Creyentes y no creyentes
de la Fe cristiana, se dirigen cada año a visitar este
impresionante lugar que alberga increíbles edificios y
grandes jardines a sus alrededores, conservando la historia de
una religión que hasta la actualidad reúne miles
y miles de fieles en las fechas religiosas más importantes
del año.
Situada en la colina Vaticana, en el noroeste de Roma, el Vaticano
se convirtió en 1929 en el Estado independiente más
pequeño e influyente del mundo. Gobernado por el Papa es
el lugar donde radica el centro de poder de todos los católicos
del mundo. Antiguamente el territorio ocupado por el pequeño
Estado Vaticano era denominado "Ager Vaticanus", y en
él surgían un Circo y los jardines de Nerón.
Presenta un aspecto de ciudadela fortificada, rodeada de murallas
medievales y renacentistas, con excepción del extremo este
donde la apertura de la Piazza San Pedro delimita la frontera
con Roma. Allí, la mayor parte de los artistas y arquitectos
célebres del renacimiento italiano trabajaron en sus edificaciones
por encargo de los distintos pontífices, dejando testimonio
de sus grandes habilidades en estas artes.
Basílica de San Pedro
La plaza abre paso a la majestuosa iglesia cristiana, la más
rica en valores artísticos y arquitectónicos. La
basílica se empezó a construir en 1506 bajo la dirección
de Bramante. El emperador Constantino fue quién se encargó
de mandar a construir el primer modelo, considerado como un gran
recinto de peregrinación en el que se concentraban los
fieles para pedir el perdón de sus pecados. Este fue edificado
en torno a un pequeño monumento donde la tradición
cristiana suponía enterrados los restos del apóstol
San Pedro. A partir de ese momento todo en el Vaticano se evoca
a su figura, los sucesivos emperadores fueron ampliando y remodelando
este sorprendente lugar.
Durante el siglo y medio que duró la obra, afamados arquitectos
y artistas de renacimiento y barroco italiano, desde Miguel Ángel
y Rafael hasta Bernini, fueron dejando testimonio de su grandiosa
participación.
El proyecto inicial de Bramante adoptaba una planta de cruz griega
de brazos iguales cubierta por una cúpula central, inspirado
en el ideal recuperado de la antigüedad romana y del nuevo
humanismo renacentista. Bramante muere antes de ver finalizada
su obra por lo que los sucesivos papas fueron encargando el proyecto
a nuevos arquitectos quienes convirtieron a la planta en una cruz
latina.
A Miguel Ángel se le debe la cúpula de San Pedro,
obra arquitectónica más majestuosa de todos los
tiempos. Una tarea de 132 metros de altura con 42 metros de diámetro,
recubierta de mosaicos y una inscripción en latín
cuyas letras miden 2 metros de alto aproximadamente. Es una obra
maestra de extraña luminosidad que cambió radicalmente
la arquitectura precedente.
Si dispones de tiempo es aconsejable subir a la cúpula,
es excelente hacer el recorrido caminando ya que de esa manera
puedes ir observando como fue realizada, realmente vale la pena.
De lo contrario también puedes acceder a ella a través
del ascensor.
Cinco puertas dan acceso al interior de la basílica, custodiado
simbólicamente por las estatuas de Carlomagno y Constantino.
La última a la derecha es la Porta Santa, abierta y cerrada
por el Papa sólo en ocasión del año jubilar.
En la parte derecha de la nave central se halla la estatua de
San Pedro. Llama la atención su expresividad de autoridad,
con su pie derecho hacia delante, da la impresión de que
se va a levantar súbitamente. Los peregrinos besan sus
pies como señal de adhesión y fidelidad al papa.
Hacia fuera la mirada abarca toda la ciudad papal y regala al
viajero una espléndida panorámica de Roma. Hacia
el interior, el ojo se desvía hacia el baldaquino llevado
a cabo por Bernini, de columnas salomónicas que cubre el
altar papal que fundidas en bronce se eleva sobre la parte más
sagrada de la basílica.
Entre las piezas que se conservan se encuentran obras maestras
como la Pietà de Miguel Ángel, la Cátedra
de San Pedro de Bernini y los monumentos funerarios de los papas
Inocencio III, Urbano VIII y Clemente XIII.
La Pietá
Miguel Ángel es la figura destacada del renacimiento italiano,
pasó gran parte de su madurez en Roma trabajando en encargos
de los sucesivos Papas. Fue pintor humanista pero también
se destacó en la arquitectura y escultura.
Miguel Ángel con tan sólo 25 años estudió
las ruinas y estatuas de la antigüedad clásica e inspirado
por ellas, esculpió “La Pietá” para la
Basílica de San Pedro. Fue una de las obras predilectas
del artista ya que es en la única en que aparece su firma.
Esta escultura realizada en mármol blanco representa a
la Virgen sosteniendo a Cristo muerto, y en lugar de aparentar
dolor, en el rostro de María se refleja una expresión
de resignación. Con esta obra Miguel Ángel resume
las innovaciones escultóricas, introduciendo un nuevo criterio
de monumentalidad. Es admirable observar con detenimiento esta
escultura ya que en ella se manifiesta la grandeza artística
de Miguel Ángel al lograr moldear un material tan duro
y frío como es el mármol, en una escultura en la
que la expresión de los rostros y la posición de
los cuerpos representados, irradian sentimientos y monumentalismo
en lugar de frialdad.
La Basílica de San Pedro llena por sí sola largas
horas de contemplación que puedes observar todos los días
de 7.00 a 18.00 salvo los miércoles en que haya audiencia
papal que no se abrirá hasta las 12.00. Los domingos a
mediodía el Papa brinda su bendición desde la ventana
de su biblioteca, que tiene vista a la Plaza de San Pedro.
Una recomendación muy importante es que debes cuidar tu
vestimenta dado que hay reglas estrictas para poder acceder a
este lugar. En la entrada se encuentran personas acreditadas que
se encargan de vigilar cómo la gente entra vestida, por
lo tanto no intentes visitarla de pantalones cortos, minifaldas
o espaldas descubiertas ya que no serás bienvenido.
Plaza San Pedro
La plaza principal fue completamente creada por Gian Lorenzo
Bernini en los años 1656 y 1667 con el objetivo de crear
un sitio capaz de acoger grandes congregaciones de fieles. El
proyecto original pretendía la construcción de una
plaza cerrada con dos brazos laterales y un tercero que lo aislaba,
creando un espacio diferenciado y recoleto. Tras este tercer brazo
de la plaza se encontraba originalmente una manzana de casas,
adoptándola así al contexto urbanístico.
Pero este no se llegó a construir quedando la plaza a un
aspecto muy similar al actual.
Se destaca una fila de columnas que acoge a los fieles en un
simbólico abrazo. La columnata se convierte en un juego
de perspectiva compuesto por 284 columnas dórico-toscanas
que rodean la plaza de manera tal que dan la sensación
de que son brazos abiertos que nacen de la gran iglesia.
En el centro se halla un obelisco egipcio sacado del Circo de
Nerón llamado por los hombres medievales “aguja”.
A los lados del mismo, dos hermosas fuentes.
Con el paso del tiempo tanto las columnas como los pilares han
sufrido daños por causa de la polución del aire,
aunque su cuidado y protección siguen siendo minuciosos
para poder seguir conservando esta admirable e imperdible construcción.
La seguridad de la plaza de San Pedro está sometida a la
autoridad de la policía italiana.
La Capilla Sixtina
Situada en el Palacio del Vaticano es la capilla más importante
de este lugar. Muy reconocida por sus frescos que adornan las
paredes pintados por algunos de los más grandes artistas
de los siglos XV y XVI. Fue levantada por encargo de Sixto IV
entre 1475 y 1481.
La estructura arquitectónica se presenta como una vasta
sala rectangular con bóveda de cañón dividida
en dos partes desiguales por la espléndida barandilla de
mármol, obra de Mino da Fiesole, Dálmata y Andrea
Bregno. A los mismos artistas se les atribuye la Tribuna de los
Cantores. Su decoración consta de famosos frescos que recrean
episodios del Antiguo y Nuevo Testamento.
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Las maravillosas pinturas de Miguel Ángel se reflejan
en el magnífico fresco del techo, que representa el Génesis
y las pinturas de las paredes laterales del muro opuesto al altar,
a prestigiosos pintores de la época como Botticelli y Perusino.
La bóveda en cambio estaba entonces pintada de azul y constelada
de estrellas, y fue Julio II quién confió en Miguel
Ángel la nueva decoración de la vastísima
superficie. Las escenas bíblicas salidas de su pincel aparecen
como incrustadas en una robusta armazón arquitectónica
que encuadra la figura de Desnudos, las Nueve Historias del Génesis,
entre las que se destaca la célebre Creación y Caída
del Hombre, el Diluvio y el nuevo renacer de la humanidad con
la familia de Noé. Con estos temas, el artista desarrolló
un sistema decorativo – iconográfico en el que alternan
las escenas de distintas imágenes que se caracterizan por
ser imponentes y poderosas, y con las cuales Miguel Ángel
demostró que tenía un perfecto conocimiento de la
anatomía humana y movimientos del cuerpo.
Tiempo más tarde, unos 25 años después,
se le encargó al mismo artista pintar la pared situada
justo detrás del altar con el fresco del “Juicio Final”,
sobre una superficie de enormes dimensiones que hicieron necesaria
la destrucción de dos frescos de Perusino, así como
fue necesario cegar dos ventanales cimbrados.
El juicio Final
Miguel Ángel también estuvo encargado de la realización
de este impresionante fresco que al observarlo, transmite una
gran sensación de la sabiduría que este poseía.
“El Juicio Final” es uno de los últimos trabajos
que el artista pintó en la Capilla Sixtina.
La obra concluyó en 1541 y es considerada como la obra
maestra de sus últimos años. Por encargo del Papa
Pablo II Farnesio, se sitúa en la pared del fondo de la
Capilla. El fresco muestra una imagen en la que Cristo, en actitud
de juez, se convierte en el centro de la composición; a
la izquierda, la salvación de las almas y a la derecha,
la de los condenados. Representó a las figuras desnudas
y el mismo Miguel Ángel aparece retratado al pie de San
Bartolomé.
Si eres fanático de las pinturas, admirar la Capilla Sixtina
puede llevarte varias horas dado que el asombro por ellas será
inmenso. También puedes visitar, rodeando la capilla a
las cuatro salas de Rafael, adornadas con frescos que él
mismo y sus discípulos pintaron para el Papa Julio II.
Contigua a ellas está la Galería de Rafael, con
una bóveda pintada por el artista.
Museos Vaticanos
Los museos vaticanos son los más importantes y famosos
del mundo. En ellos se guardan largos siglos llenos de historia
y arte. Con el paso del tiempo cada pontífice fue entregándole
su aporte para sumarle y mejorar todas sus riquezas que hoy están
a disposición del viajero para que se maraville con ella.
La visita a todos los museos vaticanos supone un recorrido de
7 Km, parcelado en rutas cuya duración oscila entre una
y cinco horas, dependiendo de la precisión con que sean
apreciados. Allí puedes encontrar obras de los artistas
más gloriosos como Bellini, Da Vinci y Caravaggio.
Uno de los atractivos más impresionantes de los museos
es la presencia de la gran escalera helicoidal, llevada a cabo
por Giuseppe Momo en el año 1932. A medida que se transita
puedes ir recorriendo los distintos lugares en los que encontrarás
artes de todo el mundo.
Museo Gregoriano de Arte Egipcio
En este museo, fundado bajo la iniciativa del Papa Gregorio XVI
en 1839, se alberga documentación y arte del Antiguo Egipcio,
en parte procedentes de Roma desde donde se habían trasladado
principalmente durante la época imperial; y en otras pertenecientes
a colecciones privadas adquiridas del siglo XIX. El museo cuenta
con nueve salas en las que se plasma todo un arte decorativo,
estas se encuentran intercaladas por un amplio hemiciclo que se
dirige hacia la terraza del “Nicho de la Piña”,
en la cual se ubican numerosas esculturas.
Museo Gregoriano Etrusco
Fundado por el Papa Gregorio XVI en 1837, reúne objetos
de las civilizaciones prerromanas de Etruria y Latium, desde el
Neolítico hasta el Siglo I, que fueron hallados en las
excavaciones de estas antiguas ciudades.
Allí también están presentes las importantes
adquisiciones de colecciones arqueológicas tales como Falcioni
(1898), las donaciones de Benedetto Guglielmi en 1935 y de Mario
Astarita en 1967 y la adquisición de la de Giacinto Guglielmi
en 1987.
Los materiales de los períodos que comprenden los Siglos
IX y I a.C. son una verdadera maravilla que no te puedes perder.
La milenaria historia de los etruscos está representada
en las producciones de sarcófagos en una primera etapa
de barro cocido y más tarde, en mármol y bronce.
Ellos representaban siempre al difunto acompañado de su
esposa. La escultura evoluciona desde el retrato arcaico hasta
el realista que está más cerca del arte romano.
Uno de los ejemplos más difundidos es el de la Loba Capitolina.
Cerámicas, bronces, platas y oros documentan una floreciente
artesanía y una peculiar civilización artística.
Pinacoteca
Fue inaugurada un 27 de octubre de 1932 según los deseos
de Pío XI. Esta compuesto por 18 salas que albergan una
importante colección de pintura de todas las épocas
y surge sobre una plaza en la que están dadas las condiciones
correctas de luz para que estas conserven las obras a través
del tiempo.
La Pinacoteca cuenta con más de 460 cuadros distribuidos
en las distintas salas teniendo como eje la cronología
de los mismos. La colección incluye algunas obras maestras
de los mayores artistas de la historia de la pintura italiana,
de Giotto al Beato Angélico, de Melozzo da Forlì
al Perugino y a Rafael, de Leonardo a Tiziano, el Veronés,
Caravaggio y Crespi.
Museo Misionero Etnológico
Este museo fue fundado por el Papa Pío XI un 12 de noviembre
de 1926. En él puedes hallar variadas obras de arte y documentación
procedentes de países no europeos. El núcleo original
de la colección contaba con alrededor de 40.000 obras habían
sido seleccionadas por la comisión especial que luego se
fueron enriqueciendo con nuevas donaciones y adquisiciones.
Se exponen objetos principalmente de temas religiosos procedentes
de África, América, Oceanía y Asia. Otros
son de temas que abarcan criterios culturales con producciones
de diferentes sociedades. Estas se encuentran conservadas en depósitos
con el objetivo de ser protegidas del deterioro que marca el paso
de los años pero pueden ser pedidas para ser admiradas.
Colección de Arte Religioso Moderno
La Colección se sumó en 1973 a pedido de Pablo
VI. Cuenta con 55 salasen las que se reúnen donaciones
de piezas de arte sacro de todo el mundo.
Una galería de tapices, colección de diversas fábricas
de los siglos XVI y XVII, otra de mapas y otra de candelabros.
Piezas únicas de escultura antigua, como el Laoconte, pero
también cuadros de pintores contemporáneos como
Picasso, Francis Bacon o Moore. Para añadir más
valor a todo este arte, también se cuenta con la biblioteca
Vaticana que posee la mayor colección de manuscritos medievales
y renacentistas del mundo.
La acumulación de arte quieto que han dejado 20 siglos
de era cristiana es el escenario donde, año tras año,
se cumple un calendario cuajado de celebraciones con todo el aspecto
de fastuosos montajes teatrales. Un arte viviente que provoca
asombro y el rechazo ante semejante exhibición de pompa
y boato.
Puedes iniciar tu vista por los museos y luego dirigirte a la
Capilla Sextina dado que esta se conecta directamente con la Basílica
de San Pedro. No olvides ir con tiempo y cámara de fotos
así podrás retratar los recuerdos más inolvidables
de tu vida.
Museos y galerías están abiertos todos los días
hábiles de la semana desde la mañana hasta primeras
horas de la tarde. Mientras que sábados y domingos se cierran
unas horas más temprano. Para acceder a todos los museos,
debes abonar un costo bastante accesible (incluye menores).
Información Ciudad del Vaticano
Cómo llegar
- En autobús: nº 64. Esta línea sale de la
Stazione Termini (estación Termini) y llega a la plaza
de San Pedro. El nº 62 sale de la Piazza Bologna y llega
hasta el Vaticano pasando por el centro.
Los números 23, 32, 49, 81, 492 y 991 salen de la Piazza
del Risorgimento, a cinco minutos de San Pedro. Es recomendable
manejarse con precaución dado que los robos a turistas
descuidados son frecuentes.
- En metro: Tomen la línea A, de color naranja, y bajen
en la estación Ottaviano-San Pietro.
- En avión: Hay diferentes líneas que hacen varios
vuelos al día y que salen de diferentes lugares de Italia.
Alojamiento
En el Vaticano y en sus alrededores hay varios hoteles de lujo
y de tres estrellas. Los precios varían dependiendo de
la categoría con que cuente el hotel.
Restaurantes
Roma cuenta con restaurantes que posee cocina de todo tipo y
diversidad en categorías y ambientación. La cocina
romana genuina se elabora a base de pasta, arroz, verduras y carnes,
y en especial de cerdo. Entre los mas destacados por su alto nivel,
podemos mencionar a “Trattorias”, que elaboran su propia
pasta; “Tavole calde, de comida casera, sencillo y económicos,
y pizzerías. Entorno al Vaticano abundan los locales con
menú de precios fijos. En los Museos hay restaurantes con
autoservicio.
Moneda
La Ciudad del Vaticano contaba con su propia moneda hasta la
entrada en circulación del Euro en el 2002. Esta era la
lira vaticana y equivalía a la lira italiana. Actualmente
1 dólar estadounidense es igual a 0.853 euros aproximadamente.
Idioma
El italiano es la lengua del Estado, aunque para los actos oficiales
se utiliza el latín. Cuenta también con su propio
sistema postal, con una estación de ferrocarril y una emisora
de radio, y administra sus propios servicios de teléfono
y telégrafo. Se publican un periódico diario y un
periódico mensual oficial, así como libros y panfletos
en diversas lenguas.
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