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Su origen se pierde en la leyenda de Rómulo y Remo. Lo
cierto es que su estratégica posición sobre el Río
Tiber, paso obligado de la ruta comercial entre los etruscos al
norte y los griegos al sur, le permitió obtener el dominio
de la misma, convirtiéndose en un factor importante para
su crecimiento y desarrollo.
Siglos y siglos de una historia que aún se mantiene viva.
Estuvo dominada por monarquías, repúblicas y grandes
imperios hasta la llegada del período papal, en el cual
la ciudad se convierte en el centro y capital del cristianismo,
el fiel reflejo de la ciudad del Vaticano.
Edificios antiguos, medievales, renacentistas y modernos se convierten
en una asombrosa composición predominante. Hacia el sur
de Roma, en las localidades de Fiumicino y Ciampino se hallan
los dos Aeropuertos Internacionales. La ciudad se extiende en
ambas márgenes del Río Tiber sobre un relieve pre-apeninico
del que sobresalen siete colinas, las que permiten obtener varios
puntos panorámicos de la ciudad.
La ciudad antigua
El Coliseo comprende el más grandioso anfiteatro de la
Roma Antigua, considerado a través de los siglos como el
símbolo mismo del romanticismo, fue edificado por los emperadores
de la dinastía Flavio y por ello se lo denominó
“Amphiteatrum Flavium”. Su nombre se remonta a la época
medieval, por la presencia en sus inmediaciones de la colosal
estatua de bronce que reproducía a Nerón como el
Dios del Sol.
En la Edad Media, la potente familia de los Frangipane lo transformó
en fortaleza. Algunos temblores de la tierra derribaron en parte
el mármol que lo revestía, pero más tarde
fue utilizado para otras construcciones. A partir del siglo XV
se convirtió en una verdadera cantera de bloques de travertino,
hasta mediados del siglo XVIII, cuando fue consagrado por el Papa
Benedicto XV, en honor de los mártires cristianos.
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Con una capacidad de más de 50.000 espectadores, en el
Coliseo se daban distintos tipos de espectáculos entre
ellos, los sucesivos sangrientos y mortales combates entre gladiadores;
las cotidianas cacerías de animales feroces, y los grandes
combates navales. Estas luchas eran consideradas un verdadero
espectáculo para los romanos quienes disfrutaban con ansia
y entusiasmo. Los protagonistas de las luchas, todos esclavos
o prisioneros, debían pelear por su vida hasta la muerte.
En ocasiones, tenían una segunda oportunidad en caso de
que realizaran una digna pelea. Entonces, el público ovacionado
reclamaba a las autoridades presentes, quienes tenían la
última palabra, que se le permitiera seguir con vida.
Los espectáculos tenían lugar en la parte central,
conocida como la Arena y por debajo se hallaban grandes corredores
y dependencias para los gladiadores y fieras; dado que los festejos
llegaban a tener varios días de duración. Algunos
aficionados del cine, realizaron excelentes representaciones de
los mismos.
El edificio de forma elíptica y rodeado de grandes gradas,
mide 188 metros de largo y 156 metros de ancho lo que demuestra
sus grandes dimensiones. Su estructura curva que le confiere un
gran sentido espacial. Conserva un gigantesco exterior con una
decoración que cuidó muy especialmente. La recia
pared exterior está realizada enteramente en travertino
y posee cuatro pisos. Los tres primeros están formados
por ochenta arcadas cada uno, enmarcadas por pilastras con columnas
embestidas, en las cuales se hacen presentes los estilos dórico
en el primer piso, jónico en el segundo y corintio en el
tercero. Estas arcadas se destacaban por la presencia de numerosas
esculturas que actualmente ha desaparecido. Están coronados
por un ático que constituye el cuarto piso, con una decoración
de pilares corintios muy esbeltos entre los cuales se asoman alternativamente
una ventana cuadrangular y un espacio, hoy vacío, que contenía
los escudos dorados.
Observar el Coliseo puede ser una experiencia única ya
que la grandiosidad de su construcción y su admirable diseño,
demuestran claramente el conocimiento sobre las dimensiones que
poseían aquellos personajes de la época.
Al lado del Coliseo, puedes observar el Arco de Constantino.
Construido con el objetivo de festejar la victoria de Constantino
contra Majencio, lo que le permitió convertirse en el primer
monarca absoluto del Imperio Romano.
Sin pasar desapercibido debido a sus colosales medidas (21 metros
de altura, casi 26 metros de ancho, más de 7 de profundidad),
posee tres arcadas, de la cuales la más grande es la central.
Fue erigido por decreto del Senado y del Pueblo romano en el 315
d.C. para celebrar el décimo aniversario del reinado de
Constantino, y la victoria del emperador sobre Majencio (batalla
del Puente Silvio 312 d.C.).
Para decorarlo se utilizaron, en gran abundancia, relieves y
esculturas procedentes de otros monumentos de mayor antigüedad.
Mezcla de relieves reutilizados de monumentos más antiguos
y otros realizados especialmente para dicho arco.
El Foro Romano, ubicado entre el Capitolio y el Palatino, era
el centro de la actividad social, comercial y administrativo de
la antigua Roma. Se consideraba como el eje de la vida pública
en Roma. Actualmente está formado por las ruinas de los
templos, basílicas, incluyendo el Arco de Septimio Severo,
y los templos de Saturno, Castor y Pollux, entre otros.
Muy cerca del Arco de Constantino, se encuentran los monumentales
restos de este templo. Iniciado en 121 d.C. e inaugurado 14 años
más tarde, fue proyectado personalmente por Adriano con
el objetivo de simbolizar la unión entre Venus y Roma.
El edificio está inserto en un pórtico con columnas
que le deja libres las fachadas. El aspecto actual se debe a las
restauraciones de Majencio en el año 307 d.C. tras un incendio;
las celdas adquieren entonces dos ábsides al fondo, en
los que estaban las estatuas de Venus y de la Diosa Roma, y el
techo original fue reemplazado por bóvedas de cañón.
Existen diversas hipótesis sobre su nombre. Se la llama
de esta manera porque muchos años atrás, la recorrían
las procesiones sagradas. Es muy factible que el elemento decisivo
en la adjudicación del nombre lo constituya el hecho de
que la bordeaban los más antiguos e importantes monumentos
dedicados al culto.
La Vía Sacra puede ser una de las opciones para acceder
a la entrada del Foro Romano. Inmediatamente puedes asombrarte
con otro de los famosos arcos: el Arco de Tito.
Este fue realizado en dedicación del emperador Tito, probablemente
tiempo después de su muerte cerca del año 81, con
el objetivo de conmemorar la victoria de la campaña judaica
del 70. Al pasar por allí, una sensación de escalofrió
dominará tu cuerpo.
Otro arco muy famoso y conocido en el mundo es el Arco de Septimio
Severo. Fue construído en el 203 d.C. para celebrar las
dos campañas contra los partos, llevadas a cabo por Septimio
Severo.
- Templo de Antonio y Faustina
El edificio, levantado en el año 141 d.C., se ha mantenido
en buen estado gracias a que en la Alta Edad Media se construyó
en él la iglesia de San Lorenzo.
El templo de grandiosas dimensiones, se compone de una celda
originalmente revestida de mármol veteado, colocada sobre
un podio al que se accede a través de una moderna escalinata,
que tiene en el centro un altar de ladrillos. El pronaos que lo
precede está formado por seis columnas corintias en el
frente y dos en cada uno de los costados.
Se constituía como la sede del Senado Romano. La tradición
atribuye la fundación de la primera Curia estable al rey
Tulio Hostilio, del que tomó el nombre de Curia Hostilia.
Fue reparada y ampliada por Silia pero en el 52 a.C., un incendio
provocado por los incidentes relacionados con las exequias del
tributo Clodio, arrasó con ella. Julio César la
trasladó entonces de su primitiva ubicación reconstruyéndola
en el sitio que hoy se encuentra. Su muerte en el año 44
a.C. interrumpió la obra, la nueva Curia cambió
el nombre por decreto del Senado, pasando a llamarse Curia Lulia,
y fue acabada sólo en el 29 a.C. por Augusto.
Este templo con columnas jónicas sobre un alto podio,
está situado al sudoeste de los Rostra, en las pendientes
del Monte Capitolino. Se trata de uno de los templos más
antiguos de Roma. La fecha de su fundación data del año
497 a.C., una completa restauración del edificio la efectuó
el edil Munacio Planco.
En el centro, puedes contemplar a las colosales ruinas de la
Basílica Julia. Construida por Julio César de quién
tomó el nombre, servía como lugar de reunión
a cubierto para quienes frecuentaban el Foro.
En tiempos de República, en algunas ocasiones se celebraban
en este templo las reuniones del Senado y a partir de mediados
del siglo II a.C., el podio se convirtió en tribuna para
magistrados y oradores durante lo comicios que tenían lugar
en esta parte de la plaza del Foro.
Es uno de los templos más antiguos de Roma, su aspecto
actual se debe a sucesivas restauraciones. Es un edificio de planta
circular y está formado por una cela rodeada de veinte
columnas corintias, levantada sobre un podio revestido de mármol,
al se accedía mediante una escalinata.
Junto al templo se ubicaban las Casa de las vestales, era un
complejo unitario, la vivienda de las vestales, sacerdotisas del
culto de Vesta, guardianas del hogar sagrado y encargadas con
los distintos ritos relacionados con la deidad.
Es la colina más famosa de la ciudad. Sobre ella se alzaron
los primeros grupos de chozas de la ciudad cuadrada, que se fueron
extendiendo luego sobre las colinas cercanas. Mas tarde, la colina
pasó a ser la residencia de los emperadores de Roma que
en ella hicieron erigir sus suntuosos palacios, tales como la
Casa de Augusto, la Casa de Flavio, la Casa dorada y la Casa de
Tiberio, de los que subsisten varios tramos.
El Palatino fue luego residencia de los reyes godos y de muchos
papas y emperadores del Imperio de Occidente; en la Edad Media
se edificaron en él conventos e iglesias. Finalmente, en
el siglo XVI, una buena parte de la colina fue ocupada por las
inmensas estructuras de la Villa Farnesio y de los Jardines Farmesianos.
El Palatino constituye el corazón de la Roma Antigua,
junto con el Coliseo y el Foro Romano. Son considerados los máximos
exponentes de la arquitectura imperial.
Con el tiempo el Foro resultó demasiado pequeño
para acoger el desarrollo del floreciente imperio por lo que se
crearon nuevos espacios dentro de las murallas, los llamados Foros
Imperiales. Actualmente es reconocido como el mayor yacimiento
del mundo.
Es el primero de los grandes foros imperiales que se caracteriza
por su construcción amurallada. Situado al nordeste del
Foro de la Roma Republicana, el conjunto estaba formado por una
plaza rectangular rodeada en tres de sus lados por pórticos
con columnas y cerrada al fondo por el imponente templo de Venus
Generatriz, que César le dedicara antes de la batalla contra
Pompeyo en el año 48 a.C.
Muy cerca al Foro de César, se ubica otro con dimensiones
aún más grandes: El Foro de Augusto. En él
se halla un templo dedicado a Marte Ultor, conocido como el Vengador,
formado por una cela colocada sobre un alto basamento al que se
accede por medio de una escalinata. Allí se encuentra un
gran altar decorando sus laterales con dos fuentes.
La entrada, ubicada en la parte sudoeste, adyacente al lado oriental
del Foro de César, se encuentra hoy bajo la Vía
de los Foros Imperiales, así como toda la parte anterior
de la plaza y de los pórticos.
El Foro de Trajano, tal vez sea el más grandioso de todos
los foros. Es el último y más importante de Roma,
y representa la mayor obra pública del emperador que lleva
su mismo nombre. El conjunto de grandiosas dimensiones fue realizado
a partir del año 107 d.C., utilizando el botín obtenido
de la guerra contra los Dacios. Posteriormente se le agregó
un mercado.
La columna es de orden dórico y mide casi 40 metros y
en la cima se hallaba una estatua de dicho emperador, que el Papa
Sixto hizo quitar para reemplazarla por una de San Pedro.
Pasear y cautivarse con tales ruinas, es un excelente plan para
aquellos que están interesados en el turismo cultural.
Hay lugares dónde puedes apreciar bellísimos panoramas
a los que no se debe dejar de tomar una fotografía. Grandes
plazas y espacios verdes son los elegidos por la mayoría
de los viajeros como lugares de esparcimiento y recreación.
Información de Roma
Cómo llegar
Puedes llegar a Roma utilizando el transporte que más
te convenga dependiendo del lugar en el que te encuentres. En
automóvil, en tren recorriendo otras ciudades del lugar,
en avión desde diversas ciudades del país, de Europa
o de otros sitios del mundo.
Clima
El clima en Roma es bastante estable, las estaciones del año
son marcadas. La humedad se hace presente dependiendo de la época
del año. Los meses más calurosos son julio y agosto
con temperaturas hasta de 35ºC. Durante el mes de noviembre,
las lluvias son abundantes. Los inviernos son suaves con temperaturas
de oscilan entre 5ºC a 15ºC.
Vida Nocturna
Durante la noche, Roma se convierte en una verdadera atracción
ya que la ciudad se vuelve totalmente diferente. No debes dejar
de visitar las ruinas completamente iluminadas, es un escenario
magnífico con el que te quedarás maravillado. Luego
puedes tomarte alguna bebida en los bares que se encuentran a
los alrededores.
Moneda
La moneda oficial de Italia es el Euro y su equivalencia es casi
a 1 U$S estadounidense. El cambio se puede realizar en diversos
lugares y es recomendable hacerlo por billetes pequeños.
Dónde dormir
La mayor concentración de hoteles se encuentra en los
alrededores de la Stazione Termini. Es una zona muy bien ubicada
y comunicada, en la que puedes hallar una gran diversidad de buenos
bares y restaurantes en los cuales se preparan deliciosos platos
de comida casera. De lo contrario, puedes optar por los hoteles
ofrecen paquetes en los que se incluye la comida diaria, pero
en este caso, el precio aumenta.
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