Ubicado a media cuadra de la playa de Copacabana, el Windsor Martinique Hotel le invita a conocer el Río de Janeiro en una zona tranquila, a poca distancia de muchas atracciones populares.Você puede caminar hasta el Fuerte de Copacabana y de la playa de Ipanema, o tomar un taxi o un autobús en frente del hotel para visitar otras zonas de la ciudad durante el día y además noite.Além, se encuentra una tienda de comestibles, bancos y una gran variedad de restaurantes y bares en los alrededores de este hotel de estrelas.Entre un paseo y otros tres usted puede relajarse en la piscina pequeña en la planta superior del hotel, mientras disfruta de una refrescante caipirinha bar de la piscina americana.
Esta reseña es para uno de los mejores hoteles en los que me he hospedado hasta ahora. Y empiezo por el comienzo: se encuentra ubicado en la playa de Copacabana, en realidad a 50 metros de la playa, pero es como si estuvieras en ella. Además sus ventajas sobre lo que podrían pensarse como sus contras son superiores, así que sin duda es la mejor elección en el balance de calidad-servicios-precios.
Nuestro viaje por Brasil comenzó en febrero de este año, e incluía 2 días en Rio de Janeiro (2 y 3 de marzo de 2008) y no estábamos seguros que hotel elegir, ya que al buscar referencias de los hoteles en las páginas especializadas de Internet siempre encontrábamos quejas o cosas desventajosas, es más, ustedes pueden buscar por su cuenta y comprobaran que los hoteles de precios inferiores y con ello me refiero a un valor promedio de 70 dólares, no tienen en absoluto excelentes criticas, y no es que quisiera pasarla de 5 estrellas (quien no, pero si el presupuesto no ayuda...), pero buscábamos algo un poco mejor, donde no hubiera humedad, aires acondicionados inmanejables, ruidos constantes de las otras habitaciones y otros ruidos, y después de muchísimo buscar dimos con este hotel, que tenia todas buenas criticas, la gente parecía encantada y eso siempre da a sospechar, tan bueno seria?? Esperábamos no decepcionarnos y por suerte eso no ocurrió. Para comenzar les cuento que lo reservamos a través de una agencia en Argentina ya que fue la que nos ofreció el mejor precio (incluso mucho mejor que el hotel directamente) y nos incluía una comida (cena o almuerzo) por apenas 4 dólares más de lo que habíamos conseguido, así que sin dudarlo aceptamos, y no nos equivocamos ya que por lo bien que comimos quedo más que saldado. En nuestro caso elegimos una habitación superior pues teníamos entendido que las habitaciones normales no eran muy grandes (eso lo pudimos comprobar) y estas si, y además estaban en el frente del edificio con lo que nos garantizábamos la vista al mar, así que reservamos una habitación superior con desayuno buffet y una comida incluida por 116 dólares diarios para dos personas.
Al llegar nos asignaron una habitación en el séptimo piso, y eso no me pareció al comienzo muy encantador, ya que había leído que no era el mejor, ya que al tener un bar, gimnasio y pileta en la terraza no era el piso mas tranquilo debido a que el ascensor te deja en este piso (el último) y de allí vas por el pasillo, subes las escaleras y estas en la terraza. Es por eso que es bastante movido según entendí, pero al estar en una habitación al frente, ni nos enteramos de estas cosas. Y en verdad es muy conveniente este piso, ya que al estar tan alto los árboles no tapan para nada la visión del mar y se ve un paisaje increíble, recién allí comprendí que si pedís una habitación superior es mejor que sean los pisos altos y en cambio si vas a una estándar lo mejor es que no sea del séptimo y último piso. Que puedo decir, me encanto este hotel, para empezar es nuevo y a pesar de no tener un hall muy grande y solo contar con 3 ascensores el lugar esta bien, para entrar y salir del hotel, en la parte de atrás se ubica el desayunador y restaurante, quizás algo simple y parece pequeño para las dimensiones del hotel pero es perfecto para su dinámico pasaje, ya que no se si aclare que este es un hotel orientado principalmente al turismo de negocios, y estos son los hoteles que me encantan porque son relativamente económicos, prácticos y me dan todo lo que necesito sin recargarte demasiado. El hotel es muy limpio, casi impecable en este tema, el personal de recepción habla español y todos están muy atentos a todos los detalles.
La habitación era hermosa, moderna, con dos ventanales, uno hacia el mar y otro hacia la calle, con todas las comodidades que se puedan pedir, caja de seguridad, aire acondicionado, televisión cable bien ubicada, un enorme placard y un comodísimo escritorio con sillas y las entradas para Internet, además de un surtidísimo frigobar con precios no muy distintos de los que había en la calle (así que aprovechábamos bastante de él al regresar de las recorridas diarias antes de ir a la pileta), además de detalles como el teléfono en el baño, el aire acondicionado regulable desde la habitación, el doble cortinado con back-out y los detalles o souvenir que dejan en cada habitación. El desayuno es EXCELENTE, de los mejores que me han tocado en toda mi vida. La atención un poco parca de los camareros, metres y demás, pero se compensa con un excelente servicio, están atentos a absolutamente todo, que nunca falte nada y que en tu mesa no falte ni sobre nada, siempre llevándose las cosas que están de más de cada mesa, tengo que decir que el servicio es realmente muy muy eficiente. Respecto a las cenas en nuestro caso aprovechamos y pedimos los platos más caros y exquisitos que había en el menú, ya que podíamos elegir lo que quisiéramos y no estaban incluidas las bebidas ni los postres. Excelentes todo lo que probamos con un servicio que no tenia nada que envidiar a los mejores restaurantes de Buenos Aires. Honestamente estábamos tan tan pepones que no podíamos ni pedir postre, pero lo intentamos y nos recomendaron que mejor no probáramos el helado que no estaba muy bueno, eso me gusto, no por vender hacer que las personas se lleven una mala impresión del hotel.
Bueno, la pileta, a muchos parece no importarles esta opción pero a nosotros si, ya que sabíamos y comprobamos que el mar en Río no es de lo más lindo (al menos comparado con el de Arraial do Cabo, de donde veníamos, pero sobre gustos no hay nada escrito) y preferíamos meternos al agua por la nochecita cuando regresáramos de conocer las maravillas que esta ciudad ofrece. Pero bueno este debe ser el punto más flojo del hotel, es muy muy pequeña, casi todos los días sabemos que esta prácticamente desierta, pero el último día estuvimos con 2 personas más (ejecutivos lo más probable) y les digo que casi cada uno tenia que ocupar su propia esquina debido a la congestión..No en serio, es muy pequeña como la mayoría de las de hoteles de esta categoría, pero el disfrute al anochecer viendo las estrellas y el mar y playa de Copacabana estuvo perfecto para nosotros. También en la terraza esta el gym del hotel y hay sillas y mesas para tomarse algo a la nochecita, en eso tengo que decir que es encantador. Y como siempre ellos te brindan las toallas y tienen una barra con bebidas, pero que solo funciona hasta una determinada hora, así que lo mejor es llevarse uno su propia bebida por la noche, porque dicho sea de paso, permanece iluminada la terraza y la pileta en la noche. Lo que no recomiendo, ya que no lo intente pero leí mucho sobre ello es hacer llamadas telefónicas desde la habitación, ya que hay que hacerlo usando la tarjeta de crédito, y los precios no están indicados y he leído sobre gente que le han cobrado cualquier cosa (y me refiero a más de 50 dólares) por una llamada de 5 minutos a su país, así que no es algo que recomiende que hagan y es algo que por las dudas no intente hacer, ya que teníamos nuestros celulares y Río esta llena de teléfonos públicos por doquier. Tampoco recomiendo tomar excursiones con el servicio del hotel, que son una taxis-remises (bien de lujo) que tienen en la puerta y que te cobran muchísimo más que lo que sale hacerla con una agencia o directamente con un taxi de la calle. Solo lo tomamos para asegurarnos el auto para ir hasta el aeropuerto ya que salíamos muy temprano y salio más o menos el mismo valor que nos hubiera salido un taxi normal, y el servicio es muy bueno puedo asegurar. Tengo que aclarar que nuestra habitación al estar al frente era absolutamente insonora a los ruidos de la calle y a los de las habitaciones contiguas, sin embargo si uno se acercaba hacia el baño podía escucharse el televisor de la otra habitación (no se cuan fuerte lo tendrían o como estaría ubicado) pero en el ambiente no se escuchaba nada, y eso me dejo tranquila ya que este tema me molestaba bastante de leer otras criticas. Aclaro que voy a crear un álbum en mi página personal con fotos del hotel.
En resumidas palabras, nosotros quedamos encantados con este hotel, por suerte era todo y más de los que esperábamos para un hotel en la ciudad maravillosa. Estamos por volver a visitar la ciudad en unos meses, y al no estar tan asustados con Río como lo fue esta primera visita queremos buscar un hotel por otros barrios para variar un poco, pero sin duda recomiendo el hotel para cualquier que llegue por primera vez y quiera impregnarse del aire de esta increíble y sorprendente ciudad.
Este es un hotel destinado principalmente a viajeros de negocios, pero si lo que se busca es un excelente servicio y comodidades por un precio más que razonable pongo todos mis puntos al Windsor Martinique Copa, que es para mi la mejor opción en Rio de Janeiro.
Esta reseña es para uno de los mejores hoteles en los que me he hospedado hasta ahora. Ubicado en la playa de Copacabana, en realidad a 50 metros de la playa, pero es como si estuvieras en ella. Además sus ventajas sobre lo que podrían pensarse como sus contras son superiores, así que sin duda es la mejor elección en el balance de calidad-servicios-precios. Nuestro viaje por Brasil fue el 2 y 3 de marzo de 2008 y no estábamos seguros que hotel elegir, ya que al buscar referencias de los hoteles en las páginas especializadas de Internet siempre encontrábamos quejas o cosas desventajosas, es más, ustedes pueden buscar por su cuenta y comprobaran que los hoteles de precios inferiores y con ello me refiero a un valor promedio de 70 dólares, no tienen en absoluto excelentes criticas, y no es que quisiera pasarla de 5 estrellas (quien no, pero si el presupuesto no ayuda...), pero buscábamos algo un poco mejor, donde no hubiera humedad, aires acondicionados inmanejables, ruidos constantes de las otras habitaciones y otros ruidos, y después de muchísimo buscar dimos con este hotel, que tenia todas buenas criticas, la gente parecía encantada y eso siempre da a sospechar, tan bueno seria?? Esperábamos no decepcionarnos y por suerte eso no ocurrió. Para comenzar les cuento que lo reservamos a través de una agencia en Argentina ya que fue la que nos ofreció el mejor precio (incluso mucho mejor que el hotel directamente) y nos incluía una comida (cena o almuerzo) por apenas 4 dólares más de lo que habíamos conseguido, así que sin dudarlo aceptamos, y no nos equivocamos ya que por lo bien que comimos quedo más que saldado. En nuestro caso elegimos una habitación superior pues teníamos entendido que las habitaciones normales no eran muy grandes (eso lo pudimos comprobar) y estas si, y además estaban en el frente del edificio con lo que nos garantizábamos la vista al mar, así que reservamos una habitación superior con desayuno buffet y una comida incluida por 116 dólares diarios para dos personas. Al llegar nos asignaron una habitación en el séptimo piso, había leído que no era el mejor, ya que al ser el último y tener un bar, gimnasio y pileta en la terraza no era el piso mas tranquilo debido a que el ascensor te deja en este piso y de allí subes las escaleras hasta la terraza. Es por eso que es bastante movido según entendí, pero al estar en una habitación al frente, ni nos enteramos de estas cosas. Y en verdad es muy conveniente este piso, ya que al estar tan alto los árboles no tapan para nada la visión del mar y se ve un paisaje increíble, recién allí comprendí que si pedís una habitación superior es mejor que sean los pisos altos y en cambio si vas a una estándar lo mejor es que no sea del séptimo y último piso. Que puedo decir, me encanto este hotel, para empezar es nuevo y a pesar de no tener un hall muy grande y solo contar con 3 ascensores el lugar esta bien, para entrar y salir del hotel, en la parte de atrás se ubica el desayunador y restaurante, quizás algo simple y parece pequeño para las dimensiones del hotel pero es perfecto para su dinámico pasaje, ya que no se si aclare que este es un hotel orientado principalmente al turismo de negocios, y estos son los hoteles que me encantan porque son relativamente económicos, prácticos y me dan todo lo que necesito sin recargarte demasiado. El hotel es muy limpio, casi impecable en este tema, el personal de recepción habla español y todos están muy atentos a todos los detalles. La habitación estaba muy buena, moderna, con dos ventanales, uno hacia el mar y otro hacia la calle, con todas las comodidades que se puedan pedir, caja de seguridad, aire acondicionado, intenet, televisión cable bien ubicada, un enorme placard y un comodísimo escritorio con sillas y las entradas para Internet, además de un surtidísimo frigobar con precios no muy distintos de los que había en la calle (así que aprovechábamos bastante de él al regresar de las recorridas diarias antes de ir a la pileta), además de detalles como el teléfono en el baño, el aire acondicionado regulable desde la habitación, el doble cortinado con back-out y los detalles o souvenir que dejan en cada habitación. El desayuno es EXCELENTE, de los mejores que me han tocado en toda mi vida. La atención un poco parca de los camareros, metres y demás, pero se compensa con un excelente servicio, están atentos a absolutamente todo, que nunca falte nada y que en tu mesa no falte ni sobre nada, siempre llevándose las cosas que están de más de cada mesa, tengo que decir que el servicio es realmente muy muy eficiente. Respecto a las cenas en nuestro caso aprovechamos y pedimos los platos más caros y exquisitos que había en el menú, ya que podíamos elegir lo que quisiéramos y no estaban incluidas las bebidas ni los postres. Excelentes todo lo que probamos con un servicio que no tenia nada que envidiar a los mejores restaurantes de Buenos Aires. Honestamente estábamos tan tan pepones que no podíamos ni pedir postre, pero lo intentamos y nos recomendaron que mejor no probáramos el helado que no estaba muy bueno, eso me gusto, no por vender hacer que las personas se lleven una mala impresión del hotel. Bueno, la pileta, a muchos parece no importarles esta opción pero a nosotros si, ya que sabíamos y comprobamos que el mar en Río no es de lo más lindo (al menos comparado con el de Arraial do Cabo, de donde veníamos, pero sobre gustos no hay nada escrito) y preferíamos meternos al agua por la nochecita cuando regresáramos de conocer las maravillas que esta ciudad ofrece. Pero bueno este debe ser el punto más flojo del hotel como casi en todos los hoteles de Rio, es muy muy pequeña, casi todos los días sabemos que esta prácticamente desierta, pero el último día estuvimos con 2 personas más (ejecutivos lo más probable) y les digo que casi cada uno tenia que ocupar su propia esquina debido a la congestión..No en serio, es muy pequeña, pero el disfrute al anochecer viendo las estrellas y el mar y playa de Copacabana estuvo perfecto para nosotros. También en la terraza esta el gym del hotel y hay sillas y mesas para tomarse algo a la nochecita, en eso tengo que decir que es encantador. Y como siempre ellos te brindan las toallas y tienen una barra con bebidas, pero que solo funciona hasta una determinada hora, así que lo mejor es llevarse uno su propia bebida por la noche, porque dicho sea de paso, permanece iluminada la terraza y la pileta en la noche. Lo que no recomiendo, ya que no lo intente pero leí mucho sobre ello es hacer llamadas telefónicas desde la habitación, ya que hay que hacerlo usando la tarjeta de crédito, y los precios no están indicados y he leído sobre gente que le han cobrado cualquier cosa (y me refiero a más de 50 dólares) por una llamada de 5 minutos a su país, así que no es algo que recomiende que hagan y es algo que por las dudas no intente hacer, ya que teníamos nuestros celulares y Río esta llena de teléfonos públicos por doquier. Tampoco recomiendo tomar excursiones con el servicio del hotel, que son una taxis-remises (bien de lujo) que tienen en la puerta y que te cobran muchísimo más que lo que sale hacerla con una agencia o directamente con un taxi de la calle. Solo lo tomamos para asegurarnos el auto para ir hasta el aeropuerto ya que salíamos muy temprano y salio más o menos el mismo valor que nos hubiera salido un taxi normal, y el servicio es muy bueno puedo asegurar. Tengo que aclarar que nuestra habitación al estar al frente era absolutamente insonora a los ruidos de la calle y a los de las habitaciones contiguas, sin embargo si uno se acercaba hacia el baño podía escucharse el televisor de la otra habitación (no se cuan fuerte lo tendrían o como estaría ubicado) pero en el ambiente no se escuchaba nada, y eso me dejo tranquila ya que este tema me molestaba bastante de leer otras criticas. Aclaro que voy a crear un álbum en mi página personal con fotos del hotel. En resumidas palabras, nosotros quedamos encantados con este hotel, por suerte era todo y más de los que esperábamos para un hotel en la ciudad maravillosa. Estamos por volver a visitar la ciudad en unos meses, y al no estar tan asustados con Río como lo fue esta primera visita queremos buscar un hotel por otros barrios para variar un poco, pero sin duda recomiendo el hotel para cualquier que llegue por primera vez y quiera impregnarse del aire de esta increíble y sorprendente ciudad. Este es un hotel destinado principalmente a viajeros de negocios, pero si lo que se busca es un excelente servicio y comodidades por un precio más que razonable pongo todos mis puntos al Windsor Martinique Copa, que es para mi la mejor opción en Rio de Janeiro.
Tipo de viaje:
Placer Ideal para:
Parejas, Familia con hijos