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La Montaña Azul
La senda del Blue Mountain Peak es un recorrido que no deben
dejar de hacer los escaladores ambiciosos. A la vez emocionante
y pintoresca, no hay otra como ella en toda la isla. Caminará
a lo largo de precipicios, a través de densos bosques ricos
en flora y fauna exótica, y entre bellas vistas de las
Blue Mountains, hasta al final conquistar el Pico. El premio al
llegar allí es la vista que sobrepasa cualquier otra en
la isla. Así que si busca un ascenso excitante y una experiencia
memorable póngase las botas y suba al Blue Mountain Peak.
La senda es estrecha y empinada, especialmente en un lugar conocido
como Jacob’s Ladder (La Escalera de Jacobo). Pero uno tras
otro va conquistando cada pequeño obstáculo. Con
cada paso hacia delante, las estrellas parecen acercarse más.
Cuando se aproxima a la cima, el contorno oscuro del bosque crece
a cada lado, y a veces los bordes plateados de un arbusto de helechos
salta a la vista. Entonces, la luz de la mañana comienza
a abrirse paso a través de las sombras, y se ve envuelto
en una carrera contra el sol. Lucha con fuerza para seguir adelante,
distraído por las espectaculares vistas que van apareciendo.
Con un suspiro de alivio llega a la cima. El sol se eleva sobre
las montañas, a su alrededor, atrapadas por la niebla.
En un día claro, verá la borrosa silueta de Cuba,
noventa millas (144.8 km.) al norte, mientras el fuerte viento
silba a su alrededor y el día se vuelve más claro.
Le parecerá que está sentado en lo más alto
del mundo (y tenga por seguro que está en lo más
alto de toda Jamaica), sabiendo que ha conquistado The Peak (El
Pico).
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Descenderá a la luz del día, y se asombrará
no sólo por lo difícil del sendero, sino también
por la riqueza botánica de las montañas. Pasará
por un bosque de duendes, donde tendrá la sensación
de caminar por dentro de un túnel verde. En algunos puntos
claros, se abren vistas fascinantes de la cadena de las Blue Mountains
(Montañas Azules). Mientras desciende un poco más
abajo, verá conglomerados de helechos, bambúes y
árboles de eucalipto. Notará flores salvajes extremadamente
coloridas, y cientos de helechos que crecen a lo largo del musgoso
sendero. Y mientras viaja por este reverdeciente bosque tropical,
escucha el canto de los pájaros, como un fondo musical
natural para su caminata.
En total el recorrido de catorce millas (22.5 km.) del Pico dura
alrededor de siete horas. Comenzar la escalada temprano por la
mañana le asegurará un excitante ascenso y poder
disfrutar de una increíble vista de la puesta del sol.
No obstante, no es obligatorio seguir esta tendencia popular.
Puede escalar a la luz del día. Si decide hacer el trayecto
por la mañana, puede pasar la noche de la víspera
en Whitfield Hall (El Salón Whitfield) o en la pensión
Wildflower (La Flor Silvestre), o acampar en Portland Gap (Hondonada
de Portland). Ambas posadas son rústicas y acogedoras y
su personal hará arreglos para recogerlo en Kingston o
en Mavis Bank (la Ribera Mavis). También pueden proporcionarle
guías locales y comidas por encargo. Si el ascenso es de
día, no son realmente necesarios los guías puesto
que los senderos están bien marcados, pero debe registrarse
ante el guardabosque en Portland Gap. Y también, para ir
hasta el lugar de inicio del ascenso, el cual está cerca
de Whitfield Hall, se necesita ir en un vehículo todo terreno.
Generalmente, el mejor tiempo para intentar la subida es durante
la estación seca de las Blue Mountains, que dura de diciembre
hasta abril.
Bob, nuestro querido Bob
Del olfato nos trae agarrados Bob Marley, compositor e intérprete
que pusiera a Jamaica (y a la marihuana, conocida aquí
como ganja) en los mapas del turismo mucho antes que la oferta
del "todo incluido". Vinimos a conocer St. Ann Bay,
donde nació y está su tumba, más arriba entre
los cerros.
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No son muchos los viajeros que se desvían de la carretera
que une Montego Bay y la turística Ocho Ríos para
mirar la cuna y el sarcófago del rey del reggae. Ni siquiera
hay letreros que guíen a un solitario turista hasta este
lugar. Se debe llegar en tour. Los devotos es mejor que se abstengan.
Salvo que quieran terminar aplanando las latigudas cuadras de
St. Ann bajo la filosa mirada de algunos rastas vagabundos.
Las mayores (y mejores) atracciones de Marley, nos han dicho,
están en su casa-museo de Kingston, con toda la chuchería
comercial que bien saben vender los siempre sonrientes jamaicanos
entrenados para el turismo.
Rita, la viuda, maneja el negocio. Discos, casas, museo... ella
tiene una fundación desde donde controla todo. En St. Ann
se ven pasar a los turistas, pero allí no queda nada. Los
lugareños siguen igual de pobres.
-Smoke it, it´s good for you...
Marley es a la marihuana lo que la imagen del vaquero es a Marlboro,
pero no el santo patrono que esperaban en St. Ann.
Se hizo humo.
Cuna y escuela
A St. Ann lo vino a parir una jamaicana enamoradiza que logró
echarle el lazo a un capitán de la marina británica
tres veces mayor que ella. Cuando Robert nació (después
lo llamarían Bob), del gringo no se supo más, salvo
fugaces apariciones que no dejaron en él mayores ni mejores,
recuerdos. Sólo apreturas económicas que al poco
tiempo obligaron a su madre a emigrar a Trench Town, un caserío
al oeste de la capital.
Allí Bob Marley absorbió todo lo que la calle podía
entregarle a un preadolescente. Conoció y probó
lo que las barriadas de la capital jamaicana siguen ofreciendo
hasta hoy, y que no es más que el desencanto de una población
agarrada fuerte por el brazo de la pobreza. Pero lejos de convertirse
en un pandillero, Marley fue el pupilo perfecto del hombre que,
con los años, sería reconocido como uno de los profetas
del rastafarismo en la isla.
La influencia de Mortimer Planner en su vida no sólo fue
una aparición profética, también la del padre
ausente. Marley se dejó seducir por la hábil lengua
del maestro y de ahí en adelante sería el árbol
al que arrimaría inquietudes, creencias y también
los comienzos de su carrera. Porque a Planner no sólo lo
iluminaba la fe por Jah, el dios de los rastafaris, sino además
los dólares que Marley no tardaría en ganar y que
lo llevarían lejos de St. Ann.
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Fue su guía espiritual y también manager, al ponerlo
en contacto con los estudios donde dejaría registradas
sus primeras canciones, como Judge Not, en 1961, que tiene grandes
deudas con los ritmos rocanroleros de Fats Domino y algo del soul
de Ray Charles.
Sin embargo, la pericia de Planner parecía estar en la
prédica y no en las perillas del negocio disquero. Después
de algunos fracasos, Marley - casi veinteañero- conocería
a los seis amigotes con los que formaría The Wailers, algo
así como Los Llorones; una banda dedicada a imitar el soul
y el rhythm & blues transmitidos por onda corta desde Miami,
y de “llorones" les quedó el nombre, porque ya
en 1965 salieron los primeros éxitos y no hubo motivos
para llorar.
Hubo deserciones y crisis -como es usual- y finalmente, con Marley
como letrista y líder, fueron dando cabezazos entre el
ska y el rock sin estridencias, hasta encontrar la horma del zapato:
el reggae.
Les preguntamos con insistencia a los jamaicanos acerca del origen
del término. Ni idea. Mejor remitirse a las enciclopedias
musicales, donde tampoco la película está muy clara.
El término posiblemente deriva de la canción Do
the reggay, del grupo Toots & The Maytals, donde letras sin
esperanza eran transmitidas con un ritmo bailable y pegajoso.
Su vocalista explicaba: Reggae significa venir del pueblo, de
la mayoría que sufre y no tiene lo que desea. A las cosas
que el pueblo hace y acostumbra todos los días, nosotros
les ponemos música y la hacemos baile.
Aunque también encontramos una interpretación más
maliciosa. El término derivaría de una palabra de
grueso calibre que usan los jamaicanos para referirse a las prostitutas:
"streggae". De ahí reggae.
Bob Marley parece que supo interpretar los lamentos ancestrales
de su pueblo y su historia de penurias, envolviéndolos
con esta música cadenciosa de batería y bajos eléctricos.
En 1971, Island Records vio en él (ya casado, dos hijos)
al mesías negro que salvaría al mercado saturado
de rock sinfónico y cantantes de virilidad trasnochada.
La confianza fue casi ciega. Comenzó a recibir el mismo
trato prodigado a las estrellas de rock, mientras su país
todavía no era una estrella del turismo.
El disco Catch a Fire prendió como pólvora en las
radios convirtiendo el reggae en la fragancia discotequera de
moda. Partieron las giras a Estados Unidos y a Gran Bretaña,
y hasta Eric Clapton se dejó seducir y grabó su
propia versión del tema I Shot the Sheriff que llegó
a ser número uno.
Aunque Clapton no le facturó a Marley el éxito de
la canción, éste supo poner los huevos en distintos
canastos. Al tercer disco ya era Bob Marley & The Wailers
y en 1976 la revista Rolling Stone -biblia de bolsillo de la industria
musical gringa-, los distinguió como banda del año.
Desde las alturas de superestrellas, el grupo mantuvo un cable
a tierra con Jamaica lo suficientemente estrecho para seguir en
detalle sus conflictos sociales y políticos.
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Volvieron a su país a fines de 1976 para ofrecer un concierto
por la paz en Kingston. Desconocidos les dispararon a Marley,
a su mujer y a su representante. El ambiente no estaba para conciertos
de unidad. La música sólo sirvió de banda
sonora para los enfrentamientos que vendrían después
entre el pueblo y sus gobernantes.
Al año siguiente, instalado en Londres, Marley alcanzó
el cielo y el suelo. El disco Exodus pondría su música
en las orejas del mundo, conquista suficiente para ser recibido
con interés por el príncipe etíope Asfa Wossan
Wossan, nieto del emperador Selassié, la reencarnación
de dios según la religión rastafari y derrocado
un par de años antes por los militares para instaurar el
socialismo en Etiopía.
El encuentro quedó sellado con un regalo: el anillo de
Selassié, símbolo de autoridad.
Aquel momento no sería suficiente consuelo para lo que
vendría después. En mayo los doctores le descubrieron
cáncer en un dedo del pie. Por sus creencias rastafaris,
se negó a la operación. La gira promocional de Exodus
fue cancelada. Iniciaba el éxodo de su propia existencia.
En cada surco de Kaya, el siguiente disco de la banda, Bob Marley
sembró las semillas de la hierba rasta. No fue grabado
para escucharse, sino para fumarse. Desde el título el
disco era sinónimo de marihuana. Sus canciones hablaban
de amor y del poder místico de la hierba, que permitía
a los rastafaris estar cerca de Dios... y a los que no lo eran,
aprender a sentirlo.
El regreso de la banda a Jamaica para actuar en el concierto One
Love -organizado para sedar las iras sociales- fue casi heroico.
En el escenario, su música hipnótica convenció
al primer ministro jamaicano Michael Manley y al líder
de la oposición, Edward Seaga, a darse la mano en señal
de que las cosas iban a cambiar en la isla. La hazaña hizo
que la ONU sacara el pañuelo y en gesto que después
se repetiría hasta el infinito con muchos músicos,
actores y hasta futbolistas, Marley fue condecorado con la medalla
de la temporada.
El cáncer no fue impedimento para continuar con presentaciones
en vivo y discos sacados del horno. En septiembre de 1980, una
nueva gira por Estados Unidos lo pilló con la guardia baja.
Mientras trotaba por el Central Park de Nueva York -semanas antes
que asesinaran al vecino John Lennon a la entrada de su departamento-,
Marley supo que cuerpo y alma no llegarían juntos hasta
la meta. Quedó internado y los médicos no demoraron
mucho en diagnosticarle un tumor al cerebro.
Le quedaba un mes de vida. Fue capaz de dar un concierto final
en Pittsburgh.
En ese momento, su mujer, Rita, tomaría las riendas en
una gira dramática en busca del milagro. Fue trasladado
a un hospital oncológico de Miami. Luego a Nueva York.
Con diagnóstico de cáncer al cerebro, pulmones y
estómago, regresó a Miami para ser bautizado en
la iglesia ortodoxa etíope, el 4 de noviembre. Cinco días
más tarde, partiría a Alemania para un nuevo tratamiento.
Conectado a máquinas y bajo el atento cuidado de asépticas
enfermeras, cumplió 36 años. Eso fue en febrero.
Murió el 11 de mayo de 1981 en un hospital de Miami.
"Se lo llevó el humo", dicen en Jamaica.
Diez días después fueron los multitudinarios funerales
en la isla. Al mes, el gobierno lo condecoró póstumamente
con la Orden al Mérito, por su aporte a la cultura del
país. En los años siguientes han ido apareciendo
nuevos discos, canciones inéditas, el centro cultural que
lleva su nombre en Montego Bay, un museo en Kingston.
La Guía
- Horarios
Los bancos están abiertos desde las 9 AM a 2 PM de lunes
a jueves, y de 9 AM a 3 PM los días viernes.
El horario de atención del comercio es de 9 AM a 5 PM
de lunes a sábado, sin embargo algunas tiendas cierran
a medio día durante la semana (generalmente miércoles
o jueves). Las tiendas cierran los domingos.
- Propina
Como en la mayoría de los hoteles, en Jamaica estos incluyen
un 10% o 15% por concepto de propinas. Si esta propina no está
incluida el mismo porcentaje es costumbre. Staff en restaurantes,
camareras, botones, y porteros generalmente reciben propina
en montos discretos. Los taxistas también reciben, un
10% de la tarifa es lo más estándar.
- Electricidad
La electricidad es de 110 voltios / 60 Hz, con enchufes de 2
patas planas paralelas una a la otra.
Sin embargo algunos hoteles poseen electricidad de 220 voltios
AC/50 Hz, y enchufes de tres paletas redondas.
- Clima
Clima tropical con diferencia de temperaturas dependiendo de
la altitud. La temporada de lluvias, bajo la forma de fuerte
aguaceros, breves e intensos, se extiende de mayo a noviembre.
La temperatura promedio anual es de 27 grados centígrados.
Los meses de verano son los más cálidos. Hay que
tomar en cuenta que por cada 305 metros de altitud, la temperatura
desciende 3.5 grados.
- Información para los visitantes
Los meses turísticos más activos constituyen la
temporada entre el 15 de diciembre y el 15 de abril. Durante
esta temporada, las tarifas están entre sus más
altas (y llegan a tope durante las semanas de Navidad y del
Año Nuevo).
Recomendación: A veces puede resultar difícil
conseguir habitaciones durante la temporada alta, así
que merece la pena planear antes. La temporada baja, es decir,
los meses en cada lado de la temporada alta, son muy agradables.
Descubrirá que todos los precios bajan mucho durante
estas temporadas. Los tiempos menos costosos para visitar son
los meses del verano y la temporada de los huracanes (agosto
hasta octubre). Recuerde, se pronostican los huracanes unos
días por adelantado, así que manténgase
al tanto con las condiciones y tendrá tiempo para cambiar
las fechas de su visita en caso de que haya la amenaza de un
huracán inminente.
- Regulaciones de la Aduana
Recomendación: Guarde sus pruebas y paquetes de compra
de tal manera que pueda accederles fácilmente.
Impuesto De Salida: El impuesto de salida de los aeropuertos
de Kingston y de Montego Bay (no para los vuelos intra-isla)
es U.S. $25. La salida de Ocho Ríos y de puertos de la
travesía de Montego Bay es U.S. $15 por cada persona.
El impuesto se paga solamente al contacto.
- Vestimenta
Con su tradición británica fuerte, los ciudadanos
de Jamaica son modestos y conservadores, que fruncen el ceño
generalmente en la exhibición de la piel. Aunque la desnudez
o bañarse con pecho desnudo se permite en algunas playas,
no se lo practica típicamente entre la gente de aquí.
La mayoría de los isleños siguen un estilo más
conservador de vestirse que lo visto en las playas de los Estados
Unidos. Los trajes de baño son adecuados solamente para
la natación; cuando sale de la playa, tápese.
Los pechos desnudos tampoco son aceptados fuera del área
de la playa. Use la ropa del ocio- las camisetas, las mangas
cortas, los vestidos de sol y las sandalias serán aceptados
fácilmente en cualquier comunidad jamaicana.
- Aduana y documentos
Pasaporte vigente, boleto aéreo de regreso y fondos suficientes.
En la mayoría de los casos no se requiere de visado para
las estancias que no superen los 30 días, sin embargo
algunos países requieren de visa de entrada por lo que
se recomienda contactar previamente al Consulado de Jamaica
en su país de origen. A su salida de Jamaica aplica una
tasa o impuesto de salida en el aeropuerto. Artículos
que pueden entrar libres de impuestos: un litro de licor (salvo
ron), 1/2 libra (230 gramos) de tabaco (puros o cigarrillos
o una forma combinada de éstos que no exceda esta cantidad).
Artículos de entrada restringida: Flores frescas, plantas,
miel, frutos, carnes y vegetales (salvo en lata), café
(en cualquier forma), armas de fuego, explosivos, drogas peligrosas,
incluso marihuana. Los alimentos para judíos requieren
documentación especial. Llame a cualquier Oficina de
Turismo de Jamaica (OTJ).
Requisitos de entrada: Para entrar a Jamaica los visitantes
de Latinoamérica necesitan pasaporte vigente y boleto
aéreo de regreso. Los ciudadanos de Bolivia, Colombia,
El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá,
Paraguay y Perú necesitan visado. Jamaica tiene embajadas
en Colombia, México y Venezuela. Existen además
consulados en Argentina, Chile, El Salvador, Paraguay y Perú.
Si necesita más información debe ponerse en contacto
con la Oficina de Turismo de Jamaica, división latinoamericana
en Miami (Teléfono: 305-665-0557)
No se necesita ninguna vacuna, a no ser que se hayan visitado
los siguientes lugares en las seis últimas semanas: Asia,
África, Centro o Sudamérica, República
Dominicana, Haití y Trinidad y Tobago. Consulte por favor
con la Oficina de Turismo de Jamaica más próxima.
Toda el agua potable está purificada y filtrada mediante
métodos modernos. La temperatura del agua es aproximadamente
de 78ºF (25ºC).
- Moneda
La moneda oficial es el Dólar Jamaicano (J$). Un Dólar
jamaiquino (J$) equivale a 100 centavos. Existen monedas de
1, 5, 10, 20, 25 y 50 centavos y de 1 dólar. Billetes
de 1, 2, 5, 10, 20, 50 y 100 dólares jamaicanos. Se utiliza
el dólar jamaiquino que está asociado al dólar
norteamericano. Los cambios se pueden hacer en hoteles, bancos
y casas de cambio. Se pueden hacer compras con cualquier moneda
extranjera reconocida por el Gobierno de Jamaica. Los $ JA se
pueden reconvertir en moneda extranjera en la Oficina de Cambio
del aeropuerto, a la salida, presentando un recibo de las divisas.
Divisas y dólares jamaiquinos pueden entrar o salir de
Jamaica. Sin embargo, cantidades que excedan de 10.000 $ USA
(o su equivalente en cualquier otra divisa) o 150.000 $ JA deben
declararse en la Aduana de Jamaica.
- Comunicaciones
Los envíos postales se pueden realizar desde el hotel
o en alguna de las oficinas de las principales ciudades. Existe
servicio de llamadas domésticas e internacionales en
los hoteles o en las oficinas de "Jamaica International
Telecommunications, Ltd". que están en Kingston
y Montego Bay. El servicio es directo y automático. Para
llamar a Jamaica desde España hay que marcar 00-1-809
seguido del número de abonado (no existen prefijo de
ciudades). Para llamar a España desde Jamaica hay que
hacerlo a través de operadora.
- Transportes
Avión
Dos aeropuertos internacionales: “Norman Manley International
Airport” en Kingston y “Sangster International Airport”
en Montego Bay. De Latinoamérica, COPA, la aerolínea
Panameña, ofrece servicios sin escala desde Ciudad de
Panamá a Kingston y Montego Bay con conexiones desde:
Santiago, Chile; Lima, Perú; Guayaquil y Quito, Ecuador;
Bogotá, Cali, Medellín; Colombia y Caracas; Venezuela.
Todas las aerolíneas importantes que tienen servicio
al Aeropuerto Internacional de Miami, procedentes de Latinoamérica,
tienen conexiones con Air Jamaica y American Airlines hacia
Jamaica. Los taxis no tienen taxímetros, es recomendable
preguntar el precio del viaje antes de subir. También
pueden rentar coches de compañías internacionales
o agentes locales. Para rentar un coche, deben tener por lo
menos 25 años y permiso válido para conducir.
Casi todo los hoteles importantes ofrecen servicios de traslados
aeropuerto/hotel/aeropuerto, particularmente los "aIl-inclusives".
También hay transporte a los restaurantes y al centro
del pueblo. Si lo desean, también pueden rentar motocicletas
y bicicletas. Y para vuelos entre un resort a otro, hay servicio
de aerotaxi.
Aeropuertos nacionales: “Tinson Pen” en Kingston;
“Negril Aerodrome” en Negril, “Boscobel”
en Ocho Ríos y “Ken Jones” en Port Antonio;
todos servidos por Air Jamaica Express. Air Jamaica Express
también vuela al aeropuerto “Sangster International”.
Barco
Más de una decena de compañías de crucero
llegan a los puertos de Ocho Ríos, Port Antonio y Montego
Bay. En el país navegan numerosas embarcaciones que realizan
recorridos domésticos o cruceros internacionales.
Tren
Existe una ruta de tren que opera desde Kingston a Montego Bay
y que muestra el típico paisaje de la isla, en un recorrido
que dura aproximadamente cinco horas.
Autobús
El autobús es el medio de transporte que usan los lugareños.
La mayoría de ellos van muy llenos y son muy lentos.
El servicio es bueno entre Kingston, Montego Bay y las principales
poblaciones.
Transporte público
Si alquila un coche, recuerde que las normas de circulación
son por la izquierda y que existen áreas de descanso
en las carreteras principales. A menudo los taxis no llevan
taxímetro, por lo que hay que pactar el precio del viaje
de antemano con el taxista. También se pueden alquilar
bicicletas o motocicletas, para los desplazamientos urbanos.
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