Hola En Agosto de este año 2008 estuvimos 4 días en esta Hostería, que habíamos reservado por Internet hacia ya varios meses. Tal cual nos dijeron la habitación que teníamos reservada es una de las que dan hacia la catedral, desde donde se ve algo del el Lago Nahuel Huapi. Tengo que decir que la ubicación es excelente, ya que esta a muy pocas cuadras del Centro Cívica (corazón neurálgico de la ciudad) pero lo suficientemente alejado como para que no te molesten los ruidos, aunque hay trafico no es tanto, y solo por unas horas a la noche están los autos o micros que estacionan para llegar a los restaurantes cercanos o llevarse a los chicos de los colegios de egresados que típicamente visitan esta ciudad, pero tengo que admitir que no molestan los sonidos de la calle y eso que nosotros teníamos la habitación que daba hacia ella y particularmente soy muy molesta con este tema. En total habría unas 20 habitaciones así que era muy tranquilo en general y como en casi toda la ciudad estaba lleno de turistas Brasileros que estaban más que felices con la ciudad y también supongo con el aire montañés de la hostería y creo que con sus precios que en esos días de alta temporada saldría unos 210$ (aproximadamente unos 70 dólares) La zona del desayunador estaba abajo y atrás, con ventanas que daban a la zona del garaje de la hostería, con televisor gigante y las 2 computadoras con acceso a Internet que todo el mundo usaba tranquilamente porque si bien estaban todas las habitaciones ocupadas era muy raro que se junte mucha gente tanto en el desayunador como en la computadoras o la recepción. En la recepción hay una maquina expendedora de café o gaseosas y muchas revistas para leer, incluso en las habitaciones. Era todo tal cual lo habíamos visto en la página de Internet. El servicio de desayuno era continental, o sea, hasta las 10.30 hs te servían en las mesa té o café o chocolate con tostadas y mantecas y dulces regionales, y también jugo y 2 medialunas por persona, además tenias leche y yogur con cereales y frutas para servirte de una mesa disponible. Creo que con un recargo se podía tomar el desayuno en la habitación Si llegabas después de esa hora podías desayunar pero tenías que servirte de la misma mesa de las frutas y los cereales donde dejaban jarras con las bebidas y tostadas ya que las chicas que atendían se iban y cerraban la cocina.
La habitación era sencilla; como esta es una hostería 2 estrellas y con varias décadas las habitaciones son acordes, cómodas pero no lujosas, solo una cama, bien cómoda eso si, televisor enfrente, una mesita y una silla y un gran placard, eso estaba bueno. Tenia una caja de seguridad pero o no funcionaba o decididamente nosotros no encontramos la manera de hacerla funcionar nunca a pesar de que lo intentábamos, las cortinas y el mobiliario en general eran antiguos pero siempre con el estilo de las maderas tan típico de Bariloche (eso es una de las tantas cosas encantadoras de Bariloche) El baño, bastante modesto, me sorprendió que al ser tan pequeño tuviera el bidet en la ducha?? Mi marido dice que el vio así otros hoteles, pero para mi era la primera vez. Lo bueno es que tenia una muy buena cantidad de agua caliente, porque no nos tenemos que olvidar que en Argentina en agosto es pleno invierno, es más nevó casi todos los día que estuvimos de vacaciones en esta zona del país.
O sea hasta acá esta claro que no es un 5 estrellas, ni siquiera un 3 estrellas, pero no era nuestra intención ya que estábamos todo el día fuera haciendo excursiones o esquiando se puede entender que sacrificamos el lujo por algo mas simple y por sobre todo económico, ya que el precio era superaccesible para lo que es la ciudad de San Carlos de Bariloche. El costo era de 150$ o sea unos 50 dólares por día la doble con desayuno. El servicio del personal era variado, los dueños no parecían muy agradables, es más nunca se nos acercaron, pero si los vimos sentados arreglando sus asuntos con su contadora durante el servicio de desayuno. El recepcionista de la noche, destacable la atención para con todo el mundo, muy muy amable y siempre trataba de ayudarte con los problemas que tenias. Las chicas del desayuno también trabajaban en al recepción y en la limpieza de las habitaciones (las cuales si no dejabas la llave hasta las 11 hs decían que no la limpiaban???) y una de ellas era súper amable, pero la otra....todos los pasajeros decían lo amarga que era, no era solo mi impresión, lo comprobé al escucharlo a varios decir lo mismo.
En resumidas palabras para una hostería económica y excelentemente bien ubicada para un par de noches esta bien, ahora voy a decir lo que más me desagrado y que no vi en ningún otro lado. Resulta que como Bariloche es muy frió incluso en verano, todos los hoteles, hosterías y demás a los que vayan (me paso a mi todas las veces que fui, a mi marido y a todos los que conozco) tienen la calefacción siempre muy fuerte y es común que en pleno invierno estés en la habitación en remera mientras afuera hace 10º bajo cero, pero aquí no!!!!! Cada vez que regresábamos a la tarde las excursiones la habitación estaba fría, y había que estar allí casi con la misma ropa que afuera, es decir seguir con el polar puesto. Al salir de bañarse en general hacia frió y había que cambiarse bien rapidito, y nos decían que la calefacción que era con radiadores era fija, estaba regulada y no se podía modificar, y que se prendía al máximo automáticamente a las 11 de la noche y se apagaba a las 4 de la mañana!! Es inconcebible que para ahorrase unos pesos en un lugar frió como Bariloche tengan que ahorrar en calefacción, esto es inadmisible, ya que las habitaciones con alfombras y que no eran de enormes dimensiones podían perfectamente conservar el calor, menos mal que no era un invierno muy cruel, que sino..... Esto es algo que es totalmente reprochable, es tolerable que el lugar no sea lujoso, pero no que ahorren en calefacción en un lugar como Bariloche, no se como harán en el verano, pues las noches también son algo frías. Queríamos mudarnos a otro lugar, pero era justo un fin de semana largo en Argentina y no había lugar en ningún lado, incluso aquí estaba el famoso cartel "no hay lugar disponible".
Resumiendo estuvo bien porque estar en Bariloche es maravilloso, el hotel y servicio por su precio estaba bien, ahora lo de la calefacción es algo que sin dudas me hace decir que nunca voy a volver a esta hostería, a menos que sepa que hayan cambiado su política de ahorro energético o debería llamarlo de servicio, es preferible que te cobren algo más en el precio y no hacerte pasar por esta esta situación.