros indígenas Guatusos, de costumbre fluviales
y selváticas, muy temidos por los habitantes de San Carlos,
especialmente por los caucheros que fueron los primeros "hombres
blancos" que se internaron en el siglo pasado pasando por
el río para extraer el látex del árbol de
hule.
La cantidad de vida salvaje (entre los que se cuentan los mosquitos)
en el refugio es sorprendente; no menos de 389 especies de pájaros
han sido observados y entre febrero y abril decenas de miles de
especies migratorias vuelan en espectaculares concentraciones.
Los Guatuzos contiene una densa población de cocodrilos,
caimanes, cerdos salvajes (jabalíes), jaguares y monos.
Las aguas de la región son también hogar de una
rara y ancestral especie de pez llamado “gaspar” (Actractoseus
tropicus), una reliquia viviente de la era Jurásica, con
una especie de armadura y con grandes mandíbulas y largos
dientes que utiliza para devorar otros peces, cangrejos y pequeñas
tortugas.
Apenas a 15 minutos de San Carlos, en lancha o bote sobre el río
Frío (en la ruta acuática que une San Carlos con
la vecina población costarricense de Los Chiles), la Reserva
Esperanza Verde ha construido el Centro de Interpretación
Ambiental Konrad Lorentz, de donde parten senderos para adentrarse
entre los marjales y el bosque lluvioso mejor conservado en la
zona de San Carlos. La Reserva es el mejor lugar dotado además
con observatorio ornitológico para apreciar la avifauna
del río, de la selva y estudiar al mismo tiempo los ecosistemas
ribereños, palustres y de ciénaga, dentro de una
superficie de 4,000 hectáreas.
En el bosque lluvioso de la Reserva Esperanza Verde han sido identificados
más de 200 especies de aves no solamente acuáticas:
zancudas y palmípedas, residentes y migratorias, sino también
otras como las loras y los chocoyos (psitácidas). Entre
los mamíferos abundan los monos, venados, tepescuintles,
armadillos, nutrias o "perro de agua", y otros.
San Juan del Norte
|
|
 |
| |
A unos 100 sinuosos kilómetros río abajo desde
El Castillo, en el extremo sur oriental de Nicaragua, habita una
variada mezcla de unos 900 residentes en la pequeña—
pero históricamente inmensa— población de San
Juan del Norte. Conocido también como Greytown, por haber
sido lugar donde los ingleses se establecieron— después
de ser invadido por Sir Charles Grey, gobernador de Jamaica en
1848— este alejado y húmedo paraje puede ser considerado,
más que ningún otro lugar de Nicaragua, el más
distante de todos. El pueblo fue reconstruido sobre nuevos cimientos,
luego de subsistir con una población reducida a 300 habitantes,
la mayoría "creoles" o de ascendencia afro-caribeña,
hasta la década de 1980 cuando fue definitivamente destruido
en una de las tantas confrontaciones militares entre el ejército
sandinista y los llamados "contras". Ahora descansa
escondido entre los salobres pantanos de la desembocadura del
río San Juan. El lugar donde se encontraba el viejo Greytown
y su cementerio, donde pequeñas y apartadas tumbas de Ingleses
y Americanos reafirman la rica historia del poblado, está
cubierto de espesa vegetación que le da un aire fantasmal
por lo que se debe visitar con la ayuda de un guía local.
Es impresionante visitar el antiguo campo santo cos sus herrumbrosas
verjas de hierro forjado en estilo Art Nouveau, lápidas
de mármol con motivos neoclásicos , y sus mausoleos
y tumbas acechados por la selva vecina que intenta tragárselos.
Un corto sendero que parte de la laguna conduce a estas reliquias
abandonadas.
Muchos de los que han realizado el viaje a San Juan del Norte
afirman que vale la pena ya que se puede igualmente disfrutar
de una cerveza costarricense, como de un juego de dominó
con pescadores amantes del reggae, o con algún personaje
peculiar del lugar. También nos alertan acerca de la gran
cantidad de mosquitos y de las continuas lluvias.
El Nuevo Greytown y el Río Indio
A partir de 1990 los antiguos moradores de San Juan del Norte
regresaron al delta, pero esta vez decidieron fundar una nueva
población, a la que denominaron New Greytown. Quedó
establecida a orillas del ancho Río Indio, a unos 3 kms
del lugar donde éste vierte su caudal a la laguna. En la
nueva población hay unos sencillos pero cómodos
albergues (Paraíso Virgen & Indio Lodge, y un barco-hotel
llamado Blue Wing) para los visitantes.
|
|
 |
| |
El Río Indio nace en el corazón de la selva que
hoy constituye la Reserva Biológica Indio-Maíz.
En sus últimos 17 kms es un majestuoso y rectilíneo
corredor de agua, de unos 200 metros de anchura. Esta sección
es perfectamente navegable en embarcaciones de mediano calado,
ya que el río discurre sobre un alargado y profundo lecho,
paralelo a la costa del Caribe, del que apenas lo separa una igualmente
alargada barrera de cien metros de anchura, cubierta de cocoteros.
Cerca del nuevo Greytown, en medio de esta barrera angosta, se
encuentra la Laguna Azul, un bello paraje natural capaz de satisfacer
la más exigente turista de aventura que desee encontrar
un lugar tranquilo y silvestre y disfrutar de un baño entre
sus incitadoras aguas dulces, transparentes y refrescantes. A
pocos pasos de ahí está el mar Caribe cuyas playas
de arena oscuras y magnéticas arrastradas por los afluentes
del San Juan desde los volcanes del interior de Costa Rica, están
sembradas de gráciles cocoteros, rastreras ipoemas o uvas
de playa, y multitud de icacos.
San Juan del Sur
Cuando los buscadores de oro habían pasado a través
de Nicaragua, vinieron al pequeño puerto San Juan del Sur,
donde los barcos esperaban para llevarlos a California. Ahora
es un soñoliento y acogedor pueblo de pesca, muy popular
entre el turista que no gusta de complejos de lujo. Muchos hoteles
y restaurantes pequeños han sido abiertos, también
por extranjeros que "no han encontrado una buena razón
para irse". En el centro del pueblo hay una playa larga,
protegida de las olas del Océano Pacífico.
Durante algunos meses, a partir de noviembre, millares de tortugas
vienen del mar a las playas norte y sur de San Juan del Sur para
desovar. Pasar una noche allí puede ser un espectáculo
sin olvidar. Atestigüe cuando centenares de tortugas pequeñas
luchan por salir de la arena para dirigirse al mar.
Playas del Pacífico
Las playas del Pacífico nicaragüense se encuentran
alrededor de 305 Km empezando desde el golfo de Fonseca al Norte
en la frontera con Honduras, hasta el Sur en la frontera con Costa
Rica. En este paraíso tropical, encontrará gran
variedad de lugares a dónde ir y practicar diferentes deportes
acuáticos y de aventura como el surfing e incluso el avistamiento
de tortugas marinas que llegan a estas hermosas playas (La Flor
y Chacocente) a depositar sus huevos.
|
|
 |
| |
Poneloya está a solamente 20 km de León. Este balneario
es ideal para los "surfers" y amantes de los mariscos.
Visite Las Peñitas y rente la lancha de un pescador para
aventurarse hacia la Isla de Juan Venado.
Otro paraíso está en Montelimar. A tan sólo
50km de Managua, es una playa ideal para el "windsurfing"
y "Kayaking". Disfrute su clima y la suave brisa del
mar. Es una playa limpia y soleada, con pequeños bares,
restaurantes, hoteles y áreas de picnic.
La Boquita es una playa maravillosa con su propio Centro Turístico
que le atiende con comidas agradables y buena música. Casares
está lleno de pequeñas lanchas de pescadores y es
uno de los mejores lugares para compartir con su población
e ir de pesca con ellos.
San Juan del Sur ubicada a 30 minutos de Rivas, ofrece un ambiente
de "ciudad puerto" más exclusivo. Es una bahía
increíble, llena de gente contenta que acoge con una cálida
bienvenida a los turistas. Vaya de pesca, a pasear en veleros,
a bucear o a practicar "windsurfing". Cerca de aquí
esta la Reserva de Vida Silvestre Punta La Flor, una de las pocas
playas del mundo donde llegan las tortugas marinas a desovar.
La Costa Caribeña
La costa caribeña de Nicaragua es diferente del resto
del país. Sus llanuras tropicales, escasamente habitadas,
están cubiertas de bosques y sus principales vías
de acceso son fluviales.
El Río San Juan desemboca en el Mar Caribe junto al pueblo
de San Juan del Norte. Las aguas en esta área son excelentes
para la pesca deportiva. La Costa Atlántica de Nicaragua,
es un destino celestial para los amantes de la naturaleza y la
aventura. Constituye la región más grande de Nicaragua
ya que cubre el 46% del territorio nacional y la costa abarca
unos 450 km.
La ciudad más importante de la costa es Bluefields, accesible
por vía aérea, a una hora desde Managua. Si le gusta
la música reggae, el ambiente caribeño y los mariscos,
Bluefields es el sitio ideal para usted.
Corn Island, un paraíso de 6.5 kilómetros cuadrados,
está situado a media hora por aire y tres por mar de Bluefields.
Sus aguas son claras y transparentes. La mayor atracción
de Corn Island son sus 5 kilómetros de playa de arena blanca
y aguas de color azul turquesa. Para disfrute de los buceadores,
cercano a la isla hay un galeón hundido a 22 metros de
profundidad. Accesible solo por barco, se encuentra Little Corn
Island, otro paraíso del Caribe y que al igual que Corn
Island, cuenta con pequeños y modestos hoteles.
|
|
 |
| |
Si usted desea tener la verdadera sensación caribeña,
sólo tiene que tomar un vuelo de Managua y 1,5 horas más
luego usted aterrizará en Corn Island. La isla principal
tiene 2,500 habitantes y es apenas 6 km2 así que usted
puede recorrer la isla entera caminando. La industria turística
no es muy desarrollada a pesar de la fabulosa posición,
pero hay algunos hoteles y restaurantes. Tómelo fácil,
salga a nadar, haga snorkeling en los arrecifes de coral, coma
la buena comida, beba ron y baile con la música de una
banda local.
La isla era un escondite popular para los piratas que pillaron
las naves españolas en su camino a Europa con oro. Algunos
kilómetros al sureste de Corn Island hay un galeón
español, 72 pies abajo en el mar. El refrán sigue
siendo que hay otros más que descubrir, probablemente todavía
con su carga de oro...
Ofrece junglas de tierras bajas donde los ríos conforman
el principal medio de transporte, bosques de manglar donde miles
de especies convergen en su hábitat natural, mares con
arrecifes de coral y pastos marinos donde habitan exóticas
especies como el manatí.
Es una región casi despoblada pero sin embargo la mayoría
de los habitantes son agrupaciones de indígenas Misquitos,
Sumos y Ramas. Debido al contacto colonial con las Islas Británicas
del Caribe, en el idioma se generó una mezcla de Inglés
con sus lenguas nativas.
Los Indios Misquitos, que suman alrededor de 70,000 viven en la
Región de la Mosquitia. A diferencia del resto de Nicaragua,
la Mosquitia nunca pudo ser colonizada por los Españoles.
Masaya y el Parque Nacional Volcán Masaya
En la carretera de Managua a Masaya usted debe hacer un pequeño
desvío para ver el Volcán Masaya. Es posible conducir
con el auto hasta el cráter. Allí usted puede presenciar
el volcán silbando y echando humo. Con un poco de suerte
puede ver el magma rojo. Con un guía local puede usted
entrar en uno de los túneles naturales del volcán.
Masaya se conoce por su artesanía con hamacas, blusas bordadas,
cuero, artesanía de madera y muebles. Usted conseguirá
el mejor precio en el mercado local muy típico; es grande,
ruidoso, con los caminos estrechos y definitivamente digno de
una visita. Hay otro mercado de artesanía en el centro
de la ciudad; es más elegante pero no tan interesante.
A menos de 24 kilómetros al sur de Managua, se encuentra
el Parque Nacional Volcán Masaya. Es un volcán doble
– Masaya y Nindirí – que ofrece "cinco conos
volcánicos", tiene una carretera pavimentada que conduce
a peñascos de lava solidificada y bosque tropical hasta
el cráter Santiago.
Al sur de Masaya hay una serie de aldeas llamadas Los Pueblos,
cada una de ellas con su especialidad de artesanía y folklore.
En San Juan de Oriente la mayoría de los habitantes están
ocupados en la fabricación y venta de cerámica.
La calidad y el diseño son de muy alto nivel. En Nicaragua
no es común ver un grupo de sofá y butacas; pero
hay cantidades de sillas mecedoras de todas las clases. Los artesanos
en esta área fabrican muchas de ellos.
El Volcán Masaya es el único en Nicaragua al que
se puede llegar por carretera hasta el borde de su cráter.
Aquí tendrá una vista inolvidable de la ciudad y
alrededores así como podrá observar los depósitos
de lava, fuego y columnas de vapor que salen del cráter.
El Castillo
El castillo es llamado así porque en 1675 los españoles
erigieron en el lugar la Fortaleza de la Inmaculada Concepción,
sobre una colina redonda junto a los raudales más peligrosos
del río. Su objetivo era defender el paso hacia el Lago
de Nicaragua e interior del país de las invasiones de los
corsarios procedentes del Caribe. La edificación masiva
con muros de piedra ha resistido el paso del tiempo y las inclemencias
del clima, siendo la construcción colonial más antigua
en el país que aún permanece en pie, por lo cual
ha sido declarada como Monumento Histórico. El Castillo
era punto obligado en el paso de todas las embarcaciones que viajaban
hacia Granada por el río San Juan. En 1762, la Fortaleza
fue defendida a cañonazos por la jovencita Rafaela Herrera,
hija del recién fallecido Castellano y Alcaide, Don José
Herrera y Sotomayor, logrando ahuyentar a los invasores ingleses.
Sin embargo, la fortaleza no pudo resistir el asedio de la armada
inglesa que la tomó en 1780, figurando entre los invasores
el novel alférez Horace Nelson, más tarde famoso
vencedor de Trafalgar.
|
|
 |
| |
En 1743 se hizo un nuevo plano del Castillo por el Ingeniero
Don Luis Diez Navarro. Las obras de remodelación se hicieron
entre 1745 y 1746. En su planta, el Castillo tenía una
Plaza de Armas, los Baluartes de Santa Teresa, Santa Bárbara,
Santa Ana, Y Santa Rosa. El Torreón Central o "Caballero",
la vivienda del Castellano, la Capilla, la vivienda del Capellán
y Condesable, y el Cuartel de los Soldados, el Patio del Castillo.
Contaba también con cuatro escalinatas para bajar a los
cuarteles, dos rampas para subir al Torreón Central, y
una amplia Plataforma. De todo ellos, algunas partes son identificables
hoy en día.
Llena de fantasmas, piezas de museo y relatos de piratas, en la
fortaleza se exhiben artículos que recuerdan la época
en que fue construida y forjó su historia. Desde el Torreón
Central se tiene una magnifica vista del río, los raudales,
y la población circundante de El Castillo. El poblado de
El Castillo es muy pintoresco, con su malecón junto a los
rugientes raudales, su hotel, y otros cómodos hospedajes.
Desde aquí se pueden organizar exploraciones agua abajo,
y en veinte minutos en bote rápido llegar al caño
Bartola, limite de la Gran Reserva Indio-Maíz.
El Fuerte de La Inmaculada es una indiscutible atracción
turística. Construido por los españoles en 1602,
sus ruinas son aún impresionantes y albergan un museo donde
se exhibe una interesante documentación ilustrada sobre
la historia del río. El pueblo de El Castillo es una comunidad
felizmente aislada sin carreteras, ni autos, envuelta en el sonido
poderoso de los rápidos. Sus residentes trabajan las granjas
que hay en los alrededores de las colinas, pescan en el río,
algunos laboran y viajan diariamente al aserrío que está
en Sábalos, o en la fábrica de aceite de palma río
arriba, o en alguno de los nuevos lugares turísticos de
esparcimiento (resorts), a lo largo del río.
Petroglifos
Los petroglifos comenzaron en el período clásico,
300 años después de Cristo, con la elaboración
de los primeros calendarios. Fue en esa época que los artistas
aborígenes, percutieron sus cinceles de pedernal u obsidiana
sobre el material pétreo de está tierra isleña.
Para el período Post- Clásico, 1000 años
después de Cristo, en Ometepe era abundante, según
la magnitud de la cantidad existente en la actualidad.
Con estos glifos, los indígenas expresaban sus ideas y
sus creencias. La calidad del material en que fueron esculpidos,
les ha permitidos llegar hasta nuestros días. Muchos aficionados
y estudiosos, han interpretado a nuestros petroglifos como símbolos
religiosos según sus formas : a) Los de forma geométrica,
lo relacionan con los astros. b) Antropomorfos y zoomorfos, con
los dioses. c) Los círculos y espirales, con la eternidad
y el paso del ser humano a esa otra dimensión.
|
|
 |
| |
A continuación, detallaremos los principales sitios donde
se encuentran: San Marcos, en San José de San Marcos, está
un águila con las alas extendidas. En la Hacienda San Antonio,
exactamente en la parcela San Ildefonso, una punta que se interna
en el agua están varios con forma de círculos y
espirales, cuadrados y rectangulares. En Altagracia, del Templo
Evangélico Siloé, una cuadra al Oriente, en casa
del Sr. Domingo Gutiérrez, se encuentra una piedra con
marcas en forma de equis (X) y de cruz, ésta era utilizada
para realizar sacrificios humanos, según el Dr. Dávila
Bolaños, estas eran las marcas caracterizada de las rocas
en las que se rendía culto al Sol. Tagüizapa y San
Silvestre, están considerados sitios arqueológicos
importantes. En estos lugares, fueron encontrados 4 ídolos,
aún se encuentran más de estas reliquias enterradas.
En la Hacienda La Primavera, en la desembocadura del Río
Buen Suceso, están varios petroglifos que presentan diferentes
estilos.
En el Volcán Maderas, en La Cigüeña, se encuentra
la Cruz del Sur en una roca mediana, hay también representaciones
de animales prehistóricos. En el Socorro, en el ojo de
agua, existen rostros, círculos y otros muy estilizados.
En El Porvenir, La Palmera, Magdalena, Las Cuchillas, Pulman,
Punta Gorda, El Corozal Viejo, El Corozal Nuevo, La Palma, San
Pedro, Tichaná, El Guineo, La Tijereta, San Ramón
y Mérida, existen petroglifos multiformes. En el Socorro,
están varios calendarios, está la representación
de la maternidad, una figura humana está dando a luz. En
el Corozal Viejo, existen representaciones de deidades, dos de
ellas tienen un Sol rodeado de su calendario en la cabeza, hay
también venados, conejos y aves. En La Palma, está
la poza del mono y la piedra del gallo, que son un altar pétreo
completo. En Pulman está un glifo de un animal que quizá
existió aquí un Mamut. Existen también representaciones
de los órganos femeninos y varoniles. Otros altares o Tescuí
están en San Pedro, Tichaná y La Tijereta.
Clima
El clima de Nicaragua fundamentalmente es tropical, con una temperatura
promedio de 27 grados centígrados, aunque en las principales
ciudades del Pacifico se mantenga por encima de los 30 grados
durante la mayor parte del Verano. En el país solo se observan
dos estaciones bien definidas, se denominan comúnmente
Verano (estación seca que empieza en Noviembre y se extiende
hasta finales de Abril) e Invierno (estación lluviosa que
se da a inicios de Mayo y hasta finales de Octubre ).
|